Alexis Méndez Ríos, cineasta
Es un joven director de cine paceño que luego de formarse volvió a radicarse en su ciudad. Su historia, el ciclo de cine que encabeza y sus otras pasiones, en esta charla con MIRADOR ENTRE RÍOS.
Conrado Berón
redaccion-er@miradorprovincial.com
Alexis Méndez Ríos estudió y se recibió en Córdoba y, junto a su compañera, volvieron a la provincia que los vio nacer. Luego de un paso corto por Paraná, llegó el momento de radicarse en La Paz, donde entre otras cosas, Alexis fue funcionario público en el área de cultura.
Hoy es docente en talleres de radio y comunicación, participa de dos bandas de música, ha hecho radio y dirige un interesante ciclo de cine en una cooperativa cultural.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el joven artista contó sobre la actualidad y sus ganas de seguir creando.
–¿Cómo te definís?
–Difícil pregunta para comenzar. Me defino como un artista en construcción, una persona en continuo aprendizaje (con mucho gusto), comprometido con su realidad, alguien que cree que las cosas inalcanzables se alcanzan y un relator de historias.
–¿Cómo surgió la idea de hacer un ciclo de cine?
–La idea surgió hace varios años. En un momento, cuando pertenecía a la Dirección Municipal de Cultura, se pudo comenzar unos ciclos de cine con la ayuda del Instituto Audiovisual de Entre Ríos; el fin era difundir películas argentinas una vez por semana, en verano se hacía en el patio de la Casa de la Cultura y en invierno en el auditorio de la Biblioteca Popular “Sarmiento”, ese programa se llamaba “Punto Cine”. Al finalizar este programa empecé a planear proyecciones al aire libre en formato de ciclos y comenzamos la charla con la Cooperativa Cultural Cabayú Cuatiá, me interesaba que se dé desde un lugar que no intervenga el Estado. Esta inquietud, y las largas charlas, decantaron en comenzar los ciclos de cine, pero de forma regular, todas las semanas, como actividad estable del centro cultural. De esta manera, en marzo de 2019 se desarrollaron durante todo el año diversos ciclos de cine. Lo culminamos en diciembre, con la intención de iniciarlos en marzo de 2020, y nos sorprendió la pandemia; luego, en 2021 la cooperativa cultural se tuvo que mudar y eso implicó la puesta en condiciones de la nueva localización. Una vez inaugurado el lugar, comenzamos a planear el regreso de los ciclos de cine, con algunos cambios, pero con las mismas intenciones.
El ciclo de cine
–¿Qué repercusiones ha tenido esta movida?
–Esta nueva etapa de los ciclos de cine comenzó a fines de marzo, las películas se proyectan cada quince días y son los domingos. Hay un grupo de personas que participan asiduamente de la propuesta, y dependiendo la película que se pase se acercan otras que les interesa esa específicamente. Por el momento es una buena repercusión, pensando en una sociedad como la de La Paz que no participa activamente de actividades culturales, donde los cines comerciales dejaron de funcionar hace más de 20 años, que difícilmente tengan inquietudes artísticas por resolver y que no tienen como costumbre ver cine.
Este tipo de emprendimientos culturales necesitan mucho esfuerzo y constancia para imponerse.
–¿Hasta cuándo se va a poder disfrutar de las películas y cómo las seleccionan?
–Se van a poder disfrutar durante todo el año, cada quince días, los domingos, a las 19.30. El domingo fue seleccionado (a diferencia de 2019, que era los viernes) porque no suele haber actividad, así que es una opción más para disfrutar en la ciudad.
Las películas están cicladas de a dos. Cada ciclo expone dos películas de una temática, de un género, de un director, de un país, o de alguna provincia. Soy el responsable de elegirlas y programarlas, también, antes de la proyección introduzco al espectador para facilitar su comprensión y al finalizar, si se presta, se debate. Luego, el centro cultural queda en funcionamiento por si quieren degustar algo y escuchar música.
Lo cotidiano
–¿Qué hace un director de cine en La Paz?
–Un director de cine en La Paz hace muy poco como director de cine. Pero hay algo de esa labor en todo aquello que me toque hacer o trabajar. Hay una forma de ver las cosas, lo cotidiano, desde otra óptica, y también una forma de proceder con una visión macro.
Esporádicamente me salen trabajos de documentales, institucionales, videoclips o publicidad, y ahí se ponen en juego todas esas herramientas aprendidas. Sigo pensando en hacer mis historias, creo que de a poco voy llegando a ese lugar que deseo habitar.
Los ciclos de cine son una forma de estar conectado con el mundo del séptimo arte, mantengo la llama viva de ese arte para mí y trato de compartirlo con quien lo quiera recibir.
–Hacés docencia, radio, música y trabajas en producciones audiovisuales, ¿dónde te sentís más cómodo?
–Mi trabajo principal hoy en día es el de docente. Estudio una carrera docente, porque no lo soy aún, pero doy clases de materias o espacios específicos de la comunicación, que sí es un área en el que me especialicé. Por ahora es quizás un momento en el que me siento cómodo con este trabajo, ya que no es simple. El de educar es un trabajo de los más complejos que existen, exige esfuerzos y compromisos muy grandes, pero cuando los resultados son los esperados, la devolución personal es también gigantesca.
