Entrenamiento de la fuerza
En el mundo del entrenamiento, la ciencia y la casuística van de la mano. Según dice un experimentado entrenador chaqueño de la fuerza, el doctor Javier Saez, hay mucha “ingeniera de la desinformación” dando vueltas por los gimnasios.
Colaboración del profesor Hernán Bonarrigo
Quien suscribe es un defensor del entrenamiento de la fuerza, planificado y realizado científicamente. Por lo tanto para romper un mito de la sala de fuerza, así la llamo a la tradicional sala de musculación, veamos un poco lo que sigue.
Existe la posibilidad de conseguir que las pesas te vuelvan grande y lento.
Para explicar esto contaré una pequeña historia real de la cual fui partícipe.
Era una fría mañana de Julio de 2004 y llegaba a mi gimnasio una cordobesa de 1.80 de altura muy simpática. Venía con uno de sus entrenadores, el profesor Sergio Alfonsini, entrañable amigo y reconocido profesional en el mundo del atletismo,
Recuerdo que me dijo: “Vengo porque necesito ponerme fuerte y muy veloz, ¿me podes ayudar?”.
Casi 34 meses después conseguía la marca mínima para ir a los Juegos Olímpicos de Beigin 2008.
Fue un momento muy feliz para todos los que ayudamos a Rocío Comba en su carrera deportiva. Sus primeros Juegos. Luego vino el Mundial de Berlín 2009. Posteriormente se la pudo ver en las pantallas de televisión mucho mas seguido siendo una consagrada discobola de alto rendimiento y hoy trabajando para el deporte de su Río Cuarto natal.
Recuerdo que algunos de mis jugadores de rugby que estaban en ese momento me dijeron “que grande que es esta chica, tráela a jugar con nosotros de segunda línea. Otro a modo de broma mencionó: “¿Es grande por qué hace pesas?. La repuesta fue: “ No. Es grande porque su mamá y su papá le dieron un mensaje genético que determinó su tamaño y ella con el entrenamiento optimizó la herencia que trae”.
Las pesas te ponen lento y grande si el preparador físico o instructor de la sala de fuerza del gimnasio al que vas durante la semana, usa métodos para hacerlo.
Si entrenas como entrenó Rocío Comba para llegar a ser lo que fue, con métodos adecuados te pones fuerte y rápido. Además te podes poner grande.
A lo largo de estos 34 años en el ejercicio de la profesión miles de mujeres y varones han pasado por nuestra sala de musculación y han mejorado sus indicadores de fuerza y velocidad gracias al entrenamiento con pesas.
Otro caso
Iván Román Suárez (entrenador cubano referente mundial del entrenamiento de la fuerza) dice: “Las pesas no hacen bien ni hacen mal, las pesas producen adaptaciones en el organismo que responden a los tipos de planes de entrenamiento que diseña el entrenador”.
Es él (el entrenador) el verdadero responsable si estás grande y lento, o si estas grande y veloz. No son las pesas las responsables.
Los objetivos
Para que quede bien claro el entrenamiento de la fuerza persigue diversos objetivos:
Fines estéticos. Muy emparentados con la disciplina del fisicoculturismo y la mayoría de los usuarios de las salas de fuerza de los gimnasios, quienes buscan tener un mejor aspecto corporal.
Fines de rendimiento deportivo. Estar fuerte, veloz y resistente a los esfuerzos veloces/explosivos dentro de un campo de juego.
Fines de rehabilitación. De diversas patologías traumatológicas, cardíacas, hormonales.
Fines para mejorar la calidad de vida. Evitando el decrecimiento de la fuerza y la oxidación (perdida de propiedades) de las fibras “explosivas” las FT II b. Las que más capacidad para producir mayores niveles de fuerza tenemos los seres humanos. Al ir desadaptándose estas fibras vamos perdiendo no solo fuerza, sino también capacidad del sistema nervioso de enviar muchos estímulos. Se va desadaptando la membrana que recubre los nervios (mielina) por falta de uso. Ella es la encargada de transmitir cantidad y calidad de estímulos nervioso desde los centros cerebrales motores a los órganos efectores, en este caso los músculos. Por eso los abuelos o abuelas se mueven lento, es por que las fibras explosivas han perdido propiedad de contraerse al no ser usadas (entrenadas). Esto responde a una ley biológica que dice “la función hace al órgano”.
Beneficios fisiológicos
En otra palabras los abuelos que entrenan la fuerza son más saludables que los que no lo hacen, teniendo muchos beneficios fisiológicos. Solo nombraré algunos:
*Al ser mas fuertes sus piernas, tienen menos posibilidad de caída.
*Decrece la perdida del mineral óseo, es decir tiene huesos mas densos y fuertes.
*Mejora la capacidad del músculo cardíaco para contraerse.
*Mejora la resistencia y elasticidad de las arterias al realizar esfuerzos de intensidad intermedia y de carácter intermitente/intervalado.
En el caso de los jóvenes que van al gimnasio si entrenas con pesas o aparatos de musculación tu entrenador debe ser muy cauto a la hora de planificar tus entrenamientos para que consigas lo que buscas.
Hay que diferenciar lo que es entrenar la fuerza para aplicarla en el campo deportivo y lo que es entrenar la fuerza para aplicarla en el boliche o la playa.
Ambas son respetables, entiéndase bien, de hecho por nuestro gimnasio van muchos alumnos y alumnas que quieren mejorar su estética. No estoy en desacuerdo con aquellas personas que deciden ser estéticos en desmedro de la fuerza/potencia por el tipo de entrenamiento que hacen semanalmente.
De lo que sí estoy en desacuerdo es en que el entrenador, preparador físico o instructor de la sala de fuerza de un gimnasio entrene a un jugador de rugby, basquetbol o futbol, usando métodos que definitivamente lo harán verse mas “musculado y estético” pero extremadamente lento.
También es menester aclarar que los deportistas que entrenan con métodos para mejorar su fuerza potencia, inexorablemente también mejoran su estética. Asé que no solo son “facheros” sino que además pueden despegarse de la alfombra de contacto a mas de 3,0 mt/seg. Esta es una respetable velocidad de salto que se tiene en cuenta en nuestro gimnasio cuando evaluamos a los deportistas con una alfombra computarizada que mide altura de salto, velocidad de despegue y otras variables más.
Deportistas, espero que sigan entrenando semanalmente con los métodos adecuados. Es preocupante ver hoy en día con la facilidad y velocidad de transmisión de información que existe, que aún haya entrenadores, profesores o instructores en las salas de fuerza en gimnasios y clubes que siguen “pifiando” a la hora de planificar el entrenamiento de la fuerza de los deportistas con métodos inadecuados.
Esto tiene su explicación en la esfera educativa/social de la cual forma parte la cultura del cuerpo, pero no es tema de este artículo.
El dicho dice “todos los caminos conducen a Roma”. Tomé licencia literaria y escribí: “Todos los caminos conducen a Roma. Pero cuidado: en cuestiones de entrenamiento si le erras vas a terminar en otra ciudad”.




















