Movimiento sin edad
La Dirección de Deportes y Recreación del Gobierno de Chajarí brinda clases dos veces por semana a los residentes del Hogar de Ancianos “Nuestra Señora de la Misericordia” de esa localidad. Los profesores Carlos Luna y Emanuel Cortés son los encargados de llevar adelante la propuesta. Se busca revalorizar la presencia de personas que han afrontado una de las caras más duras de la pandemia.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
En diálogo con Mirador Entre Ríos, Carlos Luna, uno de los profesores a cargo, contó que todo había iniciado durante 2020 en la cuarentena más dura, cuando hacían transmisiones de video que les pasaban a los abuelos en el asilo, y también estaba la posibilidad de que cualquier vecino lo podía realizar porque se emitía por Facebook.
De los cuidados especiales que hay que tener con los flamantes “alumnos” señaló que en estos tiempos primero el tema de los cuidados por el Covid-19.
“Estamos siempre con barbijo tanto el personal de ahí como los profesores que vamos, y con distanciamiento, ellos sin barbijo, porque como en toda actividad, sino se agitan mucho”.
Las clases
Ya en cuanto a la clase aclaró que al ser el primer encuentro fue muy tranquila “porque el rango de movilidad de ellos es muy limitado, se tiene en cuenta la postura, que estén cómodos, por lo general hacen actividad sentados, de baja intensidad, en la primera clase no se usaron elementos, se trabaja con el propio cuerpo, se hace foco en el estiramiento de los miembros inferiores y superiores, el tronco, la cabeza, la nuca. Quizás en la segunda clase sí se lleven elementos, alguna soga elástica para que trabajen la prensión, la fuerza de los dedos, el agarre”, detalló Luna.
La clase dura 45 minutos, divididos en tres partes de 15 minutos cada una. “Primero una entrada en calor, después la parte media que puede ser con elementos o no, o por repeticiones, y la vuelta a la calma, con música ‘tranqui’, se estira lo que pueda cada uno”.
El profesor también comentó que “se brindan dos estímulos semanales y en las clases algunos de los abuelos trabajan solos y otros asistidos por las chicas que forman parte del personal del hogar”.
En cuanto a cómo recibieron la propuesta dijo que para los residentes del hogar fue sorpresa. “Al principio estaban con algo de miedo, a que no les salga o a cansarse, pero sí con muchas ganas. Ellos hacían las clases virtuales pero les gustó que nos hagamos presentes, eso les gusta mucho, de paso charlar y compartir”, contó.
Beneficios
El docente se mostró muy satisfecho con lo realizado haciendo hincapié en lo bueno que esto es para los ancianos. Dándole una constancia aseguró que se logra “mantener lo que tienen e ir mejorando de a poco sus capacidades, estimular mucho la postura, corregir un poquito como sentarse o pararse, porque pasan mucho tiempo sentados, entonces aprender cómo movilizar los miembros inferiores mientras están mirando televisión o haciendo costura”, dijo Carlos Luna y añadió que también buscarán “fortalecer los tendones, los huesos, y a sus cabezas, a despejarse, divertirse porque ponemos música alegre, ellos se entusiasman”.
Al día siguiente consultó cómo se sentían, pero nadie tenía dolores ni había manifestado molestias. “La primera clase fue tranquila, como para romper el hielo”, confió. Más allá de lo fructífero de esta experiencia, no se descartó que se añadan las clases virtuales. “Es probable que una clase en el hogar se transmita para que otros abuelos se motiven y se sumen”.
En este sentido, refiriéndose a la población en general de adultos mayores el entrevistado recomendó que en la medida de sus posibilidades se muevan. “Se recomienda que salgan a caminar los que puedan, que tomen aire, más que nada para despejarse, más allá del ejercicio en sí, para mejorar sus días, no pensar tanto en el tema de la pandemia, que les genera miedo o tristeza”.
En actividad
Al playón deportivo asisten muchos abuelos a hacer newcom (mayores de 50, 60 y 70 años) o a jugar en las canchas de tejo. “Nosotros les facilitamos los tejos, es un deporte muy social, se puede jugar en parejas o tríos, es una buena opción y se pueden acercar cuando está abierto el playón deportivo. Ya en el newcom hay más reglas, se necesita un poquito más de conocimiento y al jugarse con pelota, un poco más de fuerzas en las manos, pero es algo muy lindo y fácil de aprender”, propuso Luna.
Otra opción son las clases de gimnasia vital en la pileta de termas. “Es una buena opción para los adultos mayores, porque no tiene impacto, es para que las personas puedan hacer en el agua lo que no pueden hacer fuera del agua, como un leve trote, flotación, y demás, cada dos meses se renuevan los grupos”.
Entre los beneficios de la actividad física en la tercera edad se pueden mencionar:
– Prevenir el envejecimiento prematuro, tanto interior (de los órganos) como exterior; las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y la trombosis, así como problemas respiratorios y digestivos; Prevenir atrofias, lesiones musculares y óseas, y mejorar la movilidad articular.
– Mantener y potenciar la capacidad respiratoria; la fuerza, la resistencia y la flexibilidad, los reflejos, la coordinación y el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas.
-Mantener el peso corporal, la autonomía física y psíquica y evitar la obesidad.
– Recuperarse después de una enfermedad o lesión.
– Conocer las limitaciones y aceptar el propio cuerpo, que va cambiando con la edad.
– Trabajar la memoria y la atención.
– Mejorar la autoimagen y la autoestima, el estado de ánimo, previniendo o mejorando la depresión
y la ansiedad.




