De forma comercial, no estoy haciendo radio. Pero continuamente en mí está la necesidad de hacer radio. Me crié dentro de las radios, siempre hice radio y lo que le ocurre a las personas que se dedican a la radio, difícilmente pueden vivir sin hacer radio. La única razón por la que no tengo un programa en este momento, es por el poco tiempo libre que tengo, uno crece y quiere que las cosas que hace se hagan cada vez mejor, lo mas profesional posible, para eso necesitás tiempo y producción. Pero el medio en nuestra ciudad, por el momento, no te genera un rédito económico acorde como para dedicarse como a uno le gustaría. Así que se posterga la vuelta a la radio propiamente dicha.
Música y gestión
–¿Qué significa la música en tu vida?
–La música está ahí siempre, es mi salvavidas. Toco en dos grupos de rock: “La Inestable” y “Pepe Stone & The Palankers”. No podemos dedicarles mucho tiempo, pero cuando hay oportunidad volvemos al ruedo. No me considero un músico profesional, pero soy un músico que toca, y cuando lo hago es como si recordara que estoy vivo. Pasa con todo tipo de arte que practiques, y a mí especialmente, éste me sobrepasa en lo racional.
Vivo rodeado de instrumentos musicales, soy una persona que está indagando en la música todo el tiempo, se me ocurren ideas, trato de plasmarlas. Enseño algunos instrumentos a niños, eso me conecta con las nuevas generaciones. Disfruto mucho de escuchar música, si es en vivo mejor.
–¿Qué balance hacés de tu paso por la Dirección de Cultura de La Paz?
–Estuve dos años y medio aproximadamente. Eran los últimos años de la segunda gestión de Joselo Nogueira. Personalmente fue muy agotadora, dejé todo por hacer ese trabajo. Era mi primera participación en una institución del Estado, era joven y creía tener la oportunidad de generar un cambio en la administración cultural de mi ciudad, de lo cual había renegado siempre. Ingresé como subdirector para hacer un trabajo específico con jóvenes y a las semanas, el director de cultura Horacio “Chino” Martínez tiene un problema de salud que me enfrenta a toda la responsabilidad de la Dirección. Hasta que se reincorpora Martínez, fue muy duro, conté con la ayuda de los compañeros de secretarías y direcciones, como de los empleados que dependían de mí; luego, la Dirección y Subdirección fuimos encaminados en un trabajo que en poco tiempo dio sus frutos, éramos dos generaciones con inquietudes diferentes, pero con los mismos fines. Viéndolo a la distancia, fue un tiempo muy próspero en gestión cultural, pero con el laburo a tiempo completo, sin fines de semanas ni vacaciones. Gestionábamos junto a Turismo, compartíamos experiencias con las ciudades cercanas, nos apoyábamos mucho y eso era notable. Pero fue muy poco el tiempo y el proyecto no pudo continuar.
Como positivo me dejó muchos aprendizajes, pude profundizar mi conocimiento sobre mi ciudad, sobre el “ser paceño”, me queda la sensación de que di todo lo que pude dar para mejorar lo que pensaba que no se hacía bien. Y como negativo, pienso que haber sacrificado lo personal a esa medida no era necesario. Hoy no podría hacerlo de la misma manera. No me imagino haciendo ese trabajo otra vez.
Misión y espacios
–¿Cómo ves el área de Cultura en La Paz actualmente?
–Mi visión es muy especial, porque ahora formo parte de la ciudadanía con necesidades culturales como cualquier otro, también soy parte del colectivo de artistas de nuestra ciudad que necesita trabajar de esto, y por último soy una de las personas que ha estado con la responsabilidad municipal de la cultura, por lo tanto sé de la complejidad de esa labor.
Para empezar, la gestión actual no tiene la misma visión de lo que debería hacerse en materia cultural en la ciudad. Al tener otro proyecto cultural, seguramente hace que me plantee que lo que se hace no es lo correcto. La sensación es que es un área a la cual no se le presta atención, casi una molestia, y posiblemente un gasto. Si estuviera en lo correcto y si esa fuera la verdad, lamentablemente no podríamos coincidir nunca. Me parece que falta un poco de conocimiento sobre lo que el pueblo quiere y sobre lo que el pueblo debería tener. Falta reconocer a los exponentes culturales de la ciudad, no dándole homenajes, sino facilitando su trabajo. Generar espacios donde la cultura suceda. Prestarle atención a los niños y adolescentes, que son los que están gestando un montón de cosas y no tienen espacio.
Y por último, siento que los ciudadanos han perdido cierto orgullo, no se reconocen, hay una ausencia de identidad, y eso no se resuelve con asfalto ni cemento, se resuelve con arte, con expresión, con la libertad de vivir en una ciudad más agradable. No es un trabajo fácil ni rápido, pero debería ser la misión.
Por lo pronto formo parte de la Cooperativa Cultural Cabayú Cuatiá, que es una organización privada, que desde su lugar intenta ayudar a que la ciudad tenga un espacio para que se cultive y disfrute.
Proyectos
–¿Qué proyectos tenés en materia audiovisual?
–Últimamente estoy trabajando mucho con músicos para que puedan llevar su arte a las pantallas. También con instituciones que tienen la necesidad de contar sus historias, de hacer visible su trayectoria, conectarse de otra manera con su comunidad.
“Siento que los ciudadanos han perdido cierto orgullo, no se reconocen, hay una ausencia de identidad, y eso no se resuelve con asfalto ni cemento, se resuelve con arte, con expresión, con la libertad de vivir en una ciudad más agradable”.Alexis Méndez Ríos
Director de cine




















