Autoconvocados
El natatorio del predio no abrió este verano para favorecer a su reconstrucción, pero tras el cambio de gobierno los trabajos quedaron paralizados y los vecinos no pueden disfrutar del pulmón verde más importante de la ciudad del sur provincial.
Patricio Dobal
redaccion@miradorprovincial.com
Como otras tantas obras que pese a estar adjudicadas y en marcha la administración de Omar Perotti decidió paralizar, la comunidad de Rufino a menos de un mes de terminar el verano, busca que se retomen los trabajos que con fondos provinciales planeaban dejar a nuevo el Parque Balneario Municipal "Ángel Bulgheroni", el pulmón verde más grande que tiene la ciudad y que desde diciembre permanece en estado de abandono.
Fue en octubre de 2019 que la Municipalidad de Rufino hizo la entrega de casi la mitad del predio a la Provincia para que esté a entera disponibilidad de obra, que según el pliego que se licitó oportunamente establecía la puesta en valor de las piletas del balneario, con construcción de un natatorio semi olímpico incluida, ejecución de nuevos vestuarios, el cambio de luminarias, la restauración de playones deportivos y el montaje de estaciones aeróbicas.
Inicialmente la inversión con fondos de la administración santafesina alcanzaba los 107 millones de pesos. Pero lo que en octubre era prácticamente un sueño hecho realidad para los vecinos, que incluso estaban dispuestos a renunciar a un verano sin pileta ya que la intervención iba a prolongarse por diez meses, se convirtió en complicación, con un obrador que dejó de operar.
"Las máquinas y los operarios se fueron y la obra en la zona de balnearios quedó abandonada", indicó Patricia Lurá, abogada jubilada y una de las rufinenses que se autoconvocaron para defender el Parque Municipal y juntar firmas para que se retomen los trabajos.
Triste paisaje
El registro fotográfico es elocuente. El viejo bloque de vestuarios que iba a ser restaurado está sin techos y las piscinas existentes lucen vacías y con los bordes demolidos. "Que se haya abandonado la obra creemos que es perjudicial para lo que queda del predio, ya que no se están cuidando incluso los sectores que iban a quedar intactos", añadió Lurá, en contacto con Mirador Provincial. El pasto alto corona el paisaje de la desidia.
La incertidumbre que domina el mapa de obras públicas que estaban activas y que tras su asunción Perotti ordenó paralizar motivó a los vecinos de Rufino a enviar una carta dirigida al gobernador pero que también llegó a ambas cámaras en la Legislatura santafesina. En la misiva, los autoconvocados no solo piden que se reactive la puesta en valor adhiriendo a las acciones que realizaron durante febrero el intendente Natalio Lattanzi y el senador departamental Lisandro Enrico ante la Casa Gris, también advirtieron sobre los costos que representará finalizar los trabajos que han quedado a medias.
"Actualmente nos encontramos en peores condiciones que antes del comienzo del plan y, sin que ello pueda interpretarse como desconocimiento de las gestiones de las autoridades locales, nos unimos al reclamo", plantearon en la carta.
Más allá del espacio verde que el parque ubicado al sudeste de la ciudad significa, los vecinos aseguran que el predio es "totalmente trascendente para el desarrollo de la vida social, cultural y deportiva de todos en Rufino. Cuenta con dos canchas de tenis, dos piletas, vestuarios, cancha de bochas, albergue, pista de atletismo, espacio con juegos para niños, senderos para caminatas y parrillas".
Fue el 20 de septiembre de 2019, en pleno período de una transición que no fue tal, que el entonces gobernador Miguel Lifschitz estuvo en Rufino anunciado el inicio de los trabajos de intervención que comenzaron por el sector de balneario. Después del 10 de diciembre la actividad de los trabajadores de la construcción en el lugar se suspendió y la intervención no pasó de la demolición de algunas paredes, sin que se viera montaje alguno de la nueva infraestructura.
"Ya pasó un verano sin que se pueda usar el parque, no queremos que ocurra lo mismo el próximo", puntualizó Lurá.




















