Una curiosa historia en Pueblo General Belgrano
Las toallas, las sábanas, los sillones, los cubiertos, las cubeteras, la pava, el televisor ¡y hasta el papel higiénico! Todo, absolutamente todo en la casa de Sandra Brufau, es de color rosado. Para ella, este color significa "paz y amor".
Sabina Melchiori
redaccion-er@miradorprovincial.com
Sandra Brufau es bailarina, tiene 43 años, nació en Capital Federal pero desde hace tiempo es una vecina más de Pueblo General Belgrano. Allí tiene su salón de clases, su casa y otra casa más para alquilar. La costumbre en el pueblo es que las viviendas, sobre todo las de alquiler para turistas, tengan un nombre, cuyos propietarios escriben en un cartel visible para quienes transitan en auto. La casa de Sandra se llama "La Rosada", y aunque no tuviera el cartel, así se la identificaría porque, está pintada de color rosado.
"Me gusta el rosa chicle pero cuando no consigo algo en ese rosa, compro eso que necesito de un rosado más suave, o lo pinto", contó Sandra cuando Mirador Entre Ríos visitó su casa. Lo dijo porque justamente estaba a punto de verter el agua recién calentada en una pava eléctrica de un rosado claro, al interior de un termo rosa chicle. Allí en la cocina, cualquier objeto, por más insignificante que sea, coincide con el tono de la pava o del termo: el mango de los tenedores, cucharas y cuchillos; también los cucharones, espumadera y espátula; los vasos, el encendedor, las tapas de los frascos donde guarda los condimentos, los guantes para lavar, los tuppers; y dentro de la alacena, guardada en otro frasco con tapa rosada: ¡azúcar rosada!
El rosa está en todas partes. Hasta el televisor es rosado. Donde menos llama la atención la abundancia de este color (quizás porque se vean con mayor frecuencias acolchados y almohadones rosados), es en el dormitorio; pero en la habitación de Sandra también son rosadas las tapas de la llave de la luz, las cortinas, el reloj despertador y el marco de los espejos. Y dentro del ropero, por supuesto, predominan las blusas, remeras y abrigos rosados.
Antes se le dificultaba más conseguir objetos de este color, pero ahora, dice, no cuesta tanto. "Todo lo que veo rosado me gusta, y pienso: no puedo no tenerlo", admite Sandra, quien define a esta predilección por lo rosado como "una manía". Eso explicaría que una vez compró cuantos packs de papel higiénico le entraran en el auto (también a tono), solo porque era de color rosado.
El comienzo de la manía
Todo comenzó cuando tenía 20 años y salió a comprar lo que necesitaba para irse a vivir sola: "A mí me gusta combinar las cosas, me compré lo platos con flores rosadas, entonces pensé: necesito los cubiertos rosados, ya tenía los repasadores rosados y así. A los sillones me los había regalado una amiga pero eran amarillos y no me combinaba con nada, entonces los hice tapizar de rosado, y así me fue llevando una cosa a la otra. Lo que veo rosado lo quiero tener".
Cuando cumple años, quienes la conocen, eligen regalos rosados. Y ella, cuando le toca regalar, también: "Para que me recuerden cada vez que lo usen o lo vean", indicó y agregó: "No conozco a nadie con ese fanatismo o pasión. Es normal para mí y en tantos años me resulta natural, y para los míos también es normal que tenga todo rosado".
La psicología del color
La psicología del color es el estudio de los tonos como un determinante del comportamiento humano. El color influye en las percepciones que no son obvias, como el sabor de los alimentos. Los colores tienen cualidades que pueden causar ciertas emociones en las personas. Los colores también pueden mejorar la efectividad de los placebos. Por ejemplo, las píldoras rojas o anaranjadas se usan generalmente como estimulantes.
La influencia del color en los individuos puede variar según la edad, el género y la cultura. Los hombres heterosexuales tienden a informar que los atuendos rojos mejoran el atractivo femenino, mientras que las heterosexuales niegan que el color del atuendo afecte al de los hombres. Aunque las asociaciones de color pueden variar contextualmente entre las culturas, la preferencia de color debe ser relativamente uniforme según el género y la raza.
La psicología del color también se usa ampliamente en marketing y branding. Los especialistas en marketing ven a los colores tan importantes porque pueden influir en las emociones y percepciones de los consumidores sobre los bienes y servicios. Los logotipos de las empresas pueden atraer a más clientes. Esto sucede cuando los clientes creen que el logotipo de la compañía coincide con la personalidad de los productos y servicios, como el color rosa muy utilizado en la marca de ropa interior Victoria's Secret. Los colores también son importantes para los escaparates de las tiendas. La investigación muestra que los colores como el rojo tienden a atraer compradores espontáneos, a pesar de que los colores fríos como el azul son más favorables.




















