Gualeguaychú
Este 22 de marzo, el despacho 107 del Hospital Centenario cumple cinco años brindando servicio a la comunidad de Gualeguaychú. El proyecto comenzó a gestarse entre los años 2010 y 2011, entre el entonces director del nosocomio, Dr. Hugo Gorla; y el licenciado en Enfermería, Sergio Sack, quien coordina el servicio.
SABINA MELCHIORI
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En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS Sack recordó que “fue un proyecto que anhelábamos hace años con Gorla porque habíamos trabajado juntos en emergencias, queríamos tener una línea como debe ser, como hay en los grandes países y en Buenos Aires, entonces allá por el 2010 empezamos a trabajar y lo pudimos concretar en marzo de 2016”.
Si bien la línea ya existía, porque es de las líneas que brindan los servicios telefónicos, “al teléfono lo atendía uno que pasaba por ahí”, relata el licenciado a cargo del servicio. Darle forma para ofrecerlo a la comunidad implicó formar un equipo, montar una oficina, una sala de despacho con computadora y equipo de radio, y contar con un médico a disposición. Además, que haya una persona las 24 horas atendiendo los llamados y con la capacidad para contener a quien llama y saber qué preguntar.
“Empezamos a capacitar mucho para que estas personas indicaran a los familiares qué hacer hasta que llegue la ambulancia”, informó Sergio Sack, ya que ese es el principal objetivo del servicio: acudir a las emergencias. Tanto se prepararon y pudieron a prueba su capacidad, que en poco tiempo empezaron a convocarlos para brindar talleres en otras localidades.
Al ser consultado sobre qué balance hace de estos cinco años, Sack manifestó que “el 107 tuvo un protagonismo importante el año pasado por el Covid, todo el mundo llamaba para preguntar cuáles eran los síntomas, adonde había que ir… era tremenda la cantidad de llamados, la actividad fue mucha. El balance en general es muy bueno, se me pone la piel de gallina cuando recuerdo que estos despachadores pudieron explicarle a un papá cómo reanimar a una bebé en paro cardíaco hasta que llegara la ambulancia”.
“Hay que enaltecer las voluntades humanas”, expresó Sack sobre los integrantes del servicio, y agregó que como proyecto a futuro, le gustaría “mejorar en equipamiento, si bien las ambulancias hasta tienen GPS, la idea es superar, mejorar la calidad de atención, quizás más ambulancias para acudir mejor y trabajar mejor en siniestros de gran magnitud”.
LA EMERGENCIA COMO ENFERMEDAD
El licenciado Sack manifestó que actualmente la medicina de la emergencia es vital y que mundialmente se la considera como una enfermedad que necesita una atención precisa, de rapidez y de buena organización. “El despacho del 107 tiene una gran jerarquía en nuestra ciudad y no solo se manejan las emergencias sino que además se desarrollan cuestiones internas del Hospital como la distribución de camilleros y los traslados”, comentó, y señaló que durante el 2020 en particular “fue un gran soporte para el traslado de pacientes positivos de Covid y el despacho de ambulancias, aunque también tuvimos meses de baja en servicios, ya que al no haber circulación, los riesgos disminuyeron”.
Agregó que en estos años se ha agilizado el tiempo de respuesta, el profesional que atiende el llamado sabe evaluar cuándo es una emergencia, una urgencia o una consulta y en ese caso derivar a otro lugar, dando el tiempo apropiado para que en caso de que la ambulancia tenga que llegar lo haga lo más rápido posible.
“Somos el único lugar a nivel púbico que brinda este servicio, y eso es un orgullo para nosotros. Tenemos un gran trabajo en equipo y de coordinación desde la salud con los bomberos y la policía”, especificó, así como también “el apoyo permanente con las emergencias privadas a nivel ciudad, logran una red muy integrada ante los distintos siniestros”, destacó.
EN PRIMERA PERSONA
Mauricio Bentancour es operador del 107 y trabaja desde sus inicios en el despacho. “Somos un gran grupo con una amplia tarea y con la gran responsabilidad donde cada uno se desempeña de la mejor manera, tratando de solucionar o acudir a los llamados de emergencia de la comunidad”.
