Automovilismo
El piloto concordiense Martín Ponte se refirió a la situación que vive al no poder competir y cómo afronta la cuarentena. “Me entreno para poder dormir”, declaró.
Gabriel Baldi
Las sensaciones de la gente pueden ser disímiles ante el aislamiento social preventivo y obligatorio. Sin embargo, seguramente todos coincidirán que la situación del confinamiento no es común.
El piloto concordiense Martín Ponte no es la excepción a la regla y atraviesa un panorama complicado que lo “afecta como a cualquier persona que se encuentra sin trabajar”, según declaró en diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS.
Cuando se aprestaba para iniciar la temporada del Turismo Carretera a bordo del Dodge del equipo A&P Competición y en la flamante propuesta que ofrecen las TC Pick Up, el entrerriano, como el resto de sus pares, debió aminorar la marcha y frenar el motor.
-¿En qué momento de la temporada te llegó esta cuarentena?
-Como a todos. Me agarró en un comienzo de año con mucho trabajo. Todos estábamos en la misma situación, con las expectativas típicas del inicio de una nueva temporada. Es un panorama para nada agradable, pero si algo tiene esta crisis que estamos viviendo a nivel mundial, es que une a todo el planeta y nos iguala en una idéntica situación. Esta pandemia nos frenó a todos. A cada uno en lo suyo, mientras empezaba el calendario oficial.
-¿Realizás algún tipo de entrenamiento físico durante este parate?
-Básicamente, me entreno para poder dormir. Busco gastar energías y descansar a la noche. Creo que el encierro en una sensación rara que la mayoría de nosotros nunca vivió, así que no queda otra que adaptarse y cansarse durante el día.
-Con los elevados costos que maneja el automovilismo, ¿cuánto te afecta este receso?
-La situación me afecta como a cualquier persona que se encuentra sin trabajar. Todas las actividades a las que me dedico están relacionadas con el automovilismo, entonces al no haber carreras en ninguna parte del mundo, de algún u otro modo me complica. Después, si uno analiza en frío todo esto, el deporte pasa a un segundo plano porque hay gente que está muriendo. Teniendo en cuenta eso, no puedo decir que no estar corriendo en un auto es un problema. Sería necio verlo desde ese lugar. Hay gente que la está pasando realmente muy mal por perder a sus afectos, a su familia y amigos.
De todas maneras, creo que es tiempo de mantener la calma y los pies sobre la tierra. La realidad es que no se sabe que va a pasar porque las noticias relacionadas a esta pandemia van cambiando todos los días. Ojalá se pueda reiniciar la actividad lo antes posible, aunque en principio no hay novedades de nada.
-¿Qué objetivos te habías trazado para esta temporada?
-Tenía la firme intención de poder entrar a la Copa de Oro del TC. Teníamos una estructura y un grupo armado como para poder hacerlo. Siempre hay cosas que mejorar, pero ese era el anhelo principal y creo que era absolutamente realizable. Es una verdadera lástima este parate. También iba a correr en las TC Pick Up, una categoría distinta, nueva y que a la gente le gusta, que es lo más importante. Atrae a un público diferente, a gente que quizás estaba alejada del automovilismo. Espero seguir en este camino y poder ser parte de este cometido, si en alguna parte del año se pone en marcha el campeonato.
-¿Cómo ves al automovilismo entrerriano?
-Hace mucho no voy a verlo, pero lo sigo de cerca y lo veo muy complicado. Todo el año pasado y la última parte del 2018 lo vi muy difícil. Tenemos un automovilismo muy caro, con muchas categorías que como siempre pasa, se van reciclando y vuelven a empezar.
No sé qué se puede hacer para mejorar porque no estoy cerca, no me dedico a ese aspecto y opinar por opinar no me gusta, pero veo que las categorías tienen cinco autos, pregunto cuánto cuesta correr y la respuesta que me dan me parece una locura.
Operación retorno
En una u otra medida, a todas las disciplinas deportivas este receso las afecta. Pero al automovilismo en particular quizás más, por los valores que maneja.
La necesidad de volver a pista es una constante en las diferentes categorías argentinas y respecto a ese reinicio de la actividad, se barajan distintas posibilidades.
La Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) pretende que el regreso sea a más tarde en julio aunque el apoyo en esa propuesta no es unánime.
Si bien el TC, junto a sus divisiones menores (TC Pista, TC Pick Up, TC Mouras y TC Pista Mouras) y el Turismo Nacional (TN), que están alineadas y salen por la pantalla de la TV Pública, plantearon en principio volver a fines de mayo o en junio, el mes donde se espera el pico de contagios en nuestro país, surgió julio como la variante más extrema.
La iniciativa esboza que los pilotos no tienen contacto físico y que los mecánicos podrían trabajar con mascarillas y el desarrollo de labores en boxes, sea con el personal mínimo e indispensable.
Asimismo, otro proyecto de la ACTC es volver al campeonato sin público y que los ingresos sean generados por las transmisiones televisivas, dado que sin espectadores el rating de los domingos aumentaría y las empresas patrocinantes de los diversos equipos tendrían una mayor exposición.
Por otro lado, se baraja la posibilidad de competir a no más de 500 o 600 kilómetros de Buenos Aires, por lo que cobraría fuerza la acción en los trazados entrerrianos, santafesinos, cordobeses y bonaerenses.
Desde otro lado, atiende sus pretensiones el Súper TC 2000, que es fiscalizado por el Automóvil Club Argentino (ACA). Desde la entidad afirman que “no hablaron con la ACTC ni tampoco tienen pensada una reunión, que sí están en plenas charlas con el ACA, pero que esperarán a las novedades que disponga el Estado sobre la reapertura de las actividades”.
Lo cierto es que ambas categorías atraviesan un momento delicado porque las dos, congregan un considerable número de trabajadores y es por eso, que para mostrar sus sponsors recurren a las carreras virtuales donde el único entrerriano en el simulador del TC es el uruguayense Nicolás Bonelli y en el Súper TC2000 eSport, el paranaense Exequiel Bastidas.




















