«Inflaron» el argumento de la «pesada herencia»
El análisis de la ejecución presupuestaria de los primeros meses muestra discrepancias con el discurso oficial sobre el déficit heredado. Un monto que, en proporción, es menor al de otras provincias, y que además se fue modificando.
Juan Chiummento
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La crisis del coronavirus logró darle al gobernador Omar Perotti un eje de gobierno que hasta marzo no lograba encontrar. A pesar que en su discurso de asunción habló de "no utilizar el tema de la pesada herencia", lo cierto es que desde diciembre su leitmotiv había sido clamar por la ley de emergencia. La norma finalmente vio la luz a principios de abril, pero igual no están asegurados los sueldos de mayo ni tampoco hay perspectivas de reactivación en la obra pública.
El principal argumento que fundamentaba el reclamo de la ley (y el consecuente endeudamiento) era el déficit del ejercicio 2019, que primero era de .000 millones (según se denunció durante la transición), luego fue de .650 millones (como se expuso en enero) y finalmente terminó siendo de .674 millones. La cifra puede asustar, pero -en relación al total de gastos- representa un porcentaje menor al que tuvieron otros distritos, como Entre Ríos o Mendoza.
Ahora bien, del análisis de la ejecución presupuestaria del gobierno santafesino surgen algunos datos que permiten afirmar que la actual gestión infló ese déficit, apelando a un mecanismo contable que si bien está dentro del marco jurídico, modifica la técnica que se venía utilizando a lo largo del año. Por lo tanto, la foto que se obtiene del 2019 es difusa. Veamos.
El capítulo de gastos de capital tuvo en diciembre una ejecución por .102 millones, un 83% por arriba del promedio del año (.780 millones). Lo propio sucedió con los gastos de consumo: mientras que de enero a noviembre 2019 arrojó una ejecución mensual por .500 millones, en diciembre trepó a .427 millones.
La principal hipótesis para entender tales desequilibrios es que el equipo económico de Perotti apuró la carga de facturas de noviembre y diciembre, realizándola antes de finalizar el año, cuando en períodos anteriores se hacía con un retraso de 60 días. Tal sospecha se confirma al observar los números del primer bimestre del 2020, cuando ambas cuentas descienden estrepitosamente. En el caso de los gastos de capital, se imputaron 7 millones en enero y 5 millones en febrero; en los gastos de consumo las cifras fueron 9 millones y .550 millones, respectivamente.
La teoría se cimenta aún más si se hace una comparación interanual. ¿Cómo puede entenderse que en febrero de 2020 se imputen .550 millones a la cuenta de gastos de consumo -que incluye insumos en salud o combustibles, por ejemplo- cuando un año antes esa cifra estaba en .413 millones? ¿Acaso las compras que realiza el gobierno no sufrieron la inflación anualizada del 49,2% que el propio Instituto Provincial de Estadísticas y Censos calculó en ese período?
El equipo económico de Perotti apuró la carga de facturas de noviembre y diciembre, realizándola antes de finalizar el año, cuando en períodos anteriores se hacía con un retraso de 60 días. La actual gestión infló ese déficit para magnificar la idea de la "pesada herencia" y forzar la sanción de la ley de emergencia.
Roosevelt y Perón
Todo lo antedicho sólo puede entenderse en un sentido: la construcción de un relato, propio de cualquier gestión. El analista político Mario Riorda siempre plantea su figura del "mito de gobierno" para explicar las acciones de un mandatario. También está la teoría de los "primeros 100 días", que no tienen un padre definido pero algunos se la atribuyen al ex presidente norteamericano Franklin Roosevelt. Perotti eligió este camino para organizar su gobierno. Nadie podrá invalidarle tal alternativa, pero como decía el general Juan Domingo Perón, la única verdad es la realidad.
Un crédito, muchas incógnitas
Más preguntas se disparan a raíz de las declaraciones que el ministro de Economía Walter Agosto. En diálogo con una radio rosarina, volvió a plantear que "estamos corriendo sobre la hora con el pago de salarios" y que "no se puede tomar todo (el endeudamiento) que se pretendía" debido al cierre de los mercados externos y las complicaciones en el plano interno.
Reiteró la negociación de un crédito de .000 millones con el Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF). Sin embargo, ese préstamo ya estaba preacordado desde principios de mes, al menos en sus aspectos más relevantes: así lo revela el decreto 309 fechado el pasado 2 de abril, donde se autoriza a la cartera económica a firmar un convenio por ese monto "con destino a atender necesidades de financiamiento de corto plazo". ¿Es casual el momento elegido para hacer estos anuncios, teniendo en cuenta que la liquidación de sueldos de abril está a la vuelta de la esquina?
Hay además un aspecto no menor que se desprende del decreto: el crédito se toma gracias a autorizaciones que ya estaban vigentes antes de la sanción de la ley de Necesidad Pública: .000 millones merced a la ley de presupuesto 2020 y .000 M a la 13.501/2015. ¿Por qué se esperó a tener la ley de emergencia para facultar al ministro Agosto a firmar un convenio con el NBSF si eso se podría haber hecho desde el primer día hábil del año?
La última duda está en los argumentos que esgrimió el titular de la cartera económica para plantear por qué no se podían tomar mayor caudal de deuda. ¿No conocía el ministro las condiciones del mercado externo, cerrado para el país desde abril de 2018?





















