Los aspectos que debe trabajar para sostenerse en la Superliga
La respuesta es, sí. Siempre y cuando logre potenciar lo que mostró hasta acá y terminar de convertirse en un equipo regular, que logre sostener su juego. Además será clave encontrar refuerzos que aporten variantes y sostener al goleador del certamen para el Negro, el uruguayo Facundo Barcelo.
Juan Manuel Lopez
Si se analiza lo realizado por Patronato durante el primer semestre de la actual Superliga Argentina de Fútbol, desde lo puntuable se puede analizar como un equipo condenado al descenso. Más allá de las matemáticas, donde los números aún acompañan, debido a que quienes pelean por sostener la categoría junto al Rojinegro, también padecen anemias y no logran afianzar sus ideas de juego.
Desde lo futbolístico se puede analizar desde otro punto. Fueron varios los partidos donde el Negro mereció mejor suerte, o donde al menos tuvo buenos pasajes de fútbol y marcó diferencias. Aunque lo cierto es que hubo demasiados errores propios y esos llevaron a que la sumatoria de puntos hasta aquí, solo marque que tiene diez unidades.
Es inevitable preguntarse. ¿Se puede quedar Patronato entre los grandes? Y sin dudas la respuesta es, sí. Pero deben cambiar muchas cosas, ya casi no hay margen de error.
Muchas filtraciones
Uno de los factores que hace difícil el momento de Patrón en el certamen tiene que ver con la cantidad de puntos que se le escaparon ante rivales directos. El Negro perdió con San Martín de San Juan, Lanús y Gimnasia y Esgrima La Plata. Además de haber empatado de manera increíble ante San Martín de Tucumán, después de ir ganando por 3 a 0.
En la brújula Santa aparecen otros tres rivales directos de cara al 2019. Visitar a Tigre y a Belgrano y recibe a Argentinos Juniors en el Grella.
De los 30 puntos en juego, es necesario que el equipo de Mario Sciacqua logre sumar en su visita a Victoria y a Córdoba. Si es de a tres puntos mejor. Después deberá hacerse fuerte en el estadio Presbítero Bartolomé Grella, donde recibirá la visita de huesos duro de roer. A Paraná llegarán Atlético Tucumán, Aldosivi, Huracán, Defensa y Justicia y el mencionado Argentino Juniors, que estará la última fecha visitando barrio Villa Sarmiento. Ahí está el eje de la cuestión. Después las otras visitas son ante rivales complicados. River Plate en el Monumental, Estudiantes (tal vez un partido donde se pueda cosechar algo) y Godoy Cruz de Mendoza.
Potenciar
Este miércoles comenzaron las reuniones entre los directivos y el cuerpo técnico. La idea es lograr traer refuerzos y sostener el plantel con el que contó Sciacqua hasta el partido con Vélez Sarsfield. La empresa no será fácil, aunque al DT se lo nota convencido en su trabajo y lo que se pueda llegar a acoplar durante el período de vacaciones y de pretemporada.
En la reunión se pusieron varios nombres de posibles refuerzos sobre la mesa, aunque no se ha filtrado demasiado a la prensa. Apenas se conoció que el delantero Emanuel Dening de reciente paso por Cerro Porteño de Paraguay es del gusto del entrenador y a que a la directiva la cierra. Ya hubo contactos con el punta, pero nada concreto.
Dos delanteros y dos volantes laterales. Eso es lo que busca Patrón en el actual mercado de pases. Tal vez haciendo una lectura más profunda, necesitaría un volante central mixto con dinámica y un marcador central veloz, teniendo en cuenta los errores puntuales cometidos en las últimas fechas. Pero estos últimos puestos, no son prioridad a la hora de salir a potenciar el plantel.
El Santo no se puede equivocar. Los que vengan tendrán que encajar bien de entrada, ante la falta del margen de error. Ayudar a que crezcan los que están y formar un equipo más regular.
Capacidad física
Uno de los puntos flacos de Patrón durante este semestre está vinculado al estadio físico del plantel. Si bien Mario Sciacqua no apuntó en ningún momento al cuerpo técnico anterior, conducido por Juan Pablo Pumpido (un entrenador que tendría que haber dejado el cargo antes), es evidente la falta de ritmo y de resistencia a la hora de intentar interpretar el pedido de Marito. Patronato quería ser un equipo ordenado, que presione y ataque de manera vertical, ofreciendo siempre intensidad para todo. El libreto por momentos se seguía a la perfección, pero las piernas no acompañaban, se decaía en los segundos tiempos y era imposible sacar los partidos adelante.
La difícil
Cuando Patronato reforzó el equipo, le tocó una figurita difícil. Obviamente que esto se develó con el correr de los partidos. El uruguayo Facundo Barcelo se lesionó en la segunda fecha, Pumpido no pudo contar con él y se fue, cuando llegó Sciacqua recuperó al atacante, que terminó marcando seis goles en sus seis meses con la casaca Rojinegra y se convirtió en un futbolista codiciado. Al menos de eso hablan las versiones periodísticas. Ya que el jugador y su representante niegan haber recibió ofertas formales. Esto tiene intranquilo al mundo Patronato. Perder al Uru sería lamentable y hasta crítico. Barcelo tiene una cláusula de salida, siempre y cuando el club que desee quedarse con sus servicios le abone al equipo entrerriano una suma importante, que en el fútbol de hoy, no sería tal.
Patronato está con vida. Para seguir en primera división debe convencerse de que puede salir a flote y no fallar en el intento.





