Por su parte, Carla Rojas, técnica superior en Emergencia y despachadora, explicó que “estar trabajando en esta área específicamente te ubica en panoramas completamente diferentes, trabajar en el prehospitalario que es nuestro rol, en la llamada de emergencia, pero también es poder coordinar todo lo interno en el trabajo diario de las demandas intrahospitalarias”.
“Es un gran desafío, una responsabilidad que realizamos en nuestra tarea diaria con compromiso por sobre todas las cosas, sabiendo que a través de nuestra voz somos la respuesta auxiliadora que cada llamante espera en una situación de emergencia o de vulnerabilidad en su vida”, detalló. Y concluyó que: “Es un orgullo y creemos que de manera muy segura el servicio está muy afianzado dentro de la comunidad y siempre con el compromiso de seguir creciendo y capacitándonos junto a mis compañeros para prestar lo mejor a toda la comunidad de Gualeguaychú”.
UNA DE TANTAS INTERVENCIONES
Una operadora del 107 guío un parto domiciliario. En febrero de 2018, esa oración fue título en los medios de la región. Del mismo modo que lo habían sido otras tantas intervenciones que se realizaron de modo remoto gracias a la eficiencia del personal detrás de la línea 107.
Por ese entonces, una bebé de nombre Isabella nació por parto natural en su casa gracias a la asistencia de la operadora Rocío Bordón, y de una turista de Buenos Aires que pasaba por la calle.
Cuando tomó turno, en el comienzo del miércoles 14, posterior al fin de semana largo de Carnaval, Rocío Bordón pensó que más allá de algún siniestro vial, sería una madrugada más tranquila que las anteriores. Se equivocó. “Siendo las 0.55 recibí un aviso del Comando de la Policía por un parto en domicilio e inmediatamente entra la llamada de Alejandra, que estaba asistiendo a la mamá, Ana María, ya con la criatura recién nacida", relató.
Por su parte, el papá de la bebé contó que estaban por acostarse cuando a su pareja le comenzaron a dar contracciones. “Le dije vamos al hospital. Ella me dijo que faltaba para la fecha de parto, que era el 21 de febrero. Estaba tomando un vaso de agua y sintió que el bebé estaba por nacer, se recostó en la cama y cuando le saco la bombacha vi la cabecita de Isabella queriendo salir. La tomé con mis manos mientras Ana pujaba y de repente nació. Cuando le aviso a mi sobrina que vive con nosotros, salió a la calle en busca de ayuda y justo pasaba Verónica con su novio, que son de Buenos Aires. Verónica se comunicó con el 107”.
Desde el hospital, por teléfono, le dijeron que tenía que cortar el cordón umbilical; constatar si le latía el corazón, si respiraba. Rocío Bordón, Operadora del 107, explicó que “con mis conocimientos de enfermera y por los cursos a los que asistí en el hospital yo le consulté cómo era la coloración de la bebé, si respiraba y escuchaba por el teléfono que empezó a llorar. Le pedí que busque toallas limpias; la secara; descarte esa toalla y tome otra para repetir el proceso y que después la mantenga tapada y calentita porque como es un recién nacido tienden a eliminar temperatura”.
“El paso siguiente fue verificar en los orificios nasales y en la boca si tenía secreciones para limpiarlas y que no obstruyan las vías aéreas. La interrogué sobre sí movía las manos, el cuerpo y cómo tenía el cordón umbilical. La guié para que lo cortara”, recordó.
INDICADORES
Durante el año 2020 se contabilizaron:
1.263 salidas por atenciones;
2.904 traslados en la ciudad;
1.801 camilleros en camillas;
4.415 camilleros en sillas de ruedas.
En tanto, durante enero y febrero de 2021 hubo:
293 salidas por atenciones;
1.018 traslados en la ciudad;
477 camilleros en camillas;
993 camilleros en sillas de ruedas.




















