José El Gringo Berta figura en Concordia
Fue jugador de fútbol profesional. Se retiró, pero el amor por el deporte lo llevó a seguir pisando las canchas. Con un equipo de médicos amigos y con las mismas ganas que en la juventud, salió campeón otra vez.
Belén Fedullo
Las anécdotas son numerosas, los recuerdos, aún más. José Orlando Berta es recordado por haber sido un número 5 con presencia en Boca, Newell’s Old Boys, Talleres y Racing; así como también por su paso por la Selección Argentina.
Siempre capitán y patrón del medio, el hombre que hoy vive en Concordia no siguió ligado al fútbol en equipos de la máxima división de AFA, siquiera se ve como DT o en alguna otra función dentro de un club de Primera, pero aunque está lejos del ruido, la pelota lo sigue llamando.
El pasado domingo se coronó campeón del torneo de fútbol que los profesionales concordienses organizan en el club que lleva el mismo nombre. Todos los fines de semana Berta se sumaba al equipo rojo de la categoría Masters, el de los médicos, para aportar su granito de arena en busca de un objetivo que llegó.
Según describieron sus compañeros, el “gringo” se encargaba de pelotas difíciles, proponía, generaba e incluso pateaba siempre el primer penal en las definiciones desde los 12 pasos. En la final, su equipo ganó por 2 a 1 y uno de los tantos fue convertido por él, que años antes hacía lo mismo en las canchas que hoy salen por televisión.
Su historia y el torneo de la ciudad
José nació en Monte Caseros, corrientes. En el año 1970 fue llevado a Rosario para jugar en Newell’s, en donde debutó como jugador profesional y fue tan bueno su desempeño que viajó con la selección juvenil en el año 1971 como capitán a competir en un campeonato en Francia, donde fue mejor jugador.
“Mi historia es larga, pero si tengo que hacer un resumen fue más o menos así: Jugué ocho años en Newell’s, en donde debuté con César Menotti, de ahí me fui a Boca, en donde estuve un año, luego pasé por Talleres de Córdoba, con José Pastoriza de técnico. Luego de un buen paso por Talleres fui a Racing, en donde anduvimos bien y también el DT fue Pastoriza. Después de ahí volví a Boca, en donde estuve dos años y medio más, desde allí me fui a Huracán Las Heras de Mendoza y finalmente a Gimnasia y Esgrima de La Plata, en donde terminé a los 36 años”, contó a Mirador Entre Ríos.
“De mi carrera recuerdo todo. He recorrido muchos países gracias a lo que hacía. Me quedaron muchas anécdotas, tengo premios muy lindos y muchos amigos”, indicó.
Berta reconoce que la vida después del retiro es difícil y por eso él no se quedó en el ambiente. Aunque hizo el curso de DT y obtuvo un promedio por encima de los 9 puntos, no ejerció en el nivel profesional. “No fui técnico porque conozco como es todo y sé que el fútbol es absorbente. No me quejo de nada y siempre le agradezco a Dios porque tuve la oportunidad de jugar como jugué luego de haber salido de una casa con 10 hermanos en la que a veces comíamos una sola vez por día, pero sé que para andar tan comprometido por el fútbol hay que dar una parte de la vida importante”, comentó. Y agregó: “No es tan fácil, no triunfa cualquiera”.
En contacto
A pesar del paso de los años, sigue en contacto con sus compañeros. “Siempre charlo con los jugadores que conocí. Hablo mucho con los de Boca y los de Newell’s. De hecho, Jorge Griffa iba a dar una charla en Concordia y me invitó para que lo acompañe, aunque finalmente no vino fue un honor que esa eminencia de 83 años pensara en mí”, indicó.
Sobre su participación en los torneos del Club Profesionales, explicó: “Desde 1995 juego torneos de profesionales de Concordia. Primero participaba en el Club Regatas y luego pasé al Club Profesionales”. y mencionó: “Mientras pueda jugar y esté con ganas seguiré. A mí me encanta el fútbol, entreno todos los días, camino o troto 5 kilómetros, voy al gimnasio. Lo que hago ahora es pasarla bien, juntarme con amigos y disfrutar”.
El juego intacto
“Sigo usando los cambios de frente como cuando era joven y sigo teniendo espíritu ganador, porque hay cosas que no cambian. Si Dios quiere pienso seguir haciendo esto”, aseguró el nuevo campeón del fútbol de profesionales de Concordia.
Marca personal a Maradona
En 1981 Boca y Racing jugaron una final en La Bombonera. En el equipo azul y oro jugaba Diego Armando Maradona, entre los visitantes estaba Berta, a quien le tocaba marcar al 10.
“Ese día de la final, antes de entrar, le dije ‘Dieguito: conmigo los caños, sombreritos, lujos, no van. Te voy a marcar a distancia, pero eso no hagas y él me prometió que no lo haría”, contó. Y recordó:“Ese día perdimos, terminó el partido y él me dio la camiseta. La agarré y le agradecí, me preguntó si no le daba la mía y obviamente se la di, pero totalmente sorprendido”.
“Hay otra un poco menos dulce, de una foto en la que, jugando en Talleres, le estoy poniendo el pie cerca de la espalda a Maradona, esa se vio mucho. Pero siempre tuvimos buena relación futbolística, Diego siempre fue un gran jugador”, relató.





















