Fútbol. Un proyecto a largo plazo
El paranaense Guido Cacciabue dejó las filas del Club Atlético Paraná y emigró a los Estados Unidos para encarar una carrera universitaria en un establecimiento de Miami, dónde renovó sus proyectos deportivos. “Estoy viviendo algo que soñé toda mi vida”, señaló.
Kevin Rivero
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El que no arriesga no gana. Hay que soñar en grande para crecer. Son frases que frecuentemente se pueden escuchar, pero que encajan perfectamente con el momento que transita el paranaense Guido Cacciabue, quien tomó una de las decisiones más importantes de su vida.
En enero realizó un cambio determinante. Dejó atrás su habitualidad, su familia, amigos y, tal vez, el confort que podía encontrar en su hogar radicado en la capital entrerriana. Sí, la ciudad que lo acogió durante toda su existencia y lo vio crecer futbolísticamente en el Club Atlético Belgrano y el Club Atlético Paraná.
Sin lugar a dudas que, marcharse a los Estados Unidos es una de las decisiones más cruciales que ha tenido que afrontar en su vida. Su hambre por seguir creciendo no cesa y apostó por iniciar una carrera universitaria en búsqueda de un futuro mejor.
Desde Miami, el volante dialogó con MIRADOR ENTRE RÍOS y expresó sus sensaciones respecto al presente que transita.
“Tengo mucha alegría. La familia es muy importante y se extraña, pero siempre apunté al plano deportivo y es una gran chance. En Estados Unidos, el fútbol está creciendo de a poco y es un buen lugar para comenzar para mí, que acompañado de una carrera universitaria, me va a nutrir mucho más”, comentó Cacciabue.
Por otro lado, contó las razones que lo llevaron a viajar a Norteamérica: “Toda mi vida le dediqué tiempo al fútbol porque siempre fue mi principal objetivo y Argentina es un país muy difícil y competitivo, además de la situación social y económica que hay. Surgió esta posibilidad mediante un programa de becas porque es una de los únicas naciones en el mundo que te dan la oportunidad estudiar y, a la vez, mantener un cierto profesionalismo en el deporte. No podía desaprovecharla y estoy muy contento por haberla concretado. Estados Unidos me concedió estos medios para seguir apostando por el fútbol y crecer pudiendo obtener un título en una universidad enorme que a futuro me otorgará una salida laboral”, destacó.
“Esto no podría hacerse realidad sin la ayuda de mis padres, mis tíos y amigos. Todo el mundo no tiene esta posibilidad; por lo tanto lo valoro y lo aprovecharé para sacarle el mayor jugo posible. Ojalá pueda devolverles todo lo que me dieron porque están ayudándome en un país costoso. Pero, junto a mi familia, decidimos invertir en esto que será para mi futuro y más adelante intentaré devolverles el doble o el triple de todo lo que me dieron”, aseveró.
Adaptación
El oriundo de la capital entrerriana se mudó a la ciudad estadounidense en los primeros días de 2021 y vive un período de adecuación a las nuevas tierras que habita. “El cambio es enorme. Estoy en una etapa de transición porque hay muchos cambios culturales y maneras de manejarse, como el idioma, que es otro factor bastante importante, ya que mi nivel de inglés es muy básico. Los entrenamientos y el estudio, son totalmente diferentes. Me llevará algunos meses acostumbrarme, pero lo lograré”.
“Miami es un lugar que reúne a muchos latinos. En el equipo conocí muchos argentinos, uruguayos y colombianos, y me ayudan en la adaptación. Por suerte, puedo sentir el ambiente sudamericano. Quizás si me tocaba en otro país, sería distinto, pero esto me ayuda muchísimo para que este ciclo sea mucho más rápido”, manifestó.
El estudio y el deporte
Guido está dando los primeros pasos en la carrera de Marketing en la Universidad de Saint Thomas, de Florida. “Siempre me pareció interesante este ámbito. A su vez, lucho por un título personal que es superar la barrera del idioma, porque siempre fue algo que me costó y es un objetivo que quiero cumplir y, poco a poco, lo estoy logrando”, expresó, y añadió: “Intenté estudiar en Argentina, pero me ha costado llevarlo bien y paralelamente entrenar de una manera profesional. El desgaste físico y mental es muy grande y se tornaba muy difícil”.
“Sin embargo, acá la vida universitaria es distinta, porque te brindan todas las herramientas académicas y deportivas para que puedas mantener un buen nivel en ambas ramas. Las instalaciones, los entrenamientos, los vestuarios y la gente que te acompaña, te permiten enfocarte plenamente en las actividades que hacés”, indicó.
Objetivos deportivos renovados
El jugador, de 22 años, vestirá la camiseta representativa de la institución educativa que asiste y los desafíos serán totalmente diferentes. “Estoy en el último campeón de la Conferencia Sur (una de los torneos más difíciles del Estado y el país). El próximo objetivo está puesto en los juegos nacionales, dónde nos enfrentaremos a los ganadores de todas las conferencias y es un campeonato muy complicado. Estamos empezando la temporada con la mente puesta en este reto”, concretó.
El fútbol en la parte de arriba del continente está en pleno crecimiento y, poco a poco, gana terreno en la consideración de distintas partes del mundo. “No hay muchos clubes, más allá de la Major League Soccer que tengan divisiones inferiores y académicas. Entonces, muchos de estos clubes se nutren con jugadores universitarios. También están la segunda y tercera división, que son profesionales. Además, hay certámenes paralelos dónde los equipos compran las plazas y se miden, que son una vidriera para poder terminar en un club mucho más grande”, afirmó.
“La edad para competir es diferente. Hay muchos jugadores que, tal vez, no son tan jóvenes como en Argentina. En nuestro país, las instituciones están preparadas para buscar jugadores adolescentes de 15 o 16 años, que debuten a una temprana edad. Sin embargo eso acá no existe”, subrayó.
A corto plazo
Cacciabue dio cuenta de la meta que tiene a corto plazo: “Quiero adaptarme rápidamente y conocer gente para hacer relaciones porque lo voy a necesitar. Anhelo seguir estudiando para terminar una carrera y soñar con un futuro mejor para ayudar a mi familia, amigos y toda la gente que me apoyó para que puedan vivir una experiencia similar a la mía”.




















