Mirada crítica sobre el sistema en la pandemia
Clínicas y sanatorios de todo el país emitieron un documento crítico que tanto garantiza la continuidad de la atención del servicio de salud (que nunca dejaron de prestar), pero advierten que obras sociales y prepagas aprovecharon el mismo período para dejar de pagar, cerrar puertas y hasta obstaculizar la atención de sus afiliados, mientras siguieron cobrándole normalmente las cuotas.
Mirador Provincial
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"Desde que comenzó la amenaza del Covid 19, los sanatorios privados del interior del país -dice un documento que dieron a conocer en las últimas horas, y que suscriben conocidas firmas del interior y de nuestra provincia- hemos redoblado esfuerzos para garantizar la atención de nuestros pacientes, adaptando servicios y protocolos de atención de manera rápida y eficaz. Hemos logrado garantizar las medidas de seguridad necesarias para brindar salud a quienes nos conocen y nos eligen, sin cerrar nunca nuestras puertas".
También señalan que "mientras tanto nuestros pacientes han sostenido, con esfuerzo y responsabilidad solidaria, los aportes para sostener su cobertura de salud (Obras sociales, Mutuales, Cooperativas, Pami, Prepagas de Salud, etc) a empresas e instituciones que continúan percibiendo estos ingresos de manera normal, en medio de una crisis económica que afecta al resto de la población".
Falta de apoyo
Sostienen los responsables de clínicas y sanatorios que "desde que inició el aislamiento impuesto por las autoridades, lamentamos sentir la falta de apoyo y acompañamiento de estas organizaciones que deberían estar garantizando la cobertura de salud a sus pacientes, en este contexto más que nunca. En muchos casos continúan con sus puertas cerradas, sin atención a sus afiliados, obstaculizando la asistencia y hasta algunas prácticas médicas", denuncian.
En este momento -dice luego-, "los establecimientos sanitarios privados más calificados y reconocidos del interior del país queremos asegurar a nuestros pacientes que seguiremos atendiendo contra viento y marea, de la mejor forma, como venimos haciéndolo. Para ello nos hemos agrupado, para velar por el derecho a la atención médico sanatorial en los mejores establecimientos del interior del país. Garantizaremos la atención y accesibilidad a nuestras instituciones, certificados y acreditados para dar respuesta prestacional a pacientes con cualquier tipo de patología, con todos los resguardos protocolizados".
Suscriben el documento, entre otras instituciones de varias provincias: el Instituto Cardiovascular de Rosario; el Sanatorio Británico, el Sanatorio de la Mujer, el Sanatorio de Niños Rosario, Sanatorio Parque, todos ellos de la ciudad de Rosario. Y también los santafesinos Sanatorio Garay, Sanatorio San Gerónimo y Sanatorio Santa Fe.
Iapos
Carlos Abraham rescató la actitud del Iapos que nunca discontinuó ni las prestaciones ni el flujo de pagos. "No hubo aumentos ni actualizaciones de aranceles, es cierto, eso será la etapa que sigue; pero es justo reconocerle al Iapos que en un contexto difícil, mantuvieron una secuencia de pagos", destacó.
Carlos Abraham: "Muchos aprovecharon la pandemia"
El titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe, Carlos Abraham, señaló que durante la pandemia el sector que representa quedó perjudicado por el descenso abrupto de consultas e internaciones primero; y por la suspensión de pagos o de autorización de prestaciones por parte de obras sociales y prepagas, "situación que en muchos casos, continúa hasta hoy". Los afiliados que pagaron sin recibir servicios y los sanatorios y clínicas que sostuvimos puertas abiertas sin cerrar nunca, financiamos el parate de obras sociales y prestadoras, que siguieron cobrando sus cuotas".
Abraham admite que en general en la provincia se corrobora una pérdida para el sector de alrededor de 80% en consultas y de 50% en internaciones. Ello significa un recorte importante de la facturación, asumiendo todos los costos.
"Hubo una primera etapa -explicó el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe- en que todos nos retrotrajimos; también nosotros preparamos nuestros espacios para atender una posible avalancha de casos relacionados con Covid-19. Pero nunca cerramos. Y vimos que obras sociales y prepagas -la mayoría, al menos- aprovecharon y cerraron sus servicios, sin dejar de cobrar a sus asociados, y sin permitir al mismo tiempo que se hicieran otras consultas o estudios que no tuvieran que ver con la pandemia. Muchos, literalmente, se enamoraron de esa pandemia: cobraban, no prestaban servicio y por ende discontinuaron pagos a las clínicas y sanatorios".
Y agregó: "todavía hoy, con la casi segura evidencia de que, felizmente, no habrá una avalancha de casos de Covid-19, con la salida del período de aislamiento y la flexilibilización de buena parte de las actividades, aun así siguen sin habilitar determinados servicios y prestaciones o ponen trabas a otros".
Abraham precisó que "muchos aprovecharon esa ventana de más de dos meses de pandemia, donde no hubo reuniones con clínicas y sanatorios, y por ende tampoco hubo actualización de aranceles, que ya venían atrasados y que quedaron congelados en marzo".
Finalmente, Carlos Abraham, señaló que poco a poco se van abriendo servicios, incluso los de obras sociales y prepagas y ratificó que los principales sanatorios y clínicas de la provincia están atendiendo a pleno con todos sus servicios, "con la misma responsabilidad social y eficiencia con que lo hicimos siempre".





















