Más dudas que certezas
Las plantas de San Lorenzo siguen operando, pero la actividad de la empresa se resintió por la falta de definiciones. Desde el sindicato, que había apoyado la iniciativa oficial, reconocen que "la situación empeoró".
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
Más allá de las discusiones ideológicas en torno a la interveción de Vicentin, lo cierto es que a una semana del anuncio se conoce muy poco del plan del gobierno nacional. En los hechos, esto significa un nuevo retraso en la reactivación de la empresa, complicando todas las gestiones inherentes a su cotidianeidad, desde la celebración de nuevos contratos hasta el pago de sueldos.
El panorama es compartido por los diversos actores consultados por este medio. Incluso desde el propio Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea), cuyo titular Pablo Reguera había manifestado públicamente el apoyo a la intervención estatal. "La situación empeoró", reconoció el gremialista, cuando se le preguntó cuál era el horizonte de cara a la liquidación de haberes de junio.
¿Cómo va a funcionar?
"Hay muchísimas dudas sobre cómo va a funcionar, con lo cual lo que pasó la última semana sin dudas entorpeció la operatoria de la empresa, que después de la cesación de pagos había vuelto a trabajar, retomando la cadena de ventas, pero ahora es todo incertidumbre", dijo por su parte Marcelo Braidot, productor agropecuario y referente santafesino en Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro).
Efectivamente, las plantas de la agroexportadora en San Lorenzo estuvieron paralizadas entre diciembre (a inicios de ese mes anunció su "estrés financiero") hasta marzo.
La actividad se retomó primero con la recepción de granos (el primero en enviar mercadería fue la multinacional Glencore -socia de Vicentin en Renova-), que la firma efectuaba gracias a un contrato de alquiler con Oleaginosa San Lorenzo, una empresa del mismo grupo familiar.
Luego, en mayo, la compañía suscribió un contrato a fasón con Grupo Olio, que se extenderá hasta finales de 2020.
Problemas a la vista
Si bien es cierto que la actividad productiva no se detuvo desde el anuncio de intervención, sí es real que hasta que no haya una definición cierta del rumbo a seguir no se pueden negociar otros convenios que le den oxígeno financiero a la firma. Por ello desde la patronal ya advirtieron al sindicato dificultades para seguir abonando los sueldos.
"A Vicentin no se le arrima nadie. Ellos ya venían atravesando dificultades, nos venían pagando en dos veces, con una deuda que venía desde noviembre, pero la situación empeoró. Ahora nos están pidiendo pasar más cosas a la parte no remunerativa, porque no pueden afrontar la liquidación que se viene", contó Reguera.
Más gráfico aún resultó el testimonio de uno de los tres síndicos designados en el marco de la convocatoria, quienes detentan en un concurso preventivo el poder de administrar el patrimonio de la sociedad. "Esto genera una parálisis total. Si Vicentin estaba complicada antes, ahora está súper complicada", indicó por lo bajo el funcionario judicial, quien formuló algunas preguntas que hoy no tienen respuesta: "¿Quién maneja la empresa hoy?".
Más dudas que certezas
Este martes, Fabián Lorenzini -titular del Juzgado Civil y Comercial de la 2º Nominación de Reconquista- aceptó la solicitud del subinterventor designado por el Ejecutivo nacional, Luciano Zarich, y le dio participación procesal, un acto que bien puede leerse como un guiño a la avanzada oficial. Más allá de haber tomado posesión del cargo, el funcionario no brindó declaraciones sobre cuál es el plan de negocios de la compañía de la que ahora es responsable.
"Cuando no hay claridad, suceden estas cosas. Todo es incertidumbre y nosotros como productores, lo mismo que los acopios, tienen que seguir entregando la mercadería. Y lo vamos a hacer a otras empresas, con otros costos. La cadena tiene que seguir funcionando", explicó Braidot.
¿Y Delgado?
A ello debe sumarse que ya transitando la segunda semana desde la intervención, no haya aparecido en la escena pública Gabriel Delgado, el hombre designado para llevar las riendas de esta nueva etapa. Se trata de una persona con buena llegada al sector agropecuario y al que todos respetan por su conocimiento del área, pero del que nadie conoce su posición respecto al tema, más allá de las palabras de ocasión el día del anuncio.
Delgado tampoco fue de la partida en las reuniones que el gobernador Omar Perotti tuvo en Casa de Gobierno, en la que participaron representantes sindicales y referentes del sector cooperativo. ¿Estará de acuerdo en el rumbo que han tomado los acontecimientos? Otro interrogante que se suma a la lista.




















