Historia, cultura, oficios
Durante el último fin de semana se desarrolló la 34º Fiesta Nacional de la Colonización, un evento que busca rememorar las prácticas y vivencias de los primeros inmigrantes que llegaron al departamento Colón.
Silvia Simmone | redaccion-er@miradorprovincial.com
Como cada año San José se vistió de gala para recordar a los abuelos inmigrantes y reforzar la identidad cultural que abraza a su poblado. Además de las carpas de micro-emprendimientos y los shows musicales que enriquecieron la propuesta, durante el viernes y el sábado se desarrollaron, en el predio del Multieventos, exposiciones literarias sobre la historia regional, demostraciones de funcionamiento de maquinarias agrícolas de antaño, recorridos interactivos con los Museos de la Región y degustaciones de platos típicos del período inmigrante.
La intendente de San José, Irma Monjo, destacó el aporte de las empresas avícolas de la región y la participación de la Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru) para la puesta de los stands evocativos y expresó: “Esta fiesta es el legado que nos dejaron nuestros abuelos, que todo se consigue con el esfuerzo y el trabajo, es lo que está impreso en nuestros genes, y por eso este año están también las empresas avícolas que son el principal motor económico en la ciudad y llegaron junto con los inmigrantes”.
San José, cuna de la colonización
La localidad es la primera Colonia Agrícola-Ganadera formada en Argentina y preserva entre sus calles y monumentos las memorias del período inmigratorio iniciado en 1857 cuando 530 familias llegaron a sus tierras para fundar el poblado. Franceses, suizos e italianos fueron quienes desembarcaron un 2 de julio en la Calera Espiro al borde del río Uruguay y se instalaron en las hectáreas cedidas por Urquiza para la creación de la Colonia.
El contrato de inmigración decía que las personas serían propietarias de las tierras luego de trabajarlas para saldar su deuda con la administración, por lo que durante los primeros años San José se convirtió en un foco productivo excepcional en la costa del Uruguay. Los inmigrantes sembraron principalmente trigo, maíz, papa y maní aunque también proliferaron entre sus campos las quintas de frutales y los viñedos que fueron muy populares por la elaboración de vinos y licores que se hicieron famosos a nivel mundial debido a su apreciable calidad. Seis años después de su fundación, la Colonia requirió de un puerto para continuar con su crecimiento y realizar la exportación de los productos que allí se elaboraban, por lo que se creó a tan solo a 9 km la localidad de Colón como ciudad portuaria.
Hoy se preservan en el Museo Histórico de San José más de 400 objetos que pertenecieron al período fundacional, los cuales se exponen en la muestra “Nuestros abuelos, los pioneros”, una evocación que se completa con la preservación de fachadas históricas que se encuentran en el casco urbano, una licorería artesanal de 1900 que se puede visitar como propuesta turística y la primera sede del Tiro Federal Argentino.
Por su parte la Fiesta de la Colonización recrea cada año, desde 1986, la gesta de estos primeros pobladores a través de un desfile evocativo que pone en valor la memoria cultural de la vida en la colonia, las vestimentas típicas y las herramientas utilizadas para el trabajo. Aunque originalmente el evento se desarrollaba en el mes de julio en el día de la fundación de la Colonia en un festejo popular en la Plaza Urquiza de San José, el crecimiento de la celebración hizo que se traslade al Predio Multieventos y se realice en octubre coincidiendo con el feriado del día de la Diversidad Cultural.
Recorrer el pasado
Desde hace dos años se incorporó a la fiesta el Paseo de la Colonia, una instalación evocativa montada en un tinglado de madera construido a copia fiel del que hicieron los descendientes de los inmigrantes para festejar el centenario de la fundación de San José.
Facundo Rodríguez, coordinador de Cultura de la localidad, dijo a Mirador Entre Ríos que “la finalidad de este paseo es darle una vuelta de tuerca a la fiesta para que el espectador pueda ser participante y conocer el territorio patrimonial que hay cerca de San José. Hoy la gente no sólo se puede sentar a ver el desfile, sino que puede entrar en este espacio para dialogar con la historia y conocer lo que sucedió acá”.
En el paseo se destacaron las muestras que aportaron los Museos Regionales como el Monumento Molino Forclaz, el Campamento del Calá de Rocamora, el Museo del Arroz de San Salvador, el Museo El Riel de Basavilbaso, además de las charlas sobre literatura histórica regional que se desarrollaron en el “Rincón de los escritores”, donde historiadores locales compartieron sus investigaciones sobre los procesos socioculturales de la colonia.
También este año se incorporó a la propuesta el “Paseo de los oficios” una intervención que rescata los diferentes trabajos desarrollados por los colonos al llegar, que fue planificada por la Coordinación Departamental de Educación de jóvenes y adultos. Fernando Graziani, referente del área, explicó a este medio “quisimos hacer un homenaje porque cuando llegaron los inmigrantes no había industrias ni fábricas, entonces ellos desarrollaron sus propios oficios para darle vida a la colonia. Encontramos así al agricultor, al carpintero, al herrero, al sastre, al mecánico, al constructor, al fotógrafo y distintos oficios que fueron claves para el desarrollo de la región. Se estima que en la Colonia hubo unos 60 oficios y lo que nos sorprende es ver cómo hasta el día de hoy siguen en pie, porque nosotros desde la coordinación brindamos la posibilidad de que las personas los aprendan y muchísima gente se interesa”.
Música y degustaciones
La grilla de la Fiesta presentó en el escenario principal durante la noche del sábado a Kapanga, con entrada libre y gratuita, en el marco de su gira 2019, mientras que en la velada inaugural del viernes se realizó un fogón con música litoraleña en la que participaron artistas locales de los talleres de cultura y los Majestuosos del Chamamé.
Por las inclemencias del tiempo, la presentación de Vilma Palma y de El Bahiano, junto con el tradicional desfile evocativo planificado para el domingo debió suspenderse, quedando estas actividades pendientes a una reprogramación.
Además, durante la tarde-noche del sábado, el Museo Histórico Regional de San José hizo su apuesta con la degustación del Quiche Lorraine, una tarta francesa a base de quesos, panceta, huevos y nata. Como destacan desde la institución, este año se evocó un sabor típico francés mientras que en las ediciones anteriores las mil degustaciones gratuitas brindaron “Minestrone”, una sopa italiana y “Rosti”, una tortilla original de Suiza. Otro aporte que realiza el Museo es la muestra de escudos heráldicos de las primeras familias pobladoras, actividad que se realiza durante el desfile tradicional.
Cabe destacar que la temática de este año para la Fiesta fue “Las mujeres en la Colonia”, y aunque no se pudo ver la puesta evocativa del eje durante el desfile, el rol de las mujeres se destacó en la “Muestra de vidrieras alusivas” que se expone en la ciudad durante todo el mes. En esta oportunidad, los locales comerciales adornaron sus vidrieras con una amplia variedad de vestidos de fiesta y vestimentas de trabajo, mecedoras y mobiliarios de distinto tipo, utensilios del hogar, joyerías y elementos de tejido demostrando que la memoria cultural de la inmigración es algo que atraviesa a toda la ciudad.





















