Desde Armstrong
La institución de Armstrong es todo un ejemplo y no sólo para el Departamento Iriondo. Además de los deportes que tradicionalmente se practican en los clubes, tienen muchas otras actividades. Aquí contaremos su historia, su renacer y el gran presente pese a la pandemia.
Rodrigo Sánchez
redaccion@miradorprovincial.com
En Mirador Provincial abrimos esta sección llamada "los clubes en pandemia" y contamos cómo sobrevivieron a los meses de inactividad y cómo llevan a cabo este pasar en donde desde hace unos meses todo vuelve a normalidad de a poco. En esta oportunidad hablaremos del Club Atlético Deportivo Norte de la ciudad de Armstrong. Una institución que la pasó muy mal en la década del noventa, pero que ese paso hacia atrás en su historia le sirvió para tomar impulso, reinventarse y hoy gozar de unos de sus mejores momentos a nivel institucional.
Primero, la línea histórica
Fue fundado el 30 de julio de 1939 bajo el nombre "Club Atlético Sportivo Norte". Seis años más tarde se inauguró la cancha de fútbol. Mientras que ya en 1950, un 5 de diciembre adopta el nombre que lleva actualmente, "Club Atlético Deportivo Norte".
En el año 1961 se pone en funcionamiento la pista de karting en el campo Marconi (espacio que en la actualidad ocupa el área industrial). Al año siguiente, la institución logra afiliarse a la "Confederación Argentina de Bochas". Entre el 64 y el 67 lograron construir la sede social, adquirir el terreno sobre el Boulevard Flotron (hoy calle Fischer) y además se termina de construir la cancha de bochas techada.
En los 70 sucede algo inesperado, que es el incendio de los quinchos de paja que produjo la destrucción de los mismos. Aunque un año más tarde de esto, lograron comprar el terreno contiguo a la sede de 2000 metros cuadrados.
Gracias a lo adquirido las obras no tardaron en llegar a comienzos de los 80. Inauguraron sala de cine y teatro llamada "Iris Marga", realizaron el natatorio y se compró el terreno lindero para luego terminar construyendo el estadio "Jorge Ferrero", inaugurado un 2 de diciembre de 1984.
Norte no paraba de crecer y tal fue así que a finales de la década, más precisamente en 1988, adquieren el terreno para construir el polideportivo. En él, se hicieron canchas de paddle, fútbol con sus respectivos vestuarios y un imponente natatorio. Todo a comienzo de 1990. Pero lo que parecía que funcionaba sobre ruedas y que el crecimiento no tenía techo, a mediados de la década empezó a estancarse y desmoronarse. La situación económica del país sufrió una nueva crisis y en ese contexto, sumado a una mala administración de los recursos, el club de Armstrong empezó a pasarla mal. La Mutual se fundió y la institución quedó acéfala durante casi seis años.
Como consecuencia de ello, un grupo de jóvenes empezó a moverse para sacar el club nuevamente a flote. Y tal fue así que poco a poco los "Tigres" volvieron al lugar donde la máquina del crecimiento se había detenido. Entrando al nuevo siglo construyeron el primer natatorio climatizado de la ciudad y la primera cancha de rugby de la institución. Remodelaron y reabrieron el cine y teatro, hicieron obras importantes como la del gimnasio de musculación, acondicionaron la cancha que en un principio era sólo para fútbol, para que también allí se practique hockey. Y más acá en el tiempo, sumaron la tienda con indumentaria oficial, otro gimnasio cubierto (llamado "Nazareno Crucianelli"), se remodela el albergue ya hecho años atrás y a su vez se hicieron nuevos departamentos para deportistas.
El básquet, clave en la institución
Cada actividad en la vida de un club es importante. Porque atrae socios, le da vida a la institución y genera el movimiento social que se necesita para seguir hacia adelante y con nuevos proyectos. Pero en cada uno de ellos hay siempre un deporte que es el que, generalmente, tiene una mayor afluencia de deportistas que naturalmente, en nuestro país suele ser el fútbol. Aunque de Santa Fe capital hacia el sur de la provincia también son de gran convocatoria el rugby, el básquet y en menor medida el hockey.
El Club Deportivo Norte de Armstrong tiene una cantidad de actividades que son ejemplo para cualquier institución. Los casi dos mil socios tienen opciones de optar por básquet, fútbol, hockey, rugby, vóley, patín, taekwon-do, natación, tela, teatro, ballet, danza, folklore y tenis.
Más allá de todo esto, es el básquet el que sin dudas es el deporte central en la entidad. Y de hecho, el que más alegrías le dio a lo largo de de este último tiempo. Esto no casualidad, sino causalidad ya que la pirámide cierra justa. Dirigencia seria, buena administración y orden en los recursos ante todo, Alejandro Cupulutti como entrenador ideólogo del proyecto y jugadores que se van adaptando al sistema. Los protagonistas del juego van cambiando, para la esencia siempre es la misma.
Como consecuencia, el básquet logró crecer de una manera exponencial en los últimos años y los títulos no pararon de llegar. En el 2014 conquistaron la Cañadense, en la temporada 2015/16 fueron campeones del Federativo Provincial que le otorgó el ascenso el Torneo Federal 2016/17. Y en esa primera temporada en tercer estamento nacional, el conjunto de Cupulutti coronó un año de ensueño y terminó quedándose con el ascenso a la Liga Argentina, segunda categoría del país. Donde aún permanece.
Actualidad en pandemia
Mirador Provincial charló con el presidente de los "Tigres" Daniel Trillini y con respecto a cómo está hoy la institución manifestó lo siguiente: "Al principio de la cuarentena el club permaneció totalmente cerrado. Gracias a que los servicios de gas, luz y agua quedaron subsidiados completamente los primeros tres meses, y sumado a la buena administración que llevamos a cabo, pudimos pagarle a cada empleado".
Además, el "Pacha" agregó: "En junio todo cambió. Abrimos la pileta clinmatizada y arrancamos con algunas obras que teníamos planificada. Como por ejemplo el mejoramiento de iluminación en el estadio "Jorge Ferrero", la construcción de un cuarto gimnasio, la ampliación de vestuarios, la refacción de las canchas de paddle en el polideportivo y el arranque de la construcción de un zoom de 200 metros cuadrados con piso nuevo y techo para dejar una cancha profesional de paddle".
A su vez, recalcó que todo esto fue gracias al acompañamiento de los socios, quienes en mayor o menor medida de a poco la gran mayoría cumplieron con la cuota y se sumaron a la colaboración cada vez que en el club se organizaron polladas para solventar todos los tipos de gastos.





















