Artes marciales mixtas
El luchador paranaense Francisco Solá viajará el miércoles 17 de febrero rumbo a Sete Lagoas, Estado de Minas Gerais, Brasil, donde se radicará para crecer y desarrollarse en la disciplina. Pancho contó cómo le surgió esta posibilidad, sus expectativas y deseos para este desafío que afrontará.
Víctor Ludi
Se dice que el tren pasa una sola vez en la vida y hay que subirse. Cuando una persona lucha por cumplir sus sueños debe saber capitalizar las oportunidades que se le presenten, ya que la vida no siempre da revancha.
Por eso, el luchador paranaense Francisco Solá dejó todo para subirse a ese tren que se le avecina, y tiene claro cuál es su rumbo: crecer y consolidarse en las Artes Marciales Mixtas (MMA). A Pancho le surgió la posibilidad de mudarse a Sete Lagoas, Estado de Minas Gerais, para entrenarse en el gimnasio que comanda el reconocido peleador y entrenador chileno Guillermo Atenas, quien lleva más de 11 años radicado en Brasil. Esta posibilidad se originó meses atrás, cuando la actividad estaba parada por la pandemia, contactándose a través de Internet.
Siendo consciente de que no todos los días se le abriría este tipo de puertas, el ex boxeador lo habló con sus seres queridos y, sin dudarlo, se decidió a afrontar este desafío en el vecino país. Vendió sus pertenencias y el miércoles 17 de febrero partirá junto a su novia con su bolso cargado de sueños. Primero viajará a Rosario, luego a Buenos Aires y desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza volará hacia San Pablo. Al bajar del avión se dirigirá hasta Belo Horizonte y, finalmente, rumbo a su destino final.
En sus últimos días en la capital entrerriana, Solá recibió a Mirador Entre Ríos y contó cómo le surgió esta posibilidad y dio a conocer sus expectativas y objetivos para esta nueva etapa de su vida.
“Fue una cosa de locos. Vimos una publicación de la UFC (Ultimate Fighting Championship, la mayor empresa de artes marciales mixtas en el mundo), en la que anunciaban que buscaban peleadores nuevos y había que mandar el currículum, lo cual intenté. Estaba probando suerte. En las redes sociales, entre todos los comentarios, vimos el de Guillermo Atenas, un peleador y luchador chileno que lleva varios años viviendo en Brasil. Mi novia le escribió consultándole cómo podía hacer para irme a entrenar allá y, a la semana, le respondió. Me comentó un par de cosas y le pasé mi récord, fotos, videos, le conté que tengo una base de boxeador amateur. Seguimos en contacto durante tres meses hasta que se dio la oportunidad de irme y él me abrió la puerta de su gimnasio”, explicó.
“Me surgió la posibilidad de poder ir a entrenarme en el exterior y conseguir peleas afuera -continuó su relato-. Viendo cómo está todo parado en Argentina, donde además la MMA no es un deporte muy apoyado, terminé de tomar esta decisión. El tren pasa una sola vez y me subí sin dudarlo”.
Una mano atrás y otra adelante
Si bien la tentación fue muy grande, la decisión de Pancho no fue tan fácil. En Paraná dejará a sus seres queridos y debió vender sus pertenencias para dirigirse rumbo a un destino desconocido, apostando el ciento por ciento a lo que pueda realizar dentro de una jaula: “Vendí todo lo que tenía y me voy con una mano atrás y otra adelante, a jugármela el todo por el todo por mi carrera”.
“La persona que más me ayudó en esto fue mi novia -continuó-. Cuando estaba todo parado se me cruzó por la cabeza dejar esta actividad, ya que no podía sostenerme y no me convenía. Pero ella me consiguió esta posibilidad, que realmente es un sueño. Que mi familia y mis amigos me apoyen también es algo que no tiene precio”.
En su estadía en Sete Lagoas, Solá trabajará en el mismo gimnasio en el que entrenará, mientras estará a la espera de que le surjan combates que lo reditúen económicamente: “Al principio tenía la incertidumbre de qué iba a hacer allá, cómo mantenerme. Pero mi entrenador me dará trabajo en el gimnasio, donde tendré que ayudarlo. En cuanto al alojamiento, estaremos un tiempo en su casa hasta que podamos conseguir un alquiler. Ya tengo en vistas algunas peleas internacionales, por lo que tengo que estar enfocado en llegar al ciento por ciento para invertir en mi carrera”.
“Guillermo me contó que a él le pasó lo mismo cuando se fue a vivir a Brasil, hace 11 años. Él no tuvo la ayuda que necesitaba y, en cierto modo, se vio reflejado en lo que me está tocando vivir a mí, por lo que me quiere ayudar. Estoy muy agradecido con él", remarcó la actitud de Atenas.
Cuestiones a pulir
Al provenir del mundo del pugilismo, en el que se destacó a nivel provincial, Francisco Solá tiene una base de combate de pie ya asentada. Por ello, consultado sobre qué cuestiones apuntará para trabajar con su nuevo entrenador, destacó que “lo primero que tenemos que hacer cuando llegue es trabajar wheeling (lucha grecorromana de pie) y grappling (agarres, estrangulamientos y palancas en suelo), que son esenciales en este deporte. Él es faixa preta de jiu jitsu e hizo lucha grecorromana. Me falta mejorar la lucha en el piso y en el clinch”.
“Sé que será un camino difícil, porque voy a la cuna del jiu jitsu, donde han salido grandes peleadores de MMA, pero confío en mí, en mi entrenador y mi equipo. Sé lo que puedo dar y quiero demostrar que con esfuerzo y dedicación todo se puede en la vida”, finalizó.
Rápido al tatami
Tras su viaje, Pancho tendrá su primera prueba, horas después de pisar suelo brasilero. Si bien no será un combate de MMA, el domingo 21 tendrá un torneo de jiu jitsu –otra disciplina en la que incursionó-. “Tendré que tener a mano el kimono. En Brasil todos los fines de semana hay luchas, por lo que deberé estar siempre listo para sumar rodaje y experiencia contra grandes rivales”.




















