La actualidad de Patronato en pandemia
El elenco de la ciudad de Paraná fue un ejemplo para prácticamente todos los clubes del fútbol argentino, sino el único que se mantuvo al día, sin ingresos extraordinarios y apelando a los ahorros para solventar gastos cotidianos y de protocolos.
Gabriel Obelar
La pandemia y la interminable cuarentena producto del COVID-19, dio un golpe muy duro a varias esferas, entre ellas, el fútbol, que paró la pelota, prácticamente la desinfló, dejando casi en KO a los clubes del fútbol argentino.
“Sin fútbol no hay ingresos”, fue una de las frases que resonó durante largos meses de parate a nivel profesional y también del ascenso, con dirigentes que decidieron quitar los descensos para lograr un equilibrio económico y no realizar “locuras” cuando todo vuelva a la normalidad, aunque es una mera expresión.
El Club Atlético Patronato no quedó exento del presente, sufrió muchas pérdidas en poco tiempo, desde el partido con San Lorenzo, hasta en el regreso a las prácticas, donde tuvo que sacar sus ahorros para continuar sosteniendo la estructura de la institución.
Pérdidas
Cuando en Febrero se dio a conocer el fixture de la Copa SuperLiga, Patronato se frotó las manos, ya que la capital entrerriana estaba en la mira por los focos de encuentros que tenía, muchos mano a mano por la permanencia, pero también por la visita de las entidades grandes de nuestro fútbol, que implica un groso número de simpatizantes en las tribunas del Estadio.
Los números que manejaba la Comisión Directiva de cara a dichos encuentros, ilusionaban con la inversión a futuro, en aquel entonces, la compra de un porcentaje del pase de Cristian Tarragona, último goleador del Santo.
El 13 de Marzo, se jugó el último partido en el Estadio Presbítero Bartolomé Grella, frente a San Lorenzo por la Fecha 1 de la Copa SuperLiga, la única que se jugó de dicha competencia. En ese mismo encuentro, Patrón esperaba percibir alrededor de un millón y medio de pesos. La pandemia, hizo que el cotejo se realice a puertas cerras, por ende Patrón perdió poco menos de la mitad, entre seguridad, ambulancia, concentración y demás gastos que tienen las entidades sin fines de lucro en nuestro país y que no volvió a recuperar.
Ingresos
Lo que agradecieron todos los clubes de Primera División, fue que el contrato con los encargados de los derechos audiovisuales de la competencia, que cumplió durante toda la pandemia.
Fox y Turner, las empresas que se hicieron cargo de televisar los partidos de las últimas SuperLigas, fueron el sostén de casi todos los planteles, empleados, cuerpo técnicos y de infraestructuras y Patronato no fue la excepción.
Ambas cadenas cumplieron con los pagos todos los meses, no el cien por ciento de los ingresos habituales, sino que con un 70% o 75% de lo que habitualmente abonaban. Esto le bastó al Rojinegro para cumplir con los haberes del primer elenco, sin descuentos y al día, más allá de la crisis que sufrieron otros de sus pares, con más nombre e historia.
“Patronato es el único caso en el fútbol argentino que tiene al día a sus futbolistas”, sostuvo Sergio Marchi, secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), resaltando el valor de Patrón, que se sustentó con la TV y lo recaudado, por la cuota societaria, que no es un monto elevado (250 pesos), sino más bien accesible, siendo que la institución tampoco cuenta con una importante masa de socios (según un padrón, solo 1800 socios, entre vitalicios y activos).
Chau ahorros
Por un largo tiempo en los pasillos de calle Grella se habló de la posibilidad de adquirir el 50% del pase de Cristián Tarragona, el goleador del primer elenco en la ya extinta SuperLiga. El valor de mencionado porcentaje, constaba de alrededor 350 mil dólares.
La cifra del santafesino era elevada, pero la dirigencia estaba decidida a poder quedarse con el ahora punta de Vélez, había charlas concretas y Patronato estaba buscando realizar una inversión, ya que tenía un montó importante de dinero, producto de buenas administraciones en temporadas pasadas, que le permitieron tener un ahorro y pensar en un negocio, que sin COVID-19 y parate, hubiera sido redituable.
Con la pelota quieta, sin fútbol (se preveía por mucho tiempo), sin ingresos, el sueño y al ilusión de quedarse con “Tarra”, se esfumó. La mesa chica priorizó el equilibrio financiero, antes que realizar una locura por un futbolista y de esa manera, perder lo recaudado durante meses.
¿Dónde terminaron los 350 mil dólares que pensó invertir el Santo por Tarragona? Frente a esta consulta de Mirador Entre Ríos, las respuestas fueron rápidas: “Los ahorros recaudados durante mucho tiempo, por una buena administración del club, derivaron a pagar los sueldos del plantel; sueldos del cuerpo técnico; sueldo de los empleados de la institución, cuerpo técnicos de divisiones inferiores y la innovación para los protocolos”.
Testeos
La AFA decretó el regreso a los entrenamientos, pero no giró un centavo para ninguna institución, tal como se podía llegar avizorar. El ente madre del fútbol, se hizo cargo de pagar los test-rápidos, que se realizan a los futbolistas, mientras que los demás, tanto el PCR (hisopado), como el serológico (infusión de sangre), corrían por parte de cada institución.
En este punto, jugó un rol clave Juan Hermida, médico en jefe de Patronato, que con anterioridad, solicitó al club adquirir termómetros y diferentes elementos para que la inversión, no sea completa y de un momento para otro, sino que con el correr de los meses, fueron llegando instrumentos de trabajos a barrio Villa Sarmiento y de esa manera, solo esperar lo estipulado por las autoridades.
El protocolo que emitió la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no cuenta con demasiadas complicaciones, salvo por los estudios que deben realizarse, cuyo costo, en el caso de Patrón, salieron de las propias arcas.
Hermida gestionó un precio muy bueno para realización de hisopados, cuyos costos rondaron los 275 mil pesos (a otros clubes les costó cerca de 400 mil pesos), sin contar con los test serológicos, que tuvieron un costo menor, aunque con ambos estudios realizados, Patrón desembolsó cerca de 300 mil pesos (más o menos), aunque no dejó nada librado al azar para su plantel.
Los ingresos siguen siendo pocos, el sostén financiero es parte de lo que tenía en caja Patronato, más el apoyo de un puñado de socios y lo enviado por las empresas de televisión. Entre el déficit, Patrón sigue siendo ordenado, cumple con el actual plantel y no realiza locuras en su presupuesto, ni en el mercado de pases ni a futuro, esperando la vuelta del fútbol, para comenzar a recaudar y respirar, una vez más.





















