Conviviendo con el Covid
El relevamiento realizado por el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario indica que los que más dificultades tienen para enfrentar las obligaciones son los salones de eventos, que vienen de estar un año sin poder funcionar.
Ignacio Pellizzón
redaccion@miradorprovincial.com
De a poco pareciera que la ciudad de Rosario vuelve a latir. Los negocios vacíos que generaban un panorama fantasmagórico del microcentro, van resurgiendo como el ave fénix. Con nuevas propuestas que florecen y viejos inquilinos que se renuevan, los ánimos de revitalizar una de las zonas más pujantes siguen intactos.
Sin dudas que la salida de Falabella de la histórica mansión, ubicada en la esquina de Córdoba y Sarmiento, genera temor en comerciantes porque creen que su cierre los arrastrará. Pero, en base a los números que maneja el Colegio de Corredores Inmobiliarios local (Cocir), los negocios de la ciudad siguen en pie.
Si bien es cierto que en lo que se denomina el casco histórico hay un tercio menos de persianas levantadas previo a la pandemia, de ese universo solamente un 6% mantiene una morosidad en el pago del alquiler, es decir, que más del 90% apuesta a mejorar y está al día. “La verdad que el índice de inquilinos que tienen deuda con sus propietarios en el pago mensual del local es muy bajo”, aseveró a Mirador Provincial el presidente del Cocir, Andrés Gariboldi, quien se mostró satisfecho por el esfuerzo que viene realizando las personas en la pandemia.
Por supuesto, que los espacios que tienen retrasos en sus pagos tienen una razón más que válida y es que no están trabajando prácticamente. Este es el caso de salones de eventos de cumpleaños, fiestas infantiles, entre otros, que pugnan por salir adelante desde hace un año.
El contexto de las galerías céntricas de Rosario tampoco es el ideal. Un relevamiento realizado entre el Cocir, Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el municipio, sobre un muestreo de 290 manzanas, arrojó que hay un 22% de locales ociosos, hasta diciembre del año pasado.
En concreto, según el informe, todas las manzanas relevadas para detectar la situación de los locales comerciales con vidrieras a la calle -y solo en el primer piso en el caso de las galerías- se repartieron entre el área central, delimitada por Pellegrini, Bv. Oroño y el río; el microcentro, encuadrado entre España, San Lorenzo, Buenos Aires y Mendoza, 25 galerías comerciales y nueve corredores comerciales barriales.
De ese universo, las galerías y el microcentro son sin dudas los que presentan una mayor proporción de locales vacíos, incluso con un 22% y un 17%, respectivamente, muy por encima del resultado total, que es del 12,9% y que presenta en las áreas incluidas la existencia de 1.145 locales vacantes sobre un total de 8.903.
Optimismo
Según Gariboldi, “hay demanda de negocios comerciales”. Esto se debe, según su óptica, a una medida en particular que puso en práctica el gobierno de la Provincia y es que se “eximió del impuesto al sello” a quienes realizaron nuevos contratos de alquiler.
Esta resolución culminó el 31 de marzo, por eso desde Cocir insisten en que se renueve por 90 días más, porque permite disminuir fuertemente los costos iniciales a los locatarios. “Recibimos muchísimas consultas sobre lo que hay que hacer para poder acceder al beneficio y, así, abrir o, en muchos casos, reabrir un local”.
La nueva Ley Nacional de Alquileres, que se aprobó en junio del 2020 y que ya se encuentra vigente, aunque con un nivel importante de incumplimiento, en base a las denuncias que viene realizando la ONG Concejalía Popular, es materia de críticas por quienes deben actualizar los contratos de sus viviendas.
Es que señalan que los montos para renovar el alquiler de una casa o departamento están llegando con aumentos que alcanzan a superar hasta el 75%, generando que los mismos se vuelvan impagables para muchas familias. Según la ONG citada, hay casos en los que “se pagaba un departamento céntrico de un dormitorio unos 11 mil pesos y ahora les están pidiendo casi 20 mil”.
En el caso de los contratos de alquiler para comercios la situación es completamente diferentes. Las actualizaciones “están llegando con ajustes que rondan entre un 34% y 40%” indicó Gariboldi y agregó: “Notamos una mirada positiva de los propietarios a la hora de sostener los locales ocupados, es decir, que se valora mucho al inquilino, por eso se esfuerzan en no perderlos”.
El obstáculo que habrá que sortear ahora, será sostener el optimismo, acompañado de números, que señalen que, pese a las nuevas restricciones impuestas por el gobierno nacional, mediante un nuevo DNU, los negocios de la ciudad siguen subsistiendo y afrontando sus obligaciones sin inconvenientes, generando que la rueda del mercado no se frene otra vez.


















