Nuevo ataque con sello sicario
El sangriento episodio ocurrió pasadas las 21 del jueves 18 de febrero en pasaje Wagner al 1100, a menos de 200 metros de la comisaría 15ª. La víctima, de 30 años, recibió entre 7 y 10 disparos, uno de ellos en la cabeza.
Carlos Retamal
redaccion@miradorprovincial.com
Un nuevo homicidio se suma a la saga de violencia que envuelve a Rosario. La muerte tocó ahora una esquina de la zona sur, donde una pareja estaba en la vereda cuando se apareció un hombre y le efectuó al menos una decena de disparos. El último, a modo de remate, fue en la cabeza y luego se dio a la fuga en un auto con vidrios polarizados.
El homicidio número 15 en lo que va de febrero tuvo lugar en pasaje Wagner al 1100, a sólo dos cuadras de la comisaría 15ª, cuando Marcelo Alejandro Camera, de 30 años, estaba en la vereda de su casa junto a su pareja.
Fuentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) señalaron a Mirador Provincial que, en base a declaraciones tomadas a quien estaba junto a Camera al momento del hecho, alrededor de las 21.15 vieron llegar caminando a una persona por el pasaje Wagner, en dirección oeste-este y que en un momento se paró en la vereda de enfrente y encendió un cigarrillo.
Instantes después, al parecer sin cruzar ninguna palabra con la pareja, sacó un arma de entre sus ropas y atacó a tiros a Camera y luego se subió a un vehículo Fiat Siena de color gris, con vidrios polarizados, que apareció para llevárselo en forma veloz de la escena. El auto dobló por calle Sarmiento rumbo al sur y hasta el momento nada se sabe de él ni de sus ocupantes.
En tanto Camera quedó tendido en la vereda a la altura de su casa, ubicada en el 1131 de ese pasaje, con múltiples heridas de arma de fuego en el pecho. Cuando llegó personal policial, que fue alertado a través del sistema 911, constataron que el hombre había fallecido. Hecho que luego fue corroborado por médicos que llegaron pasadas las 22 en una ambulancia del Sies, quienes en una primera revisión detectaron al menos 10 impactos de bala en el cuerpo, uno de ellos en la cabeza.
En el lugar, personal del gabinete científico secuestró 7 vainas servidas calibre 9 milímetros, dos plomos, una colilla de cigarrillo y el teléfono celular de la víctima, que estaba entre sus ropas.
La investigación de este nuevo ataque sicario con sello mafioso está a cargo del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Gastón Ávila; la Agencia de Investigación Criminal y la seccional 15ª.
Voceros de la Fiscalía señalaron que la víctima contaba con antecedentes penales, por lo que se presume que el ataque estuvo vinculado a un ajuste de cuentas. El fiscal solicitó que se lleven a cabo las acciones de rigor: relevamiento de cámaras de seguridad de la zona y toma de testimonios y que se realice la autopsia en el Instituto Médico Legal para determinar la cantidad de disparos y se recojan las balas para luego ser enviadas a peritar.
Murió como vivió
El padre de la víctima dijo a Canal 3 de Rosario que su hijo se metió en problemas hace muchos años, al juntarse con "gente equivocada" y que este final sangriento era algo que nadie espera, pero que igualmente no lo tomó por sorpresa.
"Murió como vivió", dijo el hombre, en referencia a la cantidad de plomos que recibió en la puerta de su casa, cuando estaba con su pareja, mientras en el interior de la vivienda estaba el resto de su familia, incluido su pequeño hijo de 11 años.
Tras remarcar que no era la primera vez que hubo un ataque a balazos en esa cuadra, que tenían como destinatario a su hijo, indicó que si bien "murió como vivió", lamentó mucho este desenlace porque "era mi debilidad, era mi hijo".




















