INSTITUCIONAL
En Ciclón del Sur están levantando el tapial para el cerramiento de su predio y está previsto que en los próximos meses le instalen dos módulos sanitarios que funcionarán como vestuarios. De a poco, el viejo anhelo de contar con una sede y cancha propia está más cerca de concretarse.
VÍCTOR LUDI
El Club Atlético Ciclón del Sur está viviendo una etapa de progreso. Sus dirigentes, luego de largas gestiones, lograron acceder a subsidios para iniciar el cerramiento del predio ubicado sobre calle Virrey Vertiz, entre Los Jacarandaes y Los Yaros, en el barrio Anacleto Medina Sur de Paraná. Ariel Bello, presidente de la institución, le contó a Mirador Entre Ríos cómo están viviendo este presente de crecimiento institucional.
-¿Cuál es la realidad de Ciclón del Sur?
-Hoy estamos en una etapa histórica. Con el apoyo nacional, provincial y municipal, hemos gestionado unos aportes que nos han permitido empezar a levantar el tapial para el cierre del predio del club. Actualmente llevamos casi 350 metros, de dos metros de altura, lo cual cierra casi el 50 por ciento del predio. Lo estamos realizando gracias a un subsidio que recibimos por el programa nacional “Clubes en Obra”.
Presentamos la propuesta, fue aprobada y gracias a la intervención del Secretario de Deportes de la Provincia, José Gómez, se pudo acelerar el trámite para que esto sea una realidad. Además, recibiremos dos módulos sanitarios por parte de Enohsa. Son containers que funcionan como vestuarios y vienen totalmente equipados con baños y duchas. Ya hicimos la conexión de agua y cloacas, y estamos trabajando en la conexión eléctrica. Los traen e instalan en una base, las cuales estamos construyendo, y quedan fijos ahí. Estimamos que en tres o cuatro meses los tendremos.
-¿Qué actividades tienen actualmente?
-Hay actividades que se practican en el polideportivo del barrio, como por ejemplo vóley, que nos preguntan para poder representar el club. Una profesora se encarga de la enseñanza de patín artístico, también en el poli, y esperamos que pronto podamos realizar la pista para que puedan practicar en nuestra institución. Conjuntamente con la Escuela de Gestión Social “Pablo de Tarso”, que funciona en la Parroquia San Martín de Porres, firmamos un convenio para que dentro del predio se practique tiro con arco y, cuando los chicos se inicien en la competencia, puedan representar al club. Además, en el fútbol queremos incluir más categorías en la Liga Paranaense para el próximo año.
-¿Cuál es la postura de vecinas y vecinos con el club?
-La gente del barrio está muy contenta con lo que se está haciendo y nos lo hace saber a través de mensajes y comentarios, alentándonos a que sigamos por el mismo camino. Cuando caminamos por el barrio nos felicitan y nos agradecen, porque entienden que son cosas que se necesitan. Tienen identificación con lo que estamos haciendo y se han acercado personas ofreciéndose para trabajar con los chicos. Hay mucho trabajo por hacer y le pedimos a cada vecino y vecina que tenga intenciones de sumar que se acerque.
-Cuando hay crisis económicas los clubes de barrio la sufren y mucho. ¿Cómo se sostiene Ciclón del Sur?
-En nuestro barrio a la mayoría de los padres y/o madres se les hace muy difícil afrontar una cuota societaria para que sus hijos puedan venir al club. Entonces ahí entra la función social nuestra, que va más allá de lo competitivo, no le cobramos cuota social a los chicos y les abrimos la puerta igual. Entendemos que, por mínima que sea, es plata que la pueden destinar para alimentarse durante algunos días. Económicamente nos mantenemos con ventas de combos de pizza, pollos, empanadas, rifas y demás. Hacemos rifas para poder pagar la cobertura médica para los entrenamientos y partidos de liga. El seguro no es caro, pero hay gente que no la puede pagar.
-¿Proyectos, anhelos o sueños que tengan?
-En primer lugar, lo que soñamos desde hace muchos años es poder cerrar el predio para poder contar con nuestra propia sede y cancha, para incluir un montón de actividades que se desarrollan en el barrio. Luego, una vez que tengamos cerrado el predio, contar con un espacio donde se pueda festejar un cumpleaños o simplemente comer un asado para generarle ingresos al club.




















