En la ciudad de Santa Fe
Sucedió en la vivienda de la víctima, al suroeste de la ciudad capital. El agresor firmó un juicio abreviado con pena de prisión efectiva, por tres delitos contra la misma mujer.
Una mujer fue víctima de un violento episodio en el que su pareja la roció con alcohol y amenazó con prenderla fuego. Consiguió una medida de distancia, pero esto no lo detuvo, volvió a presentarse en su casa y le dio una paliza. Hizo la denuncia, y este lunes la jueza Susana Luna lo condenó a través de un juicio abreviado.
El desencadenante para semejante agresión fue que la mujer no quiso entregarle dinero para ir a "cortarse el pelo", y lo que le puso un freno fue que ella logró escapar de su agarre y advertirle a su mamá lo que estaba ocurriendo. Un llamado al 911 asustó a Carlos Eduardo Reyes, que agarró su mochila y se retiró del lugar.
Este es el primero -y el que reviste mayor gravedad- de los delitos endilgados al hombre de 35 años, que desde mayo permanece en prisión preventiva. Este lunes fue condenado por la Dra. Luna a 1 año y 6 meses de prisión efectiva, según lo convenido entre el fiscal Ignacio Suasnabar y los defensores particulares Sofía Ackermann y Carim Jara.
"Se reía"
La víctima radicó la denuncia inmediatamente después de que Reyes, con quien tiene un hija en común, la agrediera. En sede policial relató que eran cerca de las 19 de ese jueves 28 de enero de 2021 cuando todo comenzó. Estaba junto a su pareja en su casa, mirando la tele, cuando él le exigió que le diera dinero en efectivo para ir a la peluquería.
Ella apagó la TV y le dijo que lo acompañaría, así aprovechaba para comprar unas cosas que les hacían falta, a lo que él reaccionó violentamente y comenzó a insultarla. Entonces la mujer decidió que se quedaría en la vivienda, y el continuó exigiéndole dinero mientras amenazaba con agarrar todas sus pertenencias e irse.
A pesar de esto, ella se mantuvo firme en su decisión, y también se negó a darle la tarjeta de débito que tenía a nombre de Reyes, para evitar que sacara préstamos en el cajero y utilizara el efectivo para "drogarse". Intentó calmarlo, pero él arremetió a golpes de puño hasta tirarla al piso, momento en el que tomó una botella de alcohol que tenía a mano y la roció con el líquido mientras le advertía: "Ya vas a ver lo que te va a pasar, después vas a andar llorando. Te vas a arrepentir. Te voy a prender fuego"
Asustada, logró pegarle una patada, lo que le dio los segundos necesarios para salir corriendo y llamar a los gritos a su mamá (que vive en frente de su casa) y pedirle auxilio. La señora se comunicó con el 911 y, al advertir esto, Reyes se apresuró a darse a la fuga.
Según consta en el escrito donde aceptó su responsabilidad en los hechos, mientras agredía a la madre de su hija Reyes "se reía en todo momento".
"Ya vas a ver"
La víctima tramitó una medida de distancia, la cual fue notificada al hoy condenado en febrero de este año. El hombre cumplió, hasta mayo. Se presentó en la casa de la víctima con intención de ver a su hija, por lo que la mujer accedió, pero cuando le dijo que debía retirarse porque ya era tarde, Reyes se puso violento otra vez.
Una discusión en el pasillo de la vivienda se convirtió rápidamente en agresión, cuando él le propinó golpes de puño hasta tirarla al suelo, donde le pegó patadas en la espalda. Fue otra vez la madre de su expareja quien intervino para que Reyes se detuviera. La llamada del 911 lo asustó, por lo que amenazó a la víctima con un "ya vas a ver" y se fue.
La mujer realizó otra denuncia, que esta vez llegó a manos del fiscal Suasnabar, que estaba de turno, y ordenó la detención del hombre. Le atribuyó los delitos de "lesiones leves dolosas calificadas y amenazas calificadas" por los hechos de enero, y "lesiones leves dolosas calificadas, desobediencia de un mandato judicial y amenazas" por los del 7 de mayo, todos cometidos en un contexto de violencia de género.
Reyes quedó en prisión preventiva y decidió firmar un juicio abreviado. A partir de este lunes, cumple condena.
Reeducación
El abreviado incluye una serie de reglas de conducta, que serán impuestas a Reyes cuando recupere su libertad. La jueza Luna agregó a la lista la obligación de realizar el curso de reeducación emocional dictado por la Municipalidad.




















