Entrevista a Iván Furios
El ex defensor paranaense tuvo una vasta trayectoria en el fútbol argentino, reconocido por sus características, pero también por cómo fue como persona. Ahora comenzó un nuevo camino como asistente técnico, donde da pasos firmes en la medida del aprendizaje. Actualmente, ex Patronato, Boca, Chacarita y otros, es ayudante de campo de Güemes de Santiago del Estero, equipo que dirige Walter Perazzo, en la Primer Nacional.
Gabriel Obelar
redaccion-er@miradorprovincial.com
Hablar de Iván Furios en Paraná es separar lo que fue como jugador y fuera del campo de juego. Dentro del verde césped, aguerrido, luchador, ‘áspero’, voz de mando, referente, así lo fue en varios clubes, incluso en los primeros años de Patronato en Primera División, donde ayudó desde varias facetas, cuando le tocó calzarse la camiseta y cuando no, mucho más. Como persona, un tipo sencillo, que frena en la calle para conversar, lanzar un chiste, familiero, buen tipo.
Ahora, también, desde hace poco más de un año, hay que hablar del ‘Pelado’ siendo asistente técnico, detrás de la línea de cal, esta nueva etapa en su vida que transita con entusiasmo y fervor, tal como se lo escuchó a la distancia en diálogo con Mirador Entre Ríos.
“Fue todo muy rápido”, admite desde Santiago del Estero, en una siesta que poco respeta, “primero mi experiencia en Atlético Paraná, donde tuve la posibilidad de tener un posgrado como asistente antes de venir a la Primera Nacional. Hugo ‘Toni’ Fontana me permitió ver el fútbol desde otro lado, como la facilidad de estar con mi hermano también trabajando”, contó en primera instancia.
En la misma línea, resaltó: “La experiencia es buena, porque en cuatro meses me tocó ascender de un Regional a Federal A, la conformación de un plantel y poder estar dos fechas dirigiendo el Federal”.
“Después llegó el llamado de Walter Perazzo, que me sorprendió al llamarme para este desafío en Güemes en la Primera Nacional. Walter es un técnico al que tuve, tiene experiencia y agradecido con Hugo por la libertad de elegir, de no ser egoísta, como también todos los dirigentes de Atlético Paraná que me dejan crecer en esto que me gusta”.
La decisión
De un momento a otro, Iván dejó de lado los botines en Bahía Blanca para subirse a la bicicleta, retirándose del fútbol, actividad que por años lo tuvo ligado y que, después de un tiempo lejos de los campos de juego, vuelve a meterse, pero en esta ocasión a un banco de relevos.
“El retiro fue algo natural, disfruté de ser jugador, lo viví, lo exprimí. Seguí con otros deportes, porque al ser tan profesional, le dediqué el cien a otras actividades que siempre me llamaron la atención y siempre estando informado en el tema del fútbol”.
“La chance me llegó en un momento bárbaro, porque en meses pude estar trabajando en Atlético Paraná y tener la chance de estar en la B Nacional”, indicó y agregó: “Igual, el valor agregado y un detalle importante es haber logrado un ascenso, en la primera experiencia, primera vez con un cuerpo técnico, lograr un ascenso en una categoría difícil como el Regional, con un montón de equipos, vino bárbaro”.
Los entiende
En sus primeros pasajes como asistente, ahora en una categoría profesional, Iván comenzó a entender aún más cuestiones que como jugador respetó, pero tal vez, no lo entendió a la ligera: “Como jugador entendía situaciones que sabían que eran así, pero de este lado me río de situaciones que ahora digo ‘pucha tenía razón’, cosas que aprendes estando del otro lado”.
“Cuando uno está del otro lado se ve el estado anímico del jugador, la confianza, quién esta bajoneado, quien necesita una charla, quien necesita trabajar más, se ve todo, una radiografía completa. El dolor cuando alguien queda afuera, cosas que generan incomodidad, pero cosas que tiene que enfrentar”, contó en la misma tónica y con entusiasmo.
A la hora de hablar de lo que aplica en la actualidad en base a su experiencia, Furios confesó: “La experiencia de lo vivido, la ventaja de haberme retirado hace poco, tengo vivencias que puedo aplicar en los defensores, un diálogo fluido, explicar lo que se siente, como recibir, para sacar conclusiones, más allá de lo que se estudia en la semana, las cuestiones a corregir”.
Por otro lado, también la aplicación de la tecnología, algo nuevo en lo personal: “Hoy hay muchas programaciones, aplicaciones y detalles que son claves, en mi caso, tengo charlas todas las semanas con los defensores donde corregimos y vemos detalles que me encantan”.
¿Qué asistente sos?
“Primero, respetuoso con el técnico. Cuando me siento con Walter (Perazzo), tengo una charla previa, pero a la hora de coordinar y pensar lo mismo, es una ventaja para un ayudante”, inició su definición.
“Después, soy exigente para trabajar, más en la parte defensiva, me gusta el diálogo con el jugador, saber que uno tiene esa esencia de cuando fui jugador, de disfrutar cada entrenamiento y que él entienda cuando se trabaja, cuando hay que distender. Necesita de esa confianza y ser el nexo entre técnico y jugador es buenísimo y me encanta”.
A su vez, remarcó: “Siempre trato de potenciar y trabajar mucho más con el que no le toca jugar, porque el que siempre juega está contento, pero que no se tiene que relajar; siempre siendo sincero, que hay que pelear, que se busque lo sano del grupo, tirar para el mismo lado. Me gusta eso, estar cómodo con el jugador y viceversa”.
Patronato
Antes de posicionarse detrás de la línea de cal y conformar un cuerpo técnico, el Pelado estuvo cerca de ser uno de los integrantes del Departamento Fútbol y Datos, que encabezó la Agrupación Primero Patronato junto con Walter Andrade y Sebastián Bértoli, aunque en las elecciones dicho proyecto quedó en pausa, producto del triunfo del oficialismo.
Así mismo, no es una espina no haber podido trabajar, sino todo lo contrario: “Lo tomé como una experiencia, las cosas que aprendí en la previa, lo que se vivió en las elecciones, fue toda una enseñanza. Hubiese estado bueno meterme en Patronato, porque uno conoce el club, no se pudo, pero estuvo bueno lo que se generó, todo lo del afuera, las votaciones”.
“Estuvo bueno y el trabajo previo con el proyecto que se encabezó, todas esas charlas, reuniones, las horas que compartimos, esa experiencia la aplico un montón. Lo tomo como algo positivo, no se pudo dar, quedó ahí, pero veremos el día de mañana lo que pase en el club. Para mí fue buenísimo todo lo que pasó para el club en sí”.
En otro pasaje, alentó al crecimiento del fútbol local: “Lo sigo a Patronato como a Atlético en el Federal A. Tengo una afinidad con el club, cuando puedo voy a la cancha, no por no ganar una elección voy a dejar de sentir el sentido de pertenencia con el club. Sigo mucho al deporte de Paraná, porque quiero lo mejor para la ciudad. El descenso no es para cualquiera, Patronato quiero que siga en Primera para que la ciudad también lo tenga”, cerró.



















