54° edición
La delegación provincial estuvo presente en el Festival Nacional de Malambo, donde cosechó importantes resultados. Leonela Ferreyra y Franco Zaragoza se consagraron subcampeones en pareja de danza; mientras que Valentín Hobal obtuvo un tercer puesto en malambo juvenil especial.
José Prinsich
redaccion-er@miradorprovincial.com
El nogoyaense Valentín Hobal se quedó con el tercer puesto en Malambo Juvenil Especial.
Leonela Ferreyra y Franco Zaragoza, subcampeones en pareja de danza.
A 328 kilómetros de Córdoba capital, se encuentra Laborde. En esa pequeña localidad se lleva adelante todos los años el Festival Nacional de Malambo, un evento que se ha ganado un lugar importante en el calendario de los bailarines de todo el país. Los amantes de las danzas esperan los primeros días del año para poder competir con los mejores representantes de las provincias.
Sobre el escenario se puede observar un elevado nivel de artistas, quienes llegan hasta la provincia de las sierras para defender sus costumbres y tradiciones. La edición 54° se desarrolló del 11 al 15 de enero.
Como sucedió en ediciones anteriores, la delegación de Entre Ríos estuvo presente en Laborde. El elenco se conformó en Crespo, donde se realizó el PreLaborde y cuyo staff quedó integrado por: Leonela Ferreyra y Franco Zaragoza (pareja de danza), Denise Lescano (aspirante a paisana), Felipe Bon (malambo de contrapunto) y Valentín Hobal (malambo juvenil especial), bajo la coordinación de Mauro Gorosito.
Los buenos resultados en Córdoba dejaron a las claras el rendimiento y la preparación previa de los entrerrianos. Leonela Ferreyra de La Paz y Franco “Peta” Zaragoza de Crespo lograron quedarse con el Subcampeonato en pareja de danza; mientras que el nogoyaense Valentín Hobal se quedó con el tercer puesto en Malambo Juvenil Especial. En diálogo con Mirador Entre Ríos, Zaragoza y Hobal hicieron un balance de su participación en Laborde y cómo llegaron al festival.
-¿Cuáles son las sensaciones de haber representado a la provincia?
-Franco Zaragoza (FZ): Haber estado en Laborde es una sensación de felicidad y alegría, especialmente porque fuimos a representar a la provincia en un festival tan grande e importante y que los bailarines siempre soñamos con estar ahí. Llegar hasta ahí ya es un montón por el hecho de poder compartir con otras provincias y delegaciones. Representar a Entre Ríos en Laborde fue una responsabilidad muy linda y digo responsabilidad porque así lo tomamos nosotros. Acá también representamos a todos los colegas y amigos bailarines que quisieron estar acá y que, por diversas razones, no pudieron. Tratamos de llevar esa responsabilidad con el mayor de los honores.
-Valentín Hobal (VH): El sólo hecho de ir a competir al más argentino de los festivales es un placer. El nivel artístico que tiene cada participante es de otro mundo. Me siento tan orgulloso de poder representar a mi Entre Ríos y poder llegar a una instancia final que hace bastantes años no se llegaba y seguramente en los siguientes años cambiemos entre todos ese lugar que se merece la provincia.
-¿Esperaban estos resultados?
-FZ: Ya era una felicidad enorme cunado quedamos en el selectivo. Tratamos de no generarnos falsas expectativas por una cuestión de que cada provincia lleva a su pareja de danza y todas son muy buenas. Allá el nivel es de primera. Fuimos tranquilos a llevar lo nuestro. El día que nos tocó bailar a nosotros nos dimos cuenta que nos había ido bien y ahí fue cuando se generó una expectativa sobre la final. Tuvimos que esperar hasta el sábado para que nos digan si éramos finalistas o no. La realidad es que no fuimos pensando pasar a la final. Fuimos a disfrutar el festival y nada más, tratando de representar lo mejor posible a la provincia. Nosotros para eso bailamos porque nos hace felices y nos hace bien, más allá del premio.
-VH: La verdad uno trabaja duro para poder llegar ahí entre los mejores. Fue una sorpresa cuando me enteré que había quedado tercero, pero uno va con esa idea. Fue algo increíble. En cuanto a la presentación que realicé fue referida a un estanciero de época en estilo sureño, muy representativo para nuestro país.
-¿Cómo fue la preparación para llegar al festival?
-FZ: Trabajas todo el año para llegar lo mejor posible a estos festivales, además de participar en diferentes competencias, recibiendo la evaluación de los jurados para ver las mejoras a realizar.
-VH: Mi proceso de preparación sigue en camino y ya tiene 10 años a puro entrenamiento, que quizás tuvo algún tipo de parate que fueron por complicaciones de la vida. Pero, este año que paso, me maneje diferente a otros, tratando de perfeccionarme con distintas clases, muchos viajes y competencias que me ayudaron a transitar el camino de la danza.
-¿Cuándo arrancaste a bailar con Leonela?
-FZ: Desde abril de 2018. Nos conocimos porque un amigo del alma, que era profesor en ese momento, sabía que Leonela estaba buscando compañero de baile y yo también. Me dijo: “Hablá con Leonela que se van a llevar bien”. Me acuerdo que nos comunicamos por Facebook, nos pasamos los teléfonos y nos empezamos a hablar. El primer ensayo duró 15 minutos, después todo el tiempo estuvimos charlando y conociéndonos porque en realidad no nos conocíamos. Pegamos muy buena onda, al punto que hoy somos como hermanos. Ella es una hermana para mí. Gracias a Dios, a partir de ahí no paramos más y siempre le metimos para adelante.
-¿Ya habías estado en Laborde anteriormente?
-VH: Competí en el Festival Nacional de Malambo en el 2018 como Solista Juvenil y en el 2020 con Conjunto Mayor. Bailo hace 10 años folclore y malambo. Tuve la posibilidad de ir a distintas competencias provinciales y nacionales.




















