Patronato
El defensor y el delantero del plantel de Reserva, terminaron días atrás con su aislamiento por prevención, en la pensión del Estadio Grella, sin poder presenciar el partido ante Huracán, la primera vez que ambos no dijeron presente en “el patio de su casa”.
GABRIEL OBELAR
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Una de las pensiones del Club Atlético Patronato se encuentra dentro del reducto de barrio Villa Sarmiento, a metros del tiro de esquina que conecta las tribunas de calle Grella y la zona de plateas y el correspondiente portón, por donde se puede acceder al campo de juego.
Prácticamente todo el Estadio de Patrón se puede observar desde la puerta o ventana que tiene la pensión en la cual conviven, desde hace un tiempo, Juan Paniagua y Maximiliano Pedrozo, delantero y defensor de la Reserva, que vivieron una particular experiencia, al estar aislados por precaución y perderse un partido en el “patio de su casa”.
El pasado domingo se cumplieron 10 días de aislamiento para ambos juveniles, que contaron sus vivencias a Mirador Entre Ríos: “Fue un tiempo bastante largo, que gracias a Dios lo supimos llevar bien. Sabíamos que nos tocó esto y teníamos que tratarlo con un poco de calma, pero a la vez con mucha ansiedad por volver a estar activos”, confesó Paniagua.
Por su parte, Pedrozo expresó: “Fueron 10 días que parecía que no pasaban nunca y tratamos de llevarlo de la mejor manera, pensando en que esto es por precaución y que a cualquiera le pudo haber pasado, así que lo tomé con tranquilidad, ahora ya pasaron los 10 días y volví con todas las ganas”.
Sobre esos días de encierro, el delantero misionero contó: “En esos días encerrados no hemos podido hacer mucho, entrenamos un poco pero en nuestra habitación, que no es lo mismo que entrenar con el plantel. También metíamos mucha serie y juegos con el celular”, reveló.
Por su parte, el santafesino acotó: “Entrenamos un poco como podíamos y con lo que teníamos al alcance para no perder el estado físico, obviamente que no era lo mismo entrenar adentro que hacerlo con el grupo. A parte de eso mirar series y películas para no estar aburrido”.
A su vez, ambos, realizaron un balance de los días de aislamiento: “Estar aislado es una situación bastante fea, no podes moverte normalmente y estar encerrado sin poder hace nada en una habitación no es bueno, salvo que te guste dormir, que hasta eso es cansador”, expresó Juan, y agregó: “La familia desde el primer momento hasta el último me mostró su apoyo, estaban más preocupados que uno mismo por la situación, pero gracias a Dios, todo terminó bien”.
De su punto de vista, Pedrozo comentó que “no es lindo estar aislado, porque no podés salir y estás encerrado en cuatro paredes y eso te la juega en la cabeza un poco. Mi familia siempre presente como siempre, dándome ánimo y apoyando para que me sienta bien y gracias a Dios lo pude llevar bien a todo esto”.
POR LA TELE
Ambos jugadores son habitués a observar los partidos del primer elenco, no solo por estar dentro del club, sino también porque ambos sueñan con estar dentro del rectángulo de juego y defender los colores Santos, y aunque estuvieron en el Estadio Grella, no fueron a la cancha. “Había muchas ganas de estar en el partido, no estar en la tribuna fue una decepción y un bajón grande. Amamos esto y no estar ahí fue un sentimiento feo”, comentó Paniagua sobre la situación de no poder salir de la pensión para ver el partido con el resto de sus compañeros de Reserva.
En el mismo contexto, Maxi confesó: “Teníamos muchas ganas de salir a mirar el partido, un partido que lo juegan en tu casa y no lo podes ver es algo incómodo. Lo miré por tele y no era lo mismo, en la cancha lo vivís mucho mejor a que mirarlo por la tele y eso que vivimos a metros”, completó.
A ello, Juancito indicó: “Mirar por tele el partido era algo que no podíamos creer. No es lo mismo que estar en la tribuna. Mientras mirábamos el partido, se escuchaban los gritos de los jugadores y la gente, encima había jugadas que iban atrasadas”.
EL REGRESO
El volver a entrenar, tras diez días en una habitación, fue todo un desafío para ambos: “Después de 10 días obviamente que perdí estado físico, ahora que volví a los entrenamientos se notan los 10 días de poca intensidad, pero las ganas de entrenar son muchas y creo que en pocos días ya voy a estar al nivel del grupo”, dijo contundente Pedrozo.
Paniagua, por su lado, admitió: “Después del tiempo de aislamiento sin hacer mucho, costó volver, sobre todo desde lo físico. Ahora estoy volviendo a adaptarme, así que ya nos vamos poniendo al cien por ciento de a poco”.




















