La Paz
Marta y Daniel integran un matrimonio de artesanos en madera que disfruta de su oficio y sus viajes juntos. En MIRADOR ENTRE RÍOS compartimos la historia de este par de artesanos de la ciudad de La Paz.
Conrado Berón
redaccion-er@miradorprovincial.com
Marta Perrote y Daniel Aquino, llevan 36 años de matrimonio; ella nacida en Temperley, en la provincia de Buenos Aires, y él, en Resistencia, Chaco.
Han hecho de todo en sus vidas, fueron comerciantes incluso antes de conocerse. Recorrieron varios rubros y tuvieron varios emprendimientos.
Marta tiene 56 años y Daniel 61; tienen tres hijos y tres nietos, son dichosos de vivir de sus artesanías fabricadas en el norte entrerriano.
Sus comienzos, el sacrificio que tuvieron que hacer para sobrevivir a la pandemia y el hecho de disfrutar y enseñar a los demás su experiencia fueron parte de la charla con MIRADOR ENTRE RÍOS.
–Marta, ¿cómo empezó en tu vida la idea de ser artesana?
–Nuestro oficio de artesanos comenzó hace varios años, luego de cerrar nuestro negocio a punto de quebrar, nos sentamos y decidimos seguir emprendiendo. Vimos que teníamos la posibilidad y cierta facilidad para el tallado en madera y así arrancamos. Hacíamos algunas ferias con mis tallados que eran muy lindos, pero se vendía uno cada tanto, no nos daba para vivir.
–¿Cómo fueron esos primeros productos?
–Me acuerdo que en la primera Feria Nacional del Poncho, donde quedé seleccionada, gané el primer premio en imaginería. En ese entonces mi marido quiso implementar unos “yo-yo” de madera, con retazos que yo no utilizaba, además de algunos modelos de autitos que salían de su imaginación. Recuerdo bien nuestra alegría porque en esa feria se vendió todo. No lo podíamos creer. De ahí en más con aciertos y errores fuimos creciendo.
Oficio
–¿Qué hicieron durante la pandemia?
–Durante la pandemia trabajamos produciendo con maderas que yo iba rescatando de los descartes de los aserraderos de la zona y comprando otras. Pudimos sobrevivir porque vendimos la mitad del terreno donde vivimos, acá en el campo.
–¿Cómo comienza el trabajo para poder estar en las fiestas nacionales?
–Para poder entrar en las ferias de artesanías nacionales de distintas provincias uno tiene que pasar por una fiscalización, ahora se mandan fotos de los trabajos y del taller mientras se producen, porque buscan saber que, de verdad, están hechos por nosotros y no se trata de una reventa. Para que te aprueben y te elijan para poder exponer en esas ferias grandes, el producto tiene que tener calidad y funcionalidad, entre otras cualidades, tiene que tener un 60 % de producción manual y un 40% de producción con maquinaria.
–¿Cómo es el proceso creativo de lo que hacen?
–En la fabricación con Daniel, primero diseñamos, luego él corta y los armamos entre los dos, después yo le doy los detalles finales. Las terminaciones se las damos con cera, colores con pinturas especiales para que los niños puedan llevar a la boca sin riesgos. Tenemos en cuenta todos esos detalles.
–¿Enseñás este oficio?
–Sí, doy clases de tallado en San José de Feliciano y soy instructora laboral de jóvenes y adultos en el taller de “Elaborador de Dulces, Conservas y Licores”, en La Paz.
Ferias
–¿Qué nos podés contar de las experiencias durante los viajes a ferias?
–Este oficio de artesanos nos lleva a recorrer y conocer lugares fantásticos de nuestra Argentina y países limítrofes. Se trata de reencontrarte con tu familia artesana y darte esos abrazos que duran una eternidad.
–¿Cómo se preparan para cada feria?
–En cada feria nuestros productos van mejorando en diseño, colores, creatividad siempre pensando en los más chiquitos de la familia y siempre probándolos con nuestros nietos.
–¿Qué expectativas tienen para la Fiesta del Poncho en Catamarca?
–Ya estamos casi listos para ir a la Fiesta del Poncho donde pasan miles de personas, esperamos que visiten nuestro stand, aprecien, consulten y prueben nuestros juguetes desde uno a 104 años, como dice mi esposo.
–¿Qué significa ser artesano para ustedes?
–Ser artesano es ser dueño de tu propio tiempo, trabajamos más que nunca, no tenemos días ni horarios, hasta que salimos a la ruta con la guía de Dios y la virgen para la próxima feria. Lo más lindo es conocer nuevas rutas, nuevos lugares y por sobre todas las cosas, reencontrarnos con nuestros hermanos artesanos.
–¿Por qué eligieron La Paz para vivir?
–La vida nos unió en La Paz, y acá ya tenemos nuestras raíces bien firmes como los algarrobos.
Contacto
“Nuestros productos los adquieren en las ferias año tras año, nos reconocen y vuelven a comprar otro producto”, asegura Marta. Y agrega: “Tenemos una cuenta de Instagram (@jugarte_madera) que no la actualizamos tanto, pero ahí la gente puede encontrar el número de whatsapp para poder contactarse con nosotros”.




















