Canotaje
Un grupo de palistas autoconvocados realizó una protesta náutica por las quemas en la zona de islas del Paraná Medio. Recibieron gran adhesión y, a su vez, suscriben a la sanción de la Ley de Humedales, para impedir la destrucción de sus ecosistemas. Planean salir a limpiar de desechos a la zona insular paranaense.
Luis Gómez
La valoración y el respeto por el hábitat es una cualidad de quienes practican deportes en el ámbito acuático. Palistas de Paraná lo manifestaron claramente la semana pasada, cuando emprendieron una travesía por la zona insular y ribera, en protesta por las quemas que se suceden desde hace varias semanas, afectando a la flora y fauna del lugar, con el agravante de dañar a la salud de las poblaciones.
La manifestación en el río tuvo su eco en tierra firme, ya que la caravana náutica fue acompañada en la Costanera, e importante réplica en redes sociales, además de respaldo de entidades ambientalistas.
Los alcances de la movida sorprendieron a los propios impulsores mientras, en continuidad con su conducta ética, organizan una nueva acción.
Inmersos en humo
MIRADOR ENTRE RÍOS dialogó con dos referentes, quienes relataron las experiencias que los llevaron a involucrarse en la defensa del ambiente.
“La idea surgió un día que salimos a remar en grupo y, estando en una de las islas, respirando el aire viciado de humo y viendo las cenizas caer, coincidimos en que deberíamos hacer algo. Así, en tres días, habíamos puesto fecha y difundimos la convocatoria que tuvo muy buena aceptación”, explicó Diego Mernes.
El plan original era realizar una vuelta al sector insular frente a Paraná, pero la intensidad del viento los obligó a acotar el recorrido. Finalmente, la caravana se concentró en el extremo Este del islote Curupí y se dirigió aguas abajo paralelo a la Costanera hasta el Balneario Municipal, retomando por el borde Sur del área natural protegida al punto inicial.
“Teniendo en cuenta lo ventoso del día y el poco tiempo para gestar la movida, tuvimos muy buena convocatoria, reuniendo a unos 60 palistas, a los que se sumó gente desde la costa”, continuó.
De frente al fuego
Previo a esto, otro grupo se topó con esta realidad al retomar los entrenamientos, luego de habilitarse la práctica del canotaje en contexto de pandemia.
“Cuando salimos por primera vez, el humo no nos dejaba respirar ni ver”, rememoró Pablo Taulada, instructor de la Escuela de Canotaje, Expedición y Natación en Aguas Abiertas (Ecenaa).
Al desembarcar en el sector más próximo, se encontraron con focos ígneos y no dudaron en actuar. Tiraron postes encendidos al río y apelaron a unos tarros que encontraron para echar agua y arena sobre el fuego.
“Hicimos lo que pudimos. También tomamos fotos y filmamos para subir a las redes sociales, para que toda la población vea que esto pasa acá”, agregó.
“Las sensaciones son todas feas, de tristeza e impotencia. El ambiente se nos está yendo y muy pocos estamos haciendo algo para impedirlo. Esto no es el Amazonas ni Australia, pasa enfrente a nuestros hogares y demanda que el pueblo y los gobernantes se involucren”, alertó el reconocido entrenador.
Con respaldo
Si bien la movida en la zona insular paranaense fue organizada por autoconvocados, rápidamente se relacionó con entidades abocadas de lleno a la situación, como la internacional Greenpeace y la local Multisectorial por los Humedales.
Con respecto a la primera, se adhirió a un petitorio a escala nacional por la sanción de la llamada Ley de Humedales (ver recuadro). Con la segunda, se recibió colaboración en la difusión y concientización sobre ésta y otras problemáticas relativas a humedales.
“Claramente seguiremos insistiendo sobre esto cuantas veces sea necesario. Estamos organizando una limpieza en la zona de la isla Puente y el islote Curupí. Iremos en piraguas juntando la basura que encontremos en el río y en las costas. Ni bien definamos la fecha, haremos la convocatoria”, anunció Mernes.
Conciencia de nautas
Si bien el programador de Sistemas Informáticosno interviene en el canotaje competitivo, coincide con los palistas en resaltar los beneficios extra de la práctica de deportes náuticos.
“Disfruto del río como muchas otras personas y encuentro en esta actividad un cable a tierra, a pesar de estar en el agua”, argumentó.
“Es lamentable que nadie se haga responsable de esta problemática que nos afecta por igual, rememos o no, porque perjudica al ecosistema del que todos somos parte”, siguió, angustiado.
A tono con esto, Taulada citó: “Estas situaciones se pueden evitar, apelando al fuego controlado, por ejemplo”.
“La mayoría entrará en razón cuando pretenda irse de viaje y encuentre lugares lindos como Córdoba consumidos por el fuego, las Cataratas del Iguazú sin agua o los esteros del Iberá sin animales. No entiendo por qué ellos mismos eligen castigarse, sin pensar en sus hijos ni en la naturaleza”, cerró, el también referente del paracanotaje en el país.
Cómo sumarse
Mientras defienden prácticamente el ambiente que les permite practicar el canotaje competitivo o recreativo, los palistas difunden los aspectos del proyecto de ley de humedales que, al cierre de esta edición, no lograba aún sanción. El texto establece impedimentos para destruirlos y la figura de delito ambiental para quienes atenten contra estos ecosistemas.
Al respecto, difundieron el enlace a la página web por el cual se puede solicitar al Parlamento Nacional su tratamiento y aprobación.
Contexto al rojo vivo
Mientras los incendios en la zona de islas frente a la capital entrerriana no cesan, idéntico panorama se registra en otros puntos de la cuenca del Paraná e incluso se reproducen en territorios firmes en una decena de provincias, potenciados por la sequía imperante en esta época del año.
Uno de los sectores críticos se localiza en el delta conformado entre Victoria (Entre Ríos) y Rosario (Santa Fe), donde la protesta popular también tiene como protagonistas a palistas. Allí, unas 200 embarcaciones intervinieron en la manifestación que unió ambas orillas hace dos semanas.




















