Gualeguaychú
Durante este domingo, un grupo de emprendedores de Gualeguaychú estará ofreciendo sus productos en el marco natural de la reserva Senderos del Monte. Quienes se acerquen a recorrer la feria, deberán llevar pan dulce o confituras navideñas que serán donadas al merendero “Los gurises del Gaitán”.
Sabina Melchiori
redaccion-er@miradorprovincial.com
Este domingo, desde las 11 y hasta las 19, en la reserva natural Senderos del Monte –ubicada sobre el arroyo La Capilla, en el camino al Ñandubaysal–, se estará llevando a cabo una feria de productos elaborados por emprendedores locales.
Desde la organización, a cargo de Senderos y de Rotary Gualeguaychú Oeste, se dispuso que quienes se acerquen al lugar, lleven pan dulce o confituras navideñas que serán luego distribuidas entre las familias de los chicos que concurren al merendero “Los gurises del Gaitán”.
“La idea surgió el año pasado. Teníamos muchas ganas de hacer una feria navideña para reunir a emprendedores locales y realizar una cadena colaborativa. Por un lado generar un espacio de feria diferente y por otro lograr que la gente local conozca la Reserva. Por cuestiones laborales, el año pasado no la pudimos realizar y este año nos pareció que dada la situación que vivimos por la pandemia era el momento indicado”, expresó Brenda Powell a MIRADOR ENTRE RÍOS, y agregó: “A modo de ingreso se nos ocurrió pedir alimentos no perecederos para alguna institución. Nos pusimos en contacto con la gente del Rotary Gualeguaychú Oeste y ellos nos plantearon la necesidad del merendero ‘Los gurises del Gaitán’. Por tal motivo, para ingresar a la feria solicitamos colaborar trayendo pan dulce o confituras navideñas para armar cajas para las familias de los chicos que van al merendero”.
La reserva
Brenda, junto con su madre, Mercedes; su padre, Alejandro y su hermana, Juliana; administra la reserva privada Senderos del Monte, un espacio que, como ellos definen, es “un proyecto ambicioso que surgió como respuesta a la necesidad de hacer algo concreto por conservar una porción de ecosistema natural y difundir su cuidado”.
En el 2006 comenzaron el proceso de recuperación de las 25 hectáreas de un campo ganadero, ubicado en Gualeguaychú. Ese campo hoy es un monte nativo, un refugio para la flora y la fauna silvestre, destinado a la realización de actividades de educación ambiental y ecoturismo.
En las vísperas de esta Navidad, han querido que ese espacio sea también un lugar de encuentro entre emprendedores locales y vecinos, ofreciendo además, la posibilidad de recorrer la reserva. “Seleccionamos emprendedores que ofrecen productos absolutamente diferentes lo cual va a permitir hacer las compras navideñas en un mismo lugar y en un entorno natural”, señaló Brenda, quien agregó que “es la primera vez que realizamos una feria y nuestra expectativa es que tanto los expositores como los visitantes se sientan a gusto y cómodos. Y quién dice, si resulta una propuesta atractiva, repetirla y darle espacio a más emprendedores”, comentó con expectativas.
En el marco de la feria, a las 16.30 se realizará una visita guiada, cuyo costo es 500 pesos por persona. Los menores de 12 años tienen 50% de descuento y el público local, un 20% de descuento.
Emprendedores
Entre quienes participarán con sus propuestas en la feria se encuentran variedades tales como: textiles, aromas, velas de soja, mermeladas artesanales, alpargatas, bolsos, mochilas, delantales, objetos para la primera infancia, juguetes de madera, vinos, cerámica artesanal, cosmética natural y productos artesanales, sahumos artesanales, astrosplash, splash áurico, velas alquimizadas y aceites esenciales, agendas y libretas con estampas propias, arte y decoración en hierro, objetos pintados a mano, paños ecológicos para envolver y conservar alimentos y plantas nativas, entre otros.
El merendero
Todos los años, los días previos a la Navidad, Teresa Bogao, fundadora del merendero “Los gurises del Gaitán”, prepara bolsas con productos comestibles para entregárselas a las familias de cada niño y cada niña que los fines de semana se acerca al merendero a almorzar.
Las bolsas son muchas y enormes. El año pasado entregó 150, en cuyo interior había botellas de jugo, leche, galletitas, aceite, mayonesa, pan dulce, garrapiñadas, una lata de durazno y caramelos, entre otros productos que Teresa se ocupó de conseguir, –como hace desde más de 20 años–, recorriendo las calles de toda la ciudad.
El merendero se encuentra en Misiones y Clavarino, justo donde termina el canal y las aguas del arroyo Gaitán quedan al descubierto. Lo construyó Teresa junto con su marido albañil en un terreno ubicado frente a su casa, que se les fue cedido por el gobierno municipal de aquel entonces para tal fin.
Desde entonces, no hay sábado ni domingo que Teresa no cocine para la gurisada. Este año se las ingenió para hacerles llegar comida. Les conoce los gustos, intenta siempre hacerles algo diferente a lo que comen a diario en la escuela y en sus casas; y siempre desea fervientemente que algún día la situación de tantas familias mejore y eso que ella hace no sea necesario.





















