Educación
Belén Fedullo
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“Este proyecto trata de trabajar la inclusión a través del juego en la infancia, a través de un bebote que se llama OLI, que tiene los rasgos característicos de las personas con síndrome de Down”. Así resumen la idea Sofía Echeverría, Mora Sambad y Lucía Orellana, alumnas de la escuela NEA Siglo XXI, quienes elaboraron el proyecto y lo presentaron en el Senado Juvenil de la provincia durante el año pasado.
El 2020 fue un año de pandemia, con clases virtuales y pocos encuentros entre compañeros de aula, pero eso no impidió armar proyectos pensando en los demás. Las adolescentes decidieron poner el foco en la necesidad de generar seres empáticos e inclusivos desde la primera etapa de la escolaridad. Movidas por la experiencia de una de las integrantes del grupo, pensaron que sería buena idea invitar a los establecimientos de su ciudad y de la provincia a incluir juguetes de ese estilo.
Los muñecos OLI son de industria nacional y se encuentran avalados por ASDRA, la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina. Fueron presentados en marzo del 2018 por la empresa “Casita de Muñecas”. En ese momento, sus creadores dijeron “Oli tiene por finalidad abrir el corazón y tirar abajo barreras impuestas por la sociedad”. Eso es, justamente, lo que buscan en Concordia.
Aprobación en Senadores y entrega en escuelas
A fines de julio la Cámara de Senadores dio media sanción al proyecto de ley “Juguetes Inclusivos”, presentado por los senadores justicialistas Armando Gay (Concordia) y Mauricio Santa Cruz (Colón) y las senadoras Flavia Maidana (Nogoyá), Nancy Miranda (Federal) y Ester González (Feliciano), que contaba con despacho favorable de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología. La iniciativa establece la obligatoriedad de incluir en el nivel inicial de los establecimientos educativos, de gestión pública y privada, la utilización de juguetes inclusivos, y tomó como modelo la propuesta de las alumnas concordienses.
Gay, senador por Concordia, indicó: “Se enfocaron fundamentalmente en la incorporación de muñecos con Síndrome de Down, como el caso de Oli que es el primer muñeco con la apariencia de esta condición de industria nacional. Esto hace un aporte más a la inclusión, pero de una forma innovadora y a su vez es vital para los chicos y chicas”.
“Uno de los objetivos es educar desde la diversidad, pero también naturalizando la inclusión a través del juego y la niñez”, expresó Gay durante la sesión y aclaró que “el proyecto de ley tuvo su origen durante el desarrollo del programa del Senado Juvenil Entrerriano, edición 2020. Las senadoras juveniles de la Escuela NEA Siglo XXI del departamento Concordia, fueron las impulsoras de la iniciativa”.
Luego de la media sanción, integrantes del gabinete de la intendencia, concejales y representantes de la Departamental de Escuelas de Concordia se reunieron para comenzar con la distribución de los juguetes y, a principios de agosto, entregaron los primeros 100 en salas de Nivel Inicial de todas las escuelas.
La tutora de las alumnas en este proyecto, Agustina Chávez habló sobre lo que sucedió y expresó: “Estamos agradecidos y orgullosos por este proyecto que nuestras estudiantes elaboraron. Estamos emocionados y felices de que los muñecos lleguen a las escuelas y sean abrazados por un montón de chicos que van a poder aprender jugando y naturalizar la inclusión que de eso se trata”.
Mónica Necchi, directora de la escuela, por su parte destacó “Me emociona muchísimo que este proyecto se haya concretado. Es el fruto de todos estos años de trabajo y de estar con adolescentes, con infantes, con nivel inicial y con los equipos de trabajo. Desde nuestro lugar aportamos nuestro granito de arena a Concordia y es momento de agradecer infinitamente a todos los que se han involucrado. Deseo que en los jardines puedan sentir orgullo, pasión y alegría, como lo sentimos ahora nosotras”.
Pensando en el futuro
Las jóvenes que llevaron adelante el proyecto tenían una motivación especial. El hermano de Sofía Echeverría tiene síndrome de Down y por eso pudieron hacer la observación e investigación de cerca.
Sobre ese aspecto, la integrante del grupo de senadoras juveniles contó a Mirador Entre Ríos: “Tomi es mi hermano y fue mi principal motor de este proyecto. Detectamos que los niños que tienen síndrome de Down no se identificaban con los bebotes que había en el jardín, y creemos que esta es una forma de generar identificación e integración. Saber que se va a aplicar el proyectó me tocó un montón no solo por saber que esto ayudará a mi hermano, sino también a sus compañeros y a futuras generaciones para que puedan crecer en un ambiente más inclusivo, en un ambiente muchísimo mejor, en el que se puedan desarrollar de una manera completamente diferente”.
Según contaron, hicieron un trabajo de campo, con consultas a especialistas, médicos, psicólogos, docentes de nivel inicial y también a las familias, para fundamentar la propuesta. “Es una gran alegría que haya sido aprobado por el Senado. Aunque por el momento solo hubo una entrega en los jardines de Concordia, queremos que se lleve a cabo en toda la provincia, que todos los niños puedan tener la chance de jugar con este tipo de muñecos, de saber desde esa práctica que todos somos iguales y aprender desde pequeños a integrar e integrarse”, mencionó Echeverría.
En tanto, su compañera Lucía Orellana, indicó: “Es el primer paso de lo que deberían ser muchos otros después para empezar con esto de la integración que acá nosotros lo tenemos incorporados desde siempre y seria genial que desde otras escuelas empiecen a vivirlo e incorporarlo también”.
Con la distribución de los muñecos, las jóvenes vieron materializada la idea que tuvieron en medio de una pandemia que, a pesar de lo negativo, llevó a pensar en los demás. Ahora esperan generar un efecto contagio para llegar cada vez más lejos y pasar, muy pronto, de hablar de inclusión a hablar de convivencia.




















