Terminó condenado
El carnicero de barrio Barranquitas firmó un juicio abreviado, aceptando dos años de prisión, luego de agredir a su expareja. Deberá hacer un taller de reeducación emocional.
Un vecino de barrio Barranquitas fue condenado este sábado, luego de que firmara un juicio abreviado, por hechos de violencia de género y un encubrimiento. Así lo dispuso la jueza Rosana Carrara, tras la presentación del escrito.
Alberto Alejandro Ariz (31) fue detenido por orden del fiscal Arturo Haidar, luego de agredir a su expareja y madre de su hija de 1 año. En total, se le atribuyeron tres delitos, de los que se responsabilizó en el procedimiento abreviado que firmó. Se trata de "lesiones leves dolosas agravadas por haber mantenido una relación de pareja y en contexto de violencia de género", "amenazas coactivas" y "encubrimiento". La pena convenida fue de 2 años de prisión en suspenso.
Durante la audiencia, en la que Ariz fue representado por la defensora pública Sonia Bustos, la jueza le impuso una serie de reglas de conducta. Entre ellas, una medida de distancia y prohibición de contacto para con la víctima, y la realización del taller de "reeducación emocional y responsabilidad social para varones" dictado por la Municipalidad de Santa Fe. El cumplimiento de este último deberá ser acreditado mediante la presentación de un certificado ante el juez correspondiente.
El carnicero había solicitado a su expareja que le llevara a su hija, de un año, para verla. La mujer lo hizo, pero cuando quiso retirar a la menor surgió el problema. Eran cerca de las 9 del sábado 16 de abril, cuando ella se acercó a la vivienda de calle Ecuador al 4100.
Fue allí que Ariz le propinó golpes de puño y patadas, ocasionándole contusiones y escoriaciones, y también fracturándole la nariz.
Según relataría la víctima más tarde en la comisaría, él no dejó de patearla en la cara, siquiera cuando estaba en el piso. Cuando por fin logró levantarse, la sangre que brotaba de su rostro no le permitía respirar, sentía que se ahogaba y corrió en busca de ayuda. Los vecinos la auxiliaron y trasladaron de forma particular hasta el Hospital José María Cullen, donde fue atendida y se constataron todas sus lesiones.
El ataque "fue cometido en un marco de violencia de género, en una clara situación de subordinación de la víctima, basado en una relación desigual de poder caracterizada por el empleo de violencia física y psicológica dentro de una relación de pareja" ya concluida.
Tres días más tarde, la siesta del martes 19, el carnicero circulaba a bordo de una motocicleta por Avenida Perón, cuando en la esquina con calle Perú avistó a su expareja, que estaba esperando el colectivo. Decidió increparla, tomándola de los pelos y amenazándola de muerte, asegurando que iba a matarla "a ella y a su hija si no sacaba la denuncia que le hizo" por los golpes.
Se ordenó su detención y se lo llevó a audiencia imputativa, en la que además de los dos hechos de violencia de género se le atribuyó el delito de "encubrimiento". Más precisamente, se lo acusó de "haber recibido, a sabiendas de su procedencia ilícita, un motovehículo Gilera Smash 110cc, elemento que fuera objeto de un robo perpetrado el 28 de diciembre de 2021".
El mismo fue secuestrado en la vivienda de Ariz durante una requisa domiciliaria voluntaria que había sido realizada el 11 de marzo pasado.
Tras conocer los hechos por los que se lo había detenido, el carnicero decidió firmar un procedimiento de juicio abreviado, haciéndose cargo de los delitos y aceptando la condena a 2 años de prisión condicional, así como las reglas de conducta. Luego, quedó en libertad.




















