Historia con final feliz en San José de Feliciano
Fundado hace veintidós años inauguró recientemente su cancha de fútbol que alberga los sueños y pasiones de más de 100 jugadores de preinfantiles a primera división. El nombre de la entidad es Corazón del Monte. Y su presidente, Ramón Tata Hidalgo, sueña con jugar “un partido ante Patronato”.
Ezequiel Re
Ramón Tata Hidalgo nació y se crió en el campo, a unos 10 kilómetros de San José de Feliciano y a 250 de Paraná la capital de la provincia. Ramón supo allí del valor de la tierra, del trabajo y del sacrificio. Pero en sus tiempos libres le sacaba lustre a su gran pasión, el fútbol. En el monte felicianero los domingos de paz y armonía con la naturaleza, entre el murmullo de los arroyos y el canto de las aves, un grito sacudía la quietud. Era el grito de gol. Arcos de palos de madera, canchas apenas demarcadas y una pelota que surcaba los terrenos difíciles, entre la tierra y el pasto salvaje.
El Tata Hidalgo era “un wing de los de antes” según le cuenta a Mirador Entre Ríos, ahora que los años de juventud pasaron y a sus 50 años encuentran cumpliendo sueños.
“Amaba la jineteada y la doma en el campo, pero me gustaba mucho el fútbol”, dice. Y es así que un día decidió irse al pueblo, a trabajar y proyectar. Tenía 28 años cuando junto a un grupo de amigos fundó el Club Corazón del Monte. Que honra el amor por ese deporte, pero también al monte donde pasó su infancia y adolescencia.
Pero no todo quedó allí. El 19 de octubre de 2019 será una fecha memorable. El día de la inauguración de la cancha propia, que se vivió como una fiesta con presencia de autoridades municipales, allegados, jugadores e hinchas.
Humilde en sus palabras Hidalgo se manifestó “contento porque hemos logrado el objetivo”. Y en unas pocas palabras resume lo vivido en los últimos tiempos: “El club fue fundado en 1997, el 12 de setiembre, tiene 22 años. Yo soy nacido y criado en el campo, donde jugábamos torneos barriales, por premios que eran una vaca o un cordero. Después me fui al pueblo donde trabajé en el municipio. En esos momentos fundamos el club. Anteriores presidentes fueron Delfino Barrios, Néstor Gamarra y Manuel Iturria que lamentablemente nos dejó temprano en esta vida. Ahora le sigo los pasos”.
En un club amateur y donde todo es a pulmón, no hay puesto definido. Hidalgo fue jugador, es el presidente y también colabora con la dirección técnica de los distintos equipos.
Corazón del Monte es una entidad popular, donde por cuestiones económicas sus jugadores no pagan cuota social, y sus entrenadores dirigen de manera ad honorem. En la Liga Felicianense cumplen con todos los requisitos y juegan desde 1998 en forma oficial, tanto en quinta, segunda como primera división.
Manzana de felicidad
Costó pero llegaron. La cancha tiene vestuarios, baños, cerco perimetral, un prolijo campo de juego con buen césped y en todo el predio se nota el trabajo y las manos solidarias que pintaron las instalaciones para que brille el día de la inauguración. Y ese día hubo lágrimas, mientras en el cielo se inflaron las banderas de Argentina y del club.
“Cuando vine al pueblo conseguimos de parte de la Municipalidad un predio de una manzana, el que se nos adjudicó en 1998. Le pusimos arcos de palos de madera y poco a poco lo fuimos mejorando”, rememora.
La institución está ubicada en el Barrio Estación, frente a la escuela General Las Heras, es un barrio humilde a las afueras de San José de Feliciano y que ha crecido mucho en los últimos tiempos, permitiendo al piberío tener un lugar donde entrenar, ponerse una camiseta y defenderla futbolísticamente.
“Peñarol” del monte
Es curiosa la historia por la que Corazón del Monte adoptó los colores amarillo y negro en su camiseta. Y así lo cuenta Ramón: “En los campeonatos barriales no teníamos camisetas, llevábamos remeras similares de nuestras casas y le pintábamos el número. Entonces dijimos que el día que nos regalen camisetas, adoptaremos el color de la misma. Y así fue que el dueño de la Farmacia Mármol, Daniel Pato Mármol, nos regaló camisetas similares a las de Peñarol de Montevideo. Y gracias a esa donación tenemos los colores amarillos y negro”.
Cortar el pasto por el club
¿Qué haría un presidente de club por mejorar su entidad? Hidalgo no duda en golpear puertas tanto del municipio, como comercios y vecinos. Incluso, realiza tareas de jardinería para sumar. “Para terminar la cancha estos últimos tres años fue una lucha tremenda, pidiendo a la intendencia, comercios. Muchos colaboraron con bolsas de cementos, otros con hierros. Además como soy jardinero, hice trabajos en los jardines de distintas casas”, explica.
Por eso se manifiesta agradecido y feliz. “Soy feliz con esto y con mi familia, tengo cuatro hijos, dos nietos. Y ellos son de Corazón del Monte también, un hijo juega en Primera División”.
Pero va por más. “Queremos tener nuestra sede así que ya empezaremos con la campaña por el ladrillo, hierros y cemento. También pensamos en tener iluminación en el campo de juego”.
En tierras de monte y leyendas un club de fútbol nació hace ventidós años. Lo hicieron de corazón y no hubo más que pensar. Se llama Corazón del Monte. Y la leyenda continúa.
“Jugar con Patronato ”
Hidalgo tiene un sueño y que le gustaría cumplir. “Soy hincha de Patronato y me gustaría jugar un amistoso con algún equipo de esa institución, ya hicimos contactos con Marcelo Candia (ex delantero y hoy técnico de inferiores del rojinegro) ojalá lo podamos conseguir.
Nombre del Club: Corazón del Monte
Localidad: San José de Feliciano
Fecha de Fundación: 12 de setiembre de 1997
Juega en: Torneos Oficiales Liga Felicianense de Fútbol.
Color de camiseta: Amarilla y negra
Titulos: Campeón 2008 de la Liga Felicianense, participando del Torneo Regionalito (actual Copa Entre Ríos) jugando ante Itatí de Federal y Escuela Tabarez de San Gustavo.





















