Lucha feminista
Se realizó el 34° Encuentro Nacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans en la ciudad de La Plata. Durante tres días mujeres y disidencias de toda la región colmaron la capital bonaerense y compartieron 87 talleres y 10 conversatorios.
Aldana Badano | redaccion-er@miradorprovincial.com
Miles de mujeres y disidencias se reunieron en la ciudad de La Plata durante el fin de semana largo del 12 al 14 de octubre en el marco del 34° Encuentro Nacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans. Este año la polémica giró en torno a la necesidad de nombrar a los encuentros como Plurinacionales, atendiendo a la diversidad de naciones que habitan el territorio argentino.
Grupos de amigas, madres con sus hijos e hijas, compañeras de la secundaria, de militancia y de trabajo se organizaron para viajar al encuentro que marca un antes y un después en la vida de las que asisten.
Un total de 87 talleres y 10 conversatorios en la grilla oficial ofrecían variedad de perspectivas en torno a las que debatir y compartir experiencias. Un cargado cronograma de actividades culturales prometía no dejar ningún rincón de la ciudad de las diagonales sin ser invadido por una marea feminista que se acrecienta año a año.
La lluvia –que parece marcar la lucha feminista y en los últimos acontecimientos importantes (debates en el congreso, 8M)– se ha querido robar el protagonismo. El 34° Encuentro Nacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans en la ciudad de La Plata no fue la excepción. La tormenta eléctrica, las calles inundadas y la inmensa cantidad de agua que cayó durante todo el sábado no detuvieron a la marea verde y violeta que una vez más se mostró resistente a las inclemencias climáticas. Sin embargo, el acto de apertura debió ser suspendido por pedido de los bomberos, dado el peligro que significaba la gran cantidad de agua en el campo del Estadio Único sumado a la caída de rayos. Pero la necesidad de encontrarse se hacía imperiosa y miles de mujeres se reunieron para marchar bajo el viento y la lluvia mientras que otra gran cantidad iba llegando a La Plata desde distintas partes del país y del mundo.
Durante la tarde del sábado comenzaron los talleres y conversatorios que la grilla oficial proponía. Allí las mujeres y disidencias se encontraron en aulas de universidades y escuelas para compartir experiencias, debatir y realizar propuestas en torno a diversas temáticas. Los talleres se desarrollan de manera horizontal, democrática y asamblearia. La palabra no es monopolio de ninguna, una coordinadora plantea ejes de debate que pueden ser modificados y luego se van armando listas de oradoras. Cada persona puede intervenir, a su turno, para expresar lo que necesite. A su vez, una persona es la encargada de ir tomando nota de las ideas más relevantes para registrar el debate y luego escribir las conclusiones a las que se arribó en torno a la temática propuesta. Los ejes previstos para los talleres aumentan año a año y son tan diversos que van desde mujeres campesinas y rurales a mujer y violencia obstétrica pasando por mujeres trans y travestis, mujer y deuda externa, mujer y artes marciales y mujer y medios de comunicación, entre otros.
Desarrollo
Durante tres jornadas las mujeres ocuparon las instituciones educativas de la ciudad para alojarse y para debatir en los talleres pero también para encontrarse en los espacios públicos para celebrar, bailar y marchar. El domingo, pasadas las 18, comenzó la multitudinaria marcha que recorrió más de 60 cuadras y que reunió a más de 300 mil mujeres y disidencias. Los brillos, los labiales, los pelos arco iris, los pañuelos, las banderas, las pelucas rosas, los bombos, platillos y cantos colmaron las diagonales platenses. Durante cuatro horas miles de mujeres marcharon denunciando la violencia machista, exigiendo al Estado políticas públicas que acompañen a las víctimas y pidiendo a la sociedad que escuche su propuesta de que un mundo más justo e igualitario es posible. La incansable marea verdemorada culminó su caminata en inmediaciones del Estadio Único mientras el clima volvía a molestar con un frío que no parecía primaveral sino más bien invernal.
Pese a la pasividad de miles, de la grandísima mayoría, hubo disturbios en cercanía de la Catedral por lo que al menos 10 personas resultaron detenidas. Pero si hablamos de 300 mil marchando durante cuatro horas con un saldo de apenas 10 detenidas en circunstancias dudosas se puede afirmar a las claras que la marea feminista pretende frenar la violencia pero se niega a combatirla con más violencia.
El lunes de la semana pasada, durante la mañana, se realizó el acto de cierre en el que se eligió por medio del “aplausómetro” a San Luis como la próxima sede del que ya se denominará Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans.
Historia de los encuentros
En 1985, un grupo de mujeres argentinas participó en la Clausura de la Década de la Mujer en Kenia, África. Cuando regresaron, pensaron en la necesidad de autoconvocarse para tratar la problemática específica de las mujeres en nuestro país, donde al igual que en el resto del mundo sufrimos una marcada discriminación en el rol que tenemos en la sociedad.
Así, en 1986 empezaron los encuentros en la Argentina y continúan de manera ininterrumpida hasta hoy. Cada año son más masivos y exitosos. En el primero asistieron cerca de 1.000 mujeres, en la edición 33ª, en Trelew, participaron 65.000 y en el último, en La Plata, fueron parte alrededor de 300 mil.
La modalidad del Encuentro Nacional de Mujeres es única en el mundo, y eso permite que cada año se sumen de a miles: es autoconvocado, horizontal, federal,
autofinanciado, plural y profundamente democrático.
Cada año, generamos espacio donde intercambiar experiencias, vivencias y problemáticas que parecen individuales y son vistas como un problema de todas. También se propone encontrar los caminos para resolver los sufrimientos, maltratos, injusticias y abusos. En el encuentro también evidencian las luchas cotidianas las trabajadoras, estudiantes, amas de casa, jefas de familia, madres solteras, hijas abandonadas, desempleadas, dirigentes gremiales y muchísimas más.





















