‘Marchamos ahora para no llorar después’
Un grupo en su mayoría de mujeres se reunieron este lunes 15 de febrero en la esquina de Urquiza y 9 de Julio, en la Plazoleta de la Mujer, pidiendo más celeridad por parte de la Justicia en el caso de Valentina Martino, la joven de Chajarí, madre de dos pequeños, quien sufre violencia por parte de su ex pareja desde hace más de dos años.
LUCÍA TORRES
redaccion-er@miradorprovincial.com
Los casos de violencia de género son una constante, tristemente muchos llegan a femicidios, y los que no, dejan de todas maneras huellas imborrables en las víctimas y sus familiares. Es importante como sociedad que no esperemos a que los casos desencadenen en muertes evitables al cien por ciento. Por eso, las acciones como la marcha del lunes son fundamentales para visualizar una problemática de todos los días. Esta movilización partió desde la Plazoleta de la Mujer, luego pasó por el Juzgado local, y recorrió calles céntricas para terminar frente al municipio de Chajarí.
Valentina es una joven de esta localidad cuyo caso de violencia de género se viralizó en las últimas semanas, pero viene siendo víctima desde el año 2018, aunque el botón antipánico la Justicia se lo otorgó recién hace una semana. Según sus propias palabras, en cada denuncia al violento le asignan una perimetral para que no se acerque al domicilio de Valentina, “pero nunca la cumplió, no le importa”, lamentó.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS Valentina contó que siempre fue agresivo, violento, “pero desde que tuvimos los nenes fue más, porque él quería salir y yo me quedaba sola y si le pedía que se quede se ponía agresivo, comenzaba a los gritos, hasta llegar después a la violencia física, a los golpes”. Desde un primer momento Valentina hizo las denuncias del caso, pero las respuestas que le brindan desde la policía o la Justicia, no alcanzan. En los últimos días, una vez que su caso se hizo público, el miércoles 10 de febrero la llamaron a una audiencia urgente donde la jueza le dijo que está “utilizando todos los medios posibles, pero mientras, él está tranquilo como si nada” expresó la joven. Luego de esa audiencia recibió un papel donde le informan que la policía realizará patrullaje fuera de su casa por 15 días, su expareja no puede ver a sus hijos por 60 días y tiene que concurrir al psicólogo y, si no lo cumple, la causa pasa a instancia penal.
VIVIR CON MIEDO
Su caso tomó estado público y se “viralizó” luego del femicidio de Úrsula (en la provincia de Buenos Aires) porque ella misma publicó twitts diciendo que temía ser la próxima. Al ser consultada al respecto contó que al ver los casos de femicidios por los medios nacionales “me da miedo terminar igual que ellas, porque él es hiper violento, lo mandaron a hacer tratamiento psicológico y nunca fue, taller de control de ira y fue un solo día y no fue más, por eso lo hago público porque me cansé de que no pase nada, quizás hacen algo o él se da cuenta”.
En cuanto a si recibió amenazas o manifestaciones al mostrar su caso dijo que no, “él es así, cuando hago denuncia se calma una o dos semanas y después vuelve a molestar” dijo Valentina quien añadió, “me preocupa la seguridad de mis hijos porque las veces que hubo episodios de violencia física fue delante de los chicos, no le interesa ni siquiera que estén sus hijos enfrente”, finalizó.




















