Boxeo
La colonense Valeria Barrios no pudo desarrollar su carrera debido a una lesión en su espalda. Igualmente, optó por formarse realizando cursos que organiza la Federación Argentina y logró el título de técnica nacional y técnica internacional de AIBA. Lleva cinco años a cargo de su gimnasio y apuesta a la constante capacitación. “Si no nos actualizamos nunca vamos a avanzar”, contó.
Víctor Ludi
El concepto del viril deporte de los puños, tal como se lo llamó al boxeo durante buena parte del siglo pasado, quedó totalmente obsoleto, es arcaico. En 1997, la Tigresa Marcela Acuña recibió su licencia de boxeadora profesional, la primera en Argentina, y le abrió la puerta a cientos de mujeres que se acercaron a la actividad.
A partir de ahí, se hizo cada vez más frecuente ver peleadoras sobre el ring. Luego, de a poco se sumaron mujeres ligadas al boxeo como juezas, árbitras, dirigentes y entrenadoras. Este último rol es el que ocupa la colonense Valeria Barrios, a quien una lesión le impidió proyectarse como boxeadora, pero le abrió la puerta a la dirección técnica, la cual lleva adelante encabezando el Team Barrios Box desde hace un lustro.
Mirador Entre Ríos se comunicó con ella, quien contó cómo decidió volcarse hacia la dirección técnica. “Hace nueve años que estoy en el ambiente del boxeo y hace cinco que tengo mi escuela. Había empezado a entrenar con mi cuñado, Cristian Báez, con intenciones de prepararme para boxear, pero tuve una lesión en la espalda que me lo impidió. Fue un golpe duro, pero me propuse no alejarme del deporte y empecé a estudiar. Realicé el curso que organiza la Federación Argentina de Box y hace siete que soy directora técnica nacional. Al ser la única DT en la provincia, me empezaron a llevar a los distintos torneos nacionales, a los Juegos Evita y demás competencias. En esos momentos, la FAB organizó un curso con entrenadores internacionales de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), en los que solo hubo 24 cupos y fui la única representante de Entre Ríos. Gracias a eso, soy técnica internacional y ocupo un lugar dentro de la FAB, como representante de Entre Ríos en la subcomisión femenina”, recordó.
-Se cerró una puerta, pero se abrió otra…
-Totalmente. Yo no quería alejarme del ambiente del boxeo, porque me apasionaba. La lesión, que pudo haber sido mi final, me dio tiempo que lo aproveché para estudiar y capacitarme sobre el tema. Soy la primera mujer que tuvo una escuela y la primera técnica de la provincia. Me costó muchísimo porque la capacitación me demandó mucho tiempo, al hecho de tener que irme a Buenos Aires, alejándome de mi familia. Pero sabía que me iba a servir para mi futuro, además de que me apasionaba. Pude lograrlo y hoy trabajo de lo que me gusta.
-¿Cuánto influyó el apoyo familiar?
-Mi cuñado fue boxeador, tiene su propia escuela y posee mucha experiencia. Se capacitó y está trabajando súper bien. Mi marido, Claudio Luna, es boxeador y me da una mano muy grande en la escuela, ya que también tiene mucha experiencia y nos complementamos. Él con su rodaje y yo con el estudio y el perfeccionamiento. Fue importante que me acompañaran en esta decisión.
-¿Cómo te recibió el ambiente del boxeo?
-Al principio me costó muchísimo. Por ser mujer y por no haber sido boxeadora. Para mucha gente no le era suficiente con mis capacitaciones. Además, por el hecho de estudiar y capacitarme continuamente, me dieron el lugar que anteriormente ocupaban técnicos con muchos años, pero que nunca se actualizaron. Y si a eso le sumaba el hecho de ser mujer, más me miraban de reojo y costaba que me acepten. Hasta que el trabajo y la constancia que tuve fue generando confianza y, de a poco, me fui metiendo en el ambiente.
-¿Cuán importante son las capacitaciones que se brindan?
-Como todos los deportes, el boxeo avanzó muchísimo, y sigue avanzando… Sucede que muchas veces las personas, generalmente mayores, se creen que ya saben todo y en realidad siempre se puede seguir aprendiendo. Y lo digo con todo respeto. Considero que la capacitación es muy importante, ya que te permite adquirir otras herramientas. Recientemente tuve que capacitarme en Boxeo Infantil Sin Contacto (BISC), que es para chicos de hasta 14 años, que no tienen permitido guantear. Si no nos actualizamos nunca vamos a avanzar. Hoy en día, me toca realizar cursos para técnicos de la provincia sobre el BISC, que es completamente distinto al boxeo profesional y amateur. Además, actualmente hay nuevas preparaciones, planificaciones y demás. Es bueno abrir la cabeza y, por más que uno tenga una línea de trabajo que respeta, no dejar de lado lo nuevo.
-¿Cómo son los boxeadores que salen de tu escuela?
-Yo trabajo y me baso mucho en la escuela cubana, pero no se lo impongo a todos los chicos, sino a aquellos que tienen las características adecuadas. Hay pupilos que ya tienen la característica de ir al frente y querer sacarle eso es intentar cambiarle la esencia, lo cual no es favorable. No intento imponerle que trabajen con pivote ni nada de eso, más allá de corregirle cuestiones técnicas. Yo, como entrenadora, trato de adaptarme a las características de mis pupilos. Actualmente, la escuela argentina ha avanzado mucho y no me caben dudas de que pronto se verán los resultados.
Herramienta de inclusión
En su afán por capacitarse continuamente, Barrios reconoció que le gustaría interiorizarse sobre la enseñanza de boxeo para personas en silla de rueda, aunque ésta práctica aún no haya sido implementada en Argentina: “En Barcelona están capacitando para aplicar el boxeo en silla de rueda y me estoy interiorizando al respecto, pese a que en Argentina aún no hemos llegado a eso. Me encantaría poder ser una pionera y estoy averiguando para ver si puedo inscribirme. En mi gimnasio trabajo con personas que se preparan para competir, con quienes practican el deporte de manera recreativa y con chicos con capacidades diferentes. Me capacité para ello, sobre cómo enseñarles y demás cuestiones referidas a llevar adelante un entrenamiento. Tengo alumnos con autismo y con síndrome de asperger. Considero que el boxeo tiene que ser una herramienta de inclusión”.
El gimnasio
El Team Barrios Box funciona en el salón Stella Maris de la Prefectura Naval Argentina, sito en calle Chacabuco 120 de la Ciudad de Colón. Las clases son de lunes a viernes, a las 14 y a las 19.




















