Historias desde Europa
Álvaro Holzheier es otro de los crespenses que radica en España y lleva su vida entre el fútbol y el estudio terciario. El delantero del Calahorra, de la Tercera División, habló con Mirador Entre Ríos sobre cómo sobrelleva la situación de la pandemia en uno de los países más afectados.
Nicolás Piray
En la edición de hace algunas semanas de Mirador Entre Ríos conocimos a Marcos Voltarel, un joven jugador nacido en Crespo que viajó a España en busca de nuevos caminos futbolísticos. Y en esta oportunidad, a través de la tecnología nos comunicamos con Álvaro Holzheier; otro hijo de la Capital Nacional de la Avicultura que radica en el viejo continente hace algunos años, y que reparte su vida entre el fútbol y una interesante carrera terciaria. Logroño es con exactitud la ciudad donde lleva sus días Álvaro, una localidad con más de 150.000 habitantes donde el fuerte económico son los viñedos y el café es una sana costumbre.
Holzheier actualmente viste los colores del Calahorra, una institución que tiene dos equipos: uno que disputa la Segunda División B y otro que juega la Tercera División de España. Este último es donde está el delantero surgido de la cantera de Cultural (con un breve paso) y de Unión donde rompió redes año tras año. Luego pasó por las categorías de AFA de Unión de Santa Fe y Patronato. De familia futbolera, con una gran pasión que lo llevó a abandonar su casa de muy chico para ir en busca de grandes objetivos. Su hermana Agostina sigue los mismos pasos, es la mejor jugadora de la Liga Paranaense y viste la camiseta de la Selección Argentina Sub 17.
Como se sabe, la situación que se vive en el mundo entero no tiene precedentes e incluso en algunos lugares es límite. España es uno de los países más afectados por el Coronavirus y hace más de un mes que todos están a la espera de que se termine, para volver a su vida normal. “Estoy encerrado desde el primer día de cuarentena. Vivo solo, y es difícil hacer que las horas pasen, me aburro. Trato de hacer diferentes actividades, como por ejemplo ejercicios con unas pesas que tengo, más que nada para no perder el ritmo. También tengo trabajos que van mandando desde la facultad, así que me las rebusco día a día”, contó Álvaro en diálogo con Mirador Entre Ríos. Agregó: “Para lo único que estoy saliendo es para comprar algunas cosas que me hacen falta, y aprovecho esos pequeños momentos para tomar aire y despejarme, por lo menos un ratito”.
-¿Cómo fue tu adaptación?
– Tuve una adaptación rápida. Creo que al ser argentino, afortunadamente uno le cae bien a la mayoría. En la parte futbolística al principio costó un poco, pero cuando fui tomando el ritmo de juego fue cambiando para bien. Actualmente me siento muy cómodo y los chicos del equipo hacen lo posible para que así sea.
-¿Te arrepentís de haberte ido de Crespo?
– No, no me arrepiento. Acá estoy aprendiendo mucho, además me gustó desde el primer momento. Obviamente que a veces se extraña, pero no queda otra que darle para delante. El secreto creo que está en enfocarse en lo que uno quiere, y después las cosas con esfuerzo, se van dando.
-¿Cómo es un día normal tuyo?
– A la mañana estudio, estoy cursando Enología, que es una carrera que trata de cómo dirigir el proceso de elaboración de vino. Y luego por la tarde entreno. Es más o menos mi rutina diaria en vida normal.
-¿Por qué elegiste esa carrera?
– La Rioja es una región muy importante del vino, debe ser una de las mayores productoras del mundo. Fue una carrera que me interesó cuando vine, así que aproveché para hacerla. Este año, en la medida que se pueda, terminaría con los estudios.
-¿Qué se necesita para conseguir un buen vino?
– Es muy importante la uva, pero principalmente la tierra donde se inicia ese proceso; si no es buena, la cosecha va a fallar. En esta región, La Rioja, hay buena tierra y ya desde el arranque el proceso de elaboración de vino es excelente.
-¿Queres seguir estudiando después?
– Sí. Luego de terminar Enología, pienso seguir estudiando. Estoy buscando otra carrera para el año próximo, la idea es tratar de combinarla con la que estoy haciendo ahora, para poder seguir en este ámbito y poder fusionarlas en un futuro.
-¿Cambió tu objetivo desde que llegaste a España?
– No, mi objetivo principal es el fútbol. Vine para eso y lo sigo sosteniendo. El estudio obviamente que es importante, pero lo tengo como secundario. Si yo tendría que dejar el estudio por el fútbol, no lo dudo ni un segundo. Yo quiero seguir hasta donde pueda con el deporte y obviamente llegar lo más lejos posible.
-¿Con que fútbol te encontraste?
– Me encontré con algo más técnico, sin tanto roce. Y ahí se nota la diferencia, porque en lo personal acá me destaco por el juego más fuerte, y me doy cuenta en esos aspectos que me sirvió venir desde Argentina. Porque allá el fútbol es más fuerte y se usa mucho más la potencia y el choque para pelear la pelota.
-¿Tenes oportunidad de subir al equipo que está en la categoría superior?
– Uno de los objetivos que me propuse cuando llegué al club fue ese, poder subir una categoría. Todavía estoy luchando y trabajando mucho para lograrlo, para también saber si estoy al nivel o no, de otra división.
-¿Cómo es el ciudadano de Logroño?
– Son personas muy trabajadoras. En la parte en la que estoy yo, hay mucha gente de campo y con viñas; en ese sentido es muy parecido a Crespo. Su humor es particular. Me gusta esta zona y me siento muy cómodo.
-¿Te miraron raro cuando sacaste el mate?
– Sí, les parece raro que uno vaya con el mate para todos lados. Algunos te dicen “uruguayo”, y enseguida tenes que salir a aclarar que sos argentino (entre risas). Hay pocos que se animan a probar, y les cuesta por lo amargo del sabor.
-¿Seguís el fútbol de acá?
– Sí, totalmente. Estoy muy pendiente, me gusta ver los partidos de Primera División e ir informándome de lo que pasa. Y en la Liga de Paraná Campaña, trato de estar al tanto de cómo le va especialmente a Unión.
-¿Hablas con Agos?
– Sí, hablamos seguido con mi hermana. Estoy muy contento por lo que está logrando, ojalá que pueda continuar por ese camino que ella misma está formando. A veces trato de darle algunos consejos, los que creo necesario. Ya se ha demostrado que si ella quiere, puede. Tiene todas las condiciones para hacer lo que se proponga.





















