Proyecto en Concordia
Profesores de educación física e instructores de natación se unieron para lograr el objetivo que se plantearon hace más de un año.
Belén Fedullo
Tienen ofertas de inversión y trabajan con una empresa constructora y profesionales para acelerar el proceso. Aseguran que será un lugar inclusivo, para deportistas de élite, pero también para principiantes.
Un grupo de exalumnos del ISEEF (Instituto Superior de las Especialidades de la Educación Física), profesores de Educación Física, instructores y deportistas de Concordia, se unió para cumplir un objetivo en el que vienen trabajando desde hace más de un año: tener una pileta olímpica en la ciudad.
A mediados de julio, el gobernador Gustavo Bordet estuvo de visita en la ciudad y aseguró que las obras del gimnasio polideportivo del Centro de Desarrollo Deportivo del NEA serán finalizadas. Este anuncio llevó al grupo que trabaja para dar un paso más a la natación y pensar en comenzar a ejecutar la idea con acciones para lograr la pileta que beneficiaría a la región.
Según indicaron desde la comisión, puede ser construida en el mismo espacio que hoy tiene un Centro de Educación Física, al ISEEF, pista de atletismo, cancha de césped sintético para Hockey y un estadio de fútbol a medio terminar, como el gimnasio que prometieron finalizar. “Sería un punto más a favor, nuestros nadadores tienen que prepararse para sus competencias en piletas de 25 metros, y después compiten en las de 50. Merecen tener acceso a una de esas características”, indicaron.
De anhelo a la realidad
Aunque el trabajo lleva meses, y la idea es cada vez más concreta, el grupo de personas que impulsa la iniciativa sabe que los tiempos no suelen ir a la par de las ideas, y que la clave para pasar de un proyecto a la realidad es la constancia. Por eso, insisten para lograr la decisión política, mientras avanzan con profesionales que los asesoran.
Mario Legarreta, coordinador del Centro de Desarrollo Deportivo del NEA, dialogó con Mirador Entre Ríos y contó: “Es un anhelo de quienes nos gusta el deporte de alto rendimiento, y la natación, con todo lo que eso conlleva. Sería un espacio en el que podrían aprender a nadar los niños y mejorar los competidores, que estarían en igualdad de condiciones con los que entrenan en piletas de 50 metros”.
“Junté a todas las personas que están vinculadas con la natación, los formadores y quienes están en el ámbito de la competencia y formamos una comisión desde la que vamos invitando gente que nos apoye, como hicimos cuando empezamos una movida por la cancha de hockey que después logramos tener. Buscamos el consenso popular y luego la parte política ejecuta”, comentó. Posteriormente agregó: “Me dijo Enrique Cresto que podía conseguir el financiamiento, también desde algunas instituciones gubernamentales, así que hay muchas cosas que nos hacen pensar positivo”.
Sobre el lugar elegido, explicó: “Estaría dentro del centro porque si hay alguna competencia nacional o internacional allí tenemos todo lo necesario. Es el albergue para los deportistas, hay lugares de estacionamiento y además es un lugar espacioso que tiene todo para entrenar, son 20 hectáreas”.
“Pedimos a Cafesg que hicieran el proyecto, pero a la vez hablamos con una empresa privada como para hacer un presupuesto. Por experiencia sé que si nos ponemos a esperar no llega, hay que actuar. La pileta que usaron en los Juegos Olímpicos de la Juventud la desarmaron y la trasladaron a Misiones, era desmontable, optimizaron de esa manera”, indicó.
Legarreta puso énfasis en la necesidad de abrir las puertas, para que la pileta sea pública y accesible a los ciudadanos. “Es necesario que puedan asistir niños a aprender, tal vez podamos formar gente para la competencia de alto rendimiento, pero si no es así les damos un espacio para hacer una actividad fundamental y generamos trabajo para los profesores. La natación es el deporte número 1, y no el fútbol como se piensa, por eso es necesario abrir el espacio cuando esté disponible”.
Sobre el trabajo y los tiempos que podría llevar, aseguró: “Este anhelo que tenemos lo estamos trabajando. No nos quedamos de brazos cruzados porque sabemos que si esperamos, sobretodo en tiempos de pandemia, no vamos a lograr nada”, y concluyó: “Por la experiencia que tengo con lo que pasó con el ISEEF, proyectamos unos 5 años. Pero depende mucho de la voluntad política, puede darse en un año o que suceda como con el estadio de fútbol, que desde los 90 están dando vueltas”.





















