Patín Artístico
La instructora Gimena Enrique contó a MIRADOR ENTRE RÍOS cómo trabaja con sus alumnas durante el aislamiento. Además del uso de la tecnología para mantenerse en contacto y seguir la evolución de las patinadoras, les asignó material teórico sobre la disciplina.
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Con una aplicación como plataforma y un poco de espacio para poder realizar algunos movimientos, las patinadoras del Atlético Neuquén Club desarrollan sus actividades adecuadas a las limitaciones propias que genera el aislamiento social obligatorio. Un patio, un poco de pasto o una cama alcanzan para poder cumplir con estas prácticas adaptadas y poder mantenerse activas mientras aún no se sabe cuándo retomarán las competencias normalmente.
MIRADOR ENTRE RÍOS quiso saber cómo llevan adelante estos entrenamientos y, para ello, se comunicó con Gimena Enrique, la instructora que está a cargo de la disciplina en la institución de la zona sur de Paraná.
Primero, contó que antes de que se decretara el aislamiento, estaban llevando a cabo nuevas formas de trabajo junto con sus alumnas: “A partir de los cambios en el sistema de puntuación que tuvo el patinaje artístico, adaptamos las herramientas de la facultad y empezamos con clases particulares específicas de la teoría del patinaje artístico. Hicimos exposiciones con proyectores y participaron tanto alumnos como padres, ya que algunos están muy familiarizados con el deporte. También hacíamos algunos ejercicios prácticos”.
Luego, se refirió a los cambios que debió realizar para poder trabajar durante la cuarentena: “Tuvimos que empezar a buscar alternativas y ser bastante creativos para saber cómo llegarle a los chicos y que no pierdan estar en actividad. Aprovechamos la tecnología, que es lo que nos ha permitido comunicarnos durante estos días. Usamos la plataforma Zoom y damos clases en línea, continuando con lo que se venía realizando y agregando nuevas metodologías. A través de las herramientas metodológicas que me brindó la Universidad de Flores, que desde hace dos años se viene renovando, y aplicándolas con material teórico adaptado a las dificultades, el desarrollo y las edades de los patinadores; en coordinación con el preparador físico, quien les realizó una rutina de entrenamientos y lleva adelante un control”.
“Los chicos ya habían hecho trabajos teóricos –continuó– realizando videos y ejercicios en casa, por lo que no les costó adaptarse a esto que tuvimos que vernos obligados”.
Además, Gimena explicó la forma en la que sigue la evolución de sus alumnas: “Las chicas me mandan videos y yo les realizo la captura de los momentos más importante de la ejecución técnica, hago las correcciones correspondientes y hay una devolución a ellas. Si hace falta hablamos y les explico bien a cada una qué tienen que hacer. Luego, vuelven a mandar otro video aplicando las correcciones”.
Por otra parte, pese a que lejos se está de trabajar de una manera ideal, destacó las cuestiones positivas de este entrenamiento improvisado: “Si bien en la facultad nos permitió adquirir los conocimientos necesarios para saber desarrollar una clase no presencial, estas herramientas son totalmente nuevas, que son ágiles y prácticas para los chicos. Estamos experimentando, tratando de sacarle provecho. Siempre hay chicos que necesitan un mayor seguimiento, otros más estímulo y esto también nos permite realizar un seguimiento de cada alumno”
Ejercitar la técnica
Enrique también hizo referencia a los distintos ejercicios que está manejando para que sus alumnos puedan trabajar el aspecto técnico del patinaje artístico.
“Ellas tienen una rutina asignada por el preparador físico, que realizan antes de cada clase. Luego, cuando nos ponemos en línea, realizamos trabajos de práctica que se adaptan a cualquier espacio que ellas tengan. Hasta se puede ejercitar realizando equilibrio arriba de una cama. También trabajos en seco, que son ejercicios específicos del patinaje pero en zapatillas. Además hay ejercicios con un solo patín, que generalmente es el izquierdo, y realizan posiciones estáticas en el lugar y equilibrio. Quienes tienen un espacio con pasto también trabajan con los dos patines, buscando frenar las ruedas y que puedan hacer ejercicios técnicos”, contó.
Adaptación
La entrenadora se mostró consciente de que esto repercute en el nivel deportivo de las alumnas: “Obviamente que esta situación rompe con la proyección deportiva que habíamos hecho para cada grupo. Si bien pudimos completar la pretemporada, un solo grupo empezó a trabajar el aspecto competitivo y el otro estaba en desarrollo y preparación. Si bien trabajamos para que se pierda lo menos posible, habrá un impacto en las performance y necesitaremos un tiempo de adaptación para volver a estar a nivel”.





















