Libertad bajó al campeón
El amarillo y negro de Sunchales le ganó a Quimsa 85 a 81, por lo que a cuatro fechas del final se olvidó del descenso. Con un equipo sin grandes nombres y mucha humildad, Saborido consiguió el gran objetivo de manera impensada.
En el peor momento de la historia, siempre el destino le tiene reservada una última bola a Libertad de Sunchales. Es que los "Tigres", que hace un puñado de años nada más vendieron la plaza de la Liga Nacional para no "chocar" la institución, lograron encontrar en la figura de Sebastián Saborido a un entrenador ideal para calmar tempestades. Para ese coach poco conocido en la Liga, que llegó solito a Sunchales a laburar, el mérito del club fue rodearlo de buena gente para armar el staff técnico: Sebastián Porta como asistente, "Cachorro" Trossero en la parte física, el utilero "Pimienta" Duarte haciendo de todo y el cuerpo médico (Santi Dodero, Andrés Giménez).
Así, cuando la idea era "quedar algunos años en el ascenso" (el viejo TNA), en menos de un año y barriendo las finales contra Olavarría, el viejo y querido Libertad de Sunchales estaba de vuelta en la máxima categoría.
Con la misma receta de bajo presupuesto y cero figuras, reinventó un equipo para jugar ante los poderosos. En ese momento, no sólo peleó cada partido de Liga de igual a igual sino que quedó a un solo tanto de jugar la final de la competencia continental, ganándole a los poderosos de Brasil y soportando que el dueño de casa, Olimpia de Paraguay, le pusiera seis jugadores en campo para ganarle un partido gracias a los árbitros.
Se fue la temporada que quedó desierta y llegó la pandemia. Entre la decisión deportiva de "competir sin hacer locuras" y la crisis global, los Tigres de Sunchales salieron a mostrar sus garras. Les pasó de todo en esta temporada durísima, porque más allá del Covid "normal", a Libertad le pegó muy fuerte: su entrenador la pasó verdaderamente muy mal en serio.
Hasta que el equipo volvió lastimado a Sunchales, se encerró a trabajar sin descanso en "El Hogar de los Tigres" y se juramentó ir a dejar lo que tenía en la última burbuja de la temporada, a un año de la pandemia. Se pensaba en usar la tablita y hacer cálculos hasta el final.
Pero siempre el destino le guiña el ojo a Libertad. Una vez más, con Saborido, Porta y compañía, se le dio forma a un nuevo milagro. A cuatro fechas del final, Libertad dio el gran batacazo: le ganó la multi-campeón Quimsa y aseguró la plaza de Liga Nacional de Básquetbol para la provincia de Santa Fe.
Se reinventó con dos viejos conocidos, como el simbólico "Comandante" Marcos Saglietti y el "Gringo" Alloatti. Fue capaz de darle a los hermanos Alonso, casi desconocidos, nivel de Liga. Apuntó a un americano de poquitos dólares (Mosley) que es la revelación de la Liga. "Lo posteó a Pablo Martínez contra una mole de 2.10, es increíble", era el comentario post Quimsa. Y así con todos sus soldados: Hure, Corzo y compañía.
En este batacazo ante el multi-campeón (85 a 81), los aurinegros llegaron a sacar una máxima de 10 en el tercer cuarto en un duelo sumamente equilibrado y que tuvo un final no apto para hipertensos. Latraius Mosley aportando 17 puntos y Pablo Martínez con 16 fueron las figuras aurinegras. Ahora van por el bonus extra: tratar de clasificar a los playoffs.
Parecía que los santiagueños se los llevaban por delante en el arranque del juego estampando un parcial 13-4 promediando el cuarto, sustentado en el goleo de Robinson. Pero los Tigres despertaron a tiempo con la producción de Hure y Mosley (9 entre los dos) para despedirse al descanso corto igualados en 17. En el segundo capítulo, la supremacía fue toda aurinegra, interponiendo una grieta de 9 (18-27) con otro buen pasaje de Hure y el sacrificio de Pablo Martínez en la pintura. Reaccionaría la Fusión para igualar en 36 restando 2' para el final de la primera etapa, pero Libertad con 4 consecutivos se retiró a los vestuarios con el tanteador arriba 36-40.
Nuevamente los dirigidos por Sebastián Saborido volverían a distanciarse de los santiagueños, estableciendo otra máxima de 10 (46-46) cuando transcurrían 6' del tercer período. Esta vez la dupla veterana conformada por Alloatti y Saglietti fue clave en la producción ofensiva sumando 13 entre los dos (8 del pivot). Enfrente, Quimsa mostraba una excesiva dependencia de Gramajo que respondió con 10 conversiones pero que no le alcanzó para revertir la desventaja, cerrando nuevamente arriba el aurinegro por 8 (54-62).
El último capítulo tuvo la cuota de emotividad que merece una gesta deportiva. La Fusión pareció apretar el acelerador para ir limando la diferencia aunque no le fue nada fácil porque Martínez debajo del tablero y el gran Capitán mantenían a los sunchalenses arriba. Hasta que un zapatazo de Robinson con algo de fortuna sumado a un libre le permitió a los santiagueños conseguir la igualdad en 70 a falta de 4'40''.
Después fue palo y palo en un tramo donde brilló Mosley con dos triples que los alejó a 5 (77-82) con 1'20'' por jugar. Pero el rival volvió a ponerse en juego por la mínima a 30'' del cierre. El resto se resolvió en la línea de los libres y fueron Corzo y Mosley quienes le pusieron cifras definitivas a un triunfo memorable.
Una vez más, Los Tigres mostraron sus garras: batacazo y permanencia. Una vez más, el básquetbol de Santa Fe en la elite se llama Libertad de Sunchales.




















