Provienen de África, España, Venezuela, entre otros países
Hace un tiempo el hospital de Chajarí era noticia por la falta de médicos para realizar las guardias. Esto ahora está afortunadamente solucionado, y con la particularidad que los pacientes se pueden encontrar al ser atendidos con profesionales de España, Venezuela y de algunos países de África.
Mirador Entre Ríos
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Historias de vida que tienen que ver con la entrega más allá de que la medicina es el factor común de varios de ellos, quienes resaltan el nivel de la formación médica profesional de Argentina, además del factor económico que, por el tipo de cambio, lo hace una opción más que interesante.
Mario Goncalves es de Zimbawe, África. Con un castellano un poco tímido y entrecortado contó que hoy tiene 51 años, pero tenía 37 cuando llegó a Argentina con la intensión de iniciar, recién allí, sus estudios en medicina. Y lo logró, es médico cirujano recibido en la Universidad Adventista del Plata, de Villa Libertador San Martín. Y la elección de esta Universidad no es casual, ya que el contacto se realizó a través de la Iglesia Adventista, religión que profesa y por la que “deja su destino y su carrera en manos de Dios” según explica.
De su historia personal y su elección por la medicina, y por nuestro país y provincia contó que “vine para estudiar medicina, elegí Argentina por cuestiones económicas y por el nivel de la Universidad Adventista, que sabía que es muy bueno, hice el contacto por la Iglesia de Zimbawe”. Pero no todo fue tan fácil, “ingresé a estudiar medicina con casi 38 años, con la barrera del idioma, y lejos de mi familia, hubo momentos muy difíciles, pero siempre enfoqué mi carrera y este objetivo en el trabajo misionero, y se fueron abriendo las puertas”.
Al elegir un lugar tan lejano para formarse, recién pudo regresar a su hogar, de visita, “después de cinco años y medio para ver a mis padres y hermanas, y luego dos veces más en estos años” contó con evidente emoción. De los pasos a seguir a partir de ahora contó que en África existe una red de hospitales que pertenecen a la Iglesia Adventista, “pero actualmente rezo por otras metas, como Dios lo disponga, luego me tomaré un año o dos como misionero en el lugar que me necesiten, iré paso a paso, por ahora es esta es mi realidad”.
Además, contó que el trabajo de guardias, viviendo a muchos kilómetros, no es sencillo, Goncalves viaja una vez por semana, desde las 21 horas hasta las 6 de la mañana “para llegar y comenzar la guardia por 24 o 48 horas, según corresponda, no es fácil, estoy viendo la posibilidad de quedarme y trabajar una semana, o dos y después volver, sería menos traumático, pero hay otros factores, como alquileres y demás estando acá” aseguró.
Al ser consultado por la posibilidad de formación universitaria en su país aclaró que es muy diferente a lo que ocurre en Argentina, “hay una sola universidad de medicina del estado, entonces es sumamente difícil entrar, y aunque hay otras, el factor económico es un limitante muy grande”. En su caso particular no hay médicos en su familia, como sí suele ocurrir en nuestro país que en este tipo de profesiones es común que los hijos elijan carreras similares, “mi padre es empresario, están más en el trabajo técnico que en el de la biología”.
En África
Mucho se habla de las enfermedades que pueden proliferar en este continente, por eso se lo consultábamos al médico, quien aclaró que es muy diferente según las zonas. “Hay una realidad por ejemplo en Sudáfrica, donde está muy bien desarrollado, pero también tienen sus necesidades, y aparecen las enfermedades más occidentales, que tienen que ver con el estilo de vida, como la diabetes, hipertensión, etc.” Mientras que en otros países, como Lesotho o Malawi, las necesidades son otras, “en estos países más pobres proliferan las enfermedades infecciosas, son muy comunes y difíciles de controlar por la contaminación del agua. También las enfermedades de transmisión sexual”. En los lugares rurales tienen muchas necesidades, por eso no se consume tanta azúcar “porque es caro, y sí más verduras, entonces no hay tantas enfermedades cardiovasculares, pero siguen las enfermedades infecciosas, como Sida, malaria y tuberculosis”, dijo el profesional, quien resaltó otro punto clave: “es muy difícil conseguir tratamientos, excepto las donaciones”.
Trabajo misionero
El médico cirujano Eduardo Kupczyszyn, es de Buenos Aires y estudió medicina en Rosario, aunque la residencia la realizó en Villa Libertador San Martín. Con fuerte inclinación al trabajo misionero, ejerció su profesión durante cuatro años en Nepal, asistiendo a las víctimas del último y trágico terremoto, en el que murieron más de 10 mil personas. Pero no lo hizo sólo, en estas travesías siempre está acompañado de su esposa, también profesional de la medicina.
De su historia personal contó que si bien en su familia no había médicos, sí tenían “un gran espíritu misionero, escuchaba constantemente testimonios de médicos que viajaban a distintas partes del mundo, eso fue clave para mi vocación”, recuerda.
De estas travesías resalta y compara con nuestro país, “pensamos que Argentina está mal, pero hay otros que realmente están mal, dentro de todo, a nivel social y de contención de la parte médica, estamos bastante bien con respecto a otros países”.
A su vez resaltó que otra de las fortalezas que tiene Argentina frente al mundo es el nivel de la formación universitaria, “las facultades están en un lugar importante en la evaluación con respecto a otras de otras partes del mundo. Tiene una formación científica muy buena, por eso tenemos muchas personas que vienen desde otros países, además del costo, que es bajo, eso no pasa en otros países, en otros lugares no todos pueden acceder a un estudio universitario”.
Acerca de por qué elige el hospital de Chajarí aclaró que su situación es particular, “estoy en un momento de transición, en el que estoy decidiendo dónde voy a seguir, haciendo un curso de actualización en Buenos Aires, y para solventar estos gastos trabajo acá porque surgió esta vacante”. De la misma manera explicó que son muchas las provincias donde se requieren médicos para las guardias, “como en el sur del país y también en el norte, lo que sucede es que muchos eligen estos lugares porque también está cerca de los centros urbanos grandes y de las universidades, es un lugar privilegiado, incluso dentro de Argentina” dijo.





















