Concordia
Santiago Mayol se convirtió en noticia luego de haber conseguido una medalla histórica en el Panamericano de gimnasia, pero el lugar en el que se formó para conseguir ese premio puede dejar de estar en su ciudad. Mientras se prepara para otra competencia, el mayor desvelo de él y su equipo es conseguir ayuda para mantener el centro de entrenamiento abierto.
Belén Fedullo
Argentina nunca había logrado un oro en arzones en ninguno de los Panamericanos de Gimnasia en los que se presentó. A la hazaña la logró el gimnasta concordiense de 21 años, Santiago Mayol, que viene dando que hablar desde hace bastante. También logró un bronce en barra, y todo esto, después de haber entrenado en el Centro de Alto Rendimiento que hay en su ciudad.
La vida parece sonreírle. Representa al país, vuelve con medallas, celebra y sigue entrenando. Porque si hay algo que lo caracteriza es la ambición, por eso ya tiene la mirada fija en el Sudamericano que se disputará en San Juan, pero su preocupación en lo inmediato está centrada en algo que va por fuera de la competencia: el futuro de su gimnasio.
Ubicado en la zona noroeste de Concordia, el Centro de Alto Rendimiento que está equipado con elementos que pertenecen a la Secretaría de Deportes. La infraestructura es la que necesita un gimnasta del nivel de Mayol, y de tantos otros que se forman y entrenan en ese lugar. Para poder sostener la estructura es necesario alquilar un galpón, y eso genera un costo elevado.
Hasta el 2020, la Federación Entrerriana de Gimnasia se hacía cargo de solventar ese gasto, ayudados con la colaboración de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Cambió el gobierno nacional y esa ayuda gubernamental dejó de estar a disposición. Llegó la pandemia y la Federación no pudo generar ingresos, pero hasta este 15 de junio, apenas una semana después del oro, estuvieron cubriendo esa demanda con ahorros. El dinero se terminó, el estado no da respuestas, el contrato venció y el gimnasio del deportista de oro está en duda.
Situación angustiante
Guillermo Avío es el profesor de Santiago. Su nombre es reconocido porque es formador de gimnastas que representan al país y suben siempre en el podio en distintas competencias internacionales. En pocas palabras, resumió a Mirador Entre Ríos lo que están viviendo: “Tenemos todas nuestras energías puestas en tratar de que no se cierre nuestro lugar de entrenamiento. El contrato venció y estamos a cero”, dijo.
-¿A quién pertenece el lugar en el que entrenan?
-El contrato es privado, un particular nos alquila el galpón y el contrato de alquiler finalizó el 15. Por no tener algún tipo de asistencia o colaboración a futuro tenemos que devolver todo el lugar, es decir que todo el equipo olímpico, valuado en más de 2 millones de euros, tiene que volver a la Secretaría de Deportes y eso es lo que lo tiene más preocupado hoy a Santiago. En vez de hablar de objetivos deportivos, cuando es consultado responde “no quiero que mi casa deportiva se cierre”. Esta es nuestra realidad, dependemos de salones amplios y costosos, y en este momento necesitamos esta ayuda. No es algo para siempre, serán quizás 6 meses, luego tal vez podamos volver a sustentarnos y solventar ese gasto.
-¿Cómo lograron sostenerlo hasta hoy?
-Siempre la Federación se auto sustentó, es decir que con el mismo funcionamiento podíamos solventarlo. Los 3 primeros años de funcionamiento recibimos ayuda de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, pero luego cambió la gestión y eso se interrumpió; encima vino la pandemia, o sea que nos quedamos sin ingresos y todos los ahorros que habíamos generado para afrontar este año de pandemia ya caducaron y no tenemos más.
Ahora dependemos de que algún ente oficial, el mismo gobierno o alguien nos escuche. Hemos presentado notas en todos los organismos, generamos vinculaciones para que entes superiores a la ciudad o la provincia puedan brindarnos una ayuda por este período en el que está todo cerrado y luego nosotros volveremos a autosustentarnos, porque hemos generado un sistema por el que gracias a nuestro trabajo no dependemos de la ayuda estatal, pero ahora no podemos.
-¿Cómo afecta esto al equipo?
-Esto nos apena, nos angustia. Tardamos muchos años para que nos miren y lograr traer la infraestructura. Solo hay 3 gimnasios como este en el país, vinieron por los resultados y perderlos por esta situación ajena a lo que nosotros logramos duele mucho. Nos pidieron que tengamos buenas actuaciones, que traigamos medallas, que demostremos, lo hicimos, pero no alcanza para tener el apoyo que permita sostener la estructura.
Creo que Concordia no debe ser solo un puente para que los deportistas se vayan a otro lado. Tenemos con qué. Santiago apostó por quedarse y tuvo sus frutos. Cualquier entrenador o deportista tiene que apostar. Quiero mucho a la ciudad y mi manera de demostrarlo es con los logros que tenemos. Ojalá entiendan lo importante que es y podamos salir adelante.
Mientras esperan la llegada de la ayuda milagrosa, los integrantes del equipo se preparan para el Sudamericano en San Juan. El objetivo es ganarle como equipo a Colombia, ya que Brasil es más difícil, así que apostarán la medalla de plata como equipo. “En la mente de Santiago está el seguir superándose, pero primero necesita saber que su segunda casa seguirá recibiéndolo”, cerró Avío.




















