Coronavirus: El aporte desde el norte provincial
En tiempos de emergencia sanitaria mundial, todos podemos –y debemos– hacer nuestra parte. Esto fue lo que entendieron los directivos de la Escuela Técnica Nº 1 de Chajarí, quienes tomaron la decisión de usar las impresoras 3D para confeccionar las viseras que son utilizadas por personal de salud como prevención del Covid-19. La comunidad colaboró con placas radiográficas, y ahora solicitan también bolsas nuevas para su envoltorio y posterior entrega.
Lucía Torres
redacción-er@miradorprovincial.com
Ney Da Rosa es el rector de la Escuela Técnica Nº 1 “Pablo Stampa”, de Chajarí, donde en las últimas semanas comenzaron a confeccionar viseras para las máscaras que utiliza el personal de salud y de prevención por el coronavirus.
“En la escuela había dos impresoras de estas características, de las que mandó el gobierno oportunamente, y una tercera que fue construida en la escuela. También había una cuarta, que vino con el kit, pero que está fuera de servicio, así que son tres las que están operativas” explicó el docente a MIRADOR ENTRE RÍOS, quien además aclaró que, por cuestiones de respetar el distanciamiento social no están en la escuela sino que con otros dos docentes, trabajan cada uno en su casa, “Eduardo Rubinich tiene una y Marcos Percara, la otra, nos distribuimos las tareas y puede que después le pasemos ´la posta´ a otros profesores” dijo.
Los docentes de Chajarí comenzaron a fabricar las viseras la semana pasada, “fuimos poniendo en servicio de a una, porque teníamos que calibrarlas, no andaban muy bien, por eso nos llevó más tiempo, pero ahora las tres están operativas”.
El pasado domingo entregaron diez viseras al Regimiento local, y el martes otras 25 al hospital, “a medida que vayamos produciendo vamos a seguir entregando”, anticipó el directivo.
Al respecto dijo que “el Ejército necesitaba con urgencia para treinta personas, nosotros pudimos darles diez, pero después va a ser para el hospital nuestra prioridad”.
Modelos homologados
Vale aclarar que lo que imprimen con esta tecnología es la parte de la visera, luego se les añade el plástico que llevan delante de protección, para lo cual muchos vecinos donaron placas radiográficas. “Si uno busca en internet aparecen varios modelos de estas viseras, pero hay sólo dos modelos que están aprobados, nosotros averiguamos con la Facultad de Oro Verde que también está haciendo cuando surgió la idea de ponernos a hacer esto, y hacemos uno de esos dos modelos” aclaró Ney. Una vez que esto está hecho, se le coloca la placa radiográfica o de acetato. Para esto, también en algunos casos se coloca los plásticos de botellas de gaseosa grande, “pero éste plástico no llega a cubrir toda la cara, cubre los ojos y nada más, la intensión de éstas es que cubra hasta las orejas, por eso trabajamos con las placas radiográficas grandes”.
Dirección de escuelas técnicas
Cuando surgió la idea de fabricar las viseras, desde el establecimiento siguieron los pasos para
contar con el aval, y con los materiales para hacerlo. “La idea surgió entre los directivos de las escuelas, y rápidamente llegó a la Dirección de Escuelas Técnicas quienes nos apoyaron y se pusieron a disposición, también se invitó a otras escuelas, porque la producción por impresora es bastante lenta, sale una visera cada hora y media aproximadamente”.
En cuanto al material para las impresoras comentó que en la escuela contaban con bastante para el inicio del trabajo, “pero desde la Dirección de las escuelas y desde el gremio de AMET (Asociación de Magisterio de Enseñanza Técnica) nos confirmaron que nos iban a proveer de todo lo que necesitemos, tanto nosotros como las demás escuelas”.
Donación
Para las personas que quieran donar material, el rector de la Escuela Técnica Nº 1 aclaró que “en Chajarí no se consigue y en Concordia tampoco queda, sólo desde Paraná o Buenos Aires ahora creo, es Pla de 1,75 de diámetro, vienen rollos de un kilo”.
Además, recibieron muchas donaciones de placas radiográficas, “lo que sí vamos a necesitar son bolsas nuevas, de 35 por 50 cm más o menos, para la envoltura, porque también tiene ahí un proceso que se debe respetar”.
Medidas de desinfección
El proceso que realizan desde la institución no se limita a la confección de las viseras: “hay que tener pautas de control para el empaquetado también, que tenemos que respetar” aclaró el rector de la institución. “El lugar donde se hacen tiene que ser específico para esto, porque el plástico se llena de estática fácilmente y después que sale de la impresora hay que lavarlas con detergente, desinfectarlas con alcohol, ponerlas en la bolsa correspondiente con un rótulo con fecha y hora, y después de cinco días recién se pueden utilizar”. Este tiempo es necesario porque, de no haber quitado todos los microbios que podían haber tenido, en esos cinco días, mueren. “Esto es lo que nos recomendaron a nosotros, y no las entregamos antes porque sabemos que por la necesidad puede que las usen antes de tiempo y no es la idea”, explicó Ney Da Rosa.





















