Histórica fábrica desmantelada
Los socios de la cooperativa que quedó como propietaria después de la quiebra de la empresa dicen que fueron estafados y reclaman la titularidad del predio.
Fabián Reato
redaccion-er@miradorprovincial.com
Fue una empresa señera a nivel nacional en su rubro. Las tejas que tenían el sello Coceramic eran requeridas en todo el territorio, famosas por su calidad y perdurabilidad. Todavía hoy se ofrecen lotes en Internet y son buscadas como piezas valiosas.
Pero la realidad actual de las instalaciones de la exfábrica es muy diferente: sólo ruinas, abandono y saqueo se puede ver en el predio de más de cinco hectáreas al que se accede por Bajada Los Vascos, en el Parque Urquiza.
Allí, los socios de la cooperativa de trabajadores Coceramic que se hizo cargo de la empresa en 1992, montan guardia desde hace unos días para reclamar la atención de las autoridades y de toda la comunidad. Dicen que fueron estafados, que se les quitó la valiosa propiedad de esos terrenos y de las maquinarias, que les prometieron a cambio una nueva fábrica que se instalaría en el Parque Industrial de Paraná. Pero ninguna de las promesas se cumplió.
Un acuerdo
“El 15 de junio de 2015 hicimos un acuerdo con el empresario Acevedo Díaz en el que se comprometía a poner Coceramic en marcha. Dijo que traería una fábrica que estaba en proceso de quiebra en Salta y la iba a instalar en el Parque Industrial. Iba a tomar posesión de estos terrenos una vez que esa fábrica estuviera produciendo. Hasta ahora no ha cumplido. Según él había pedido un predio (en el Parque Industrial) a la Municipalidad para poner esa fábrica. Pero nunca hubo un pedido formal para hacer eso. Es decir que él no tenía intención de traer esa fábrica de Salta”, aseguró Juan José Salzman, socio de la cooperativa Coceramic.
Contó además que se trata de 52 familias que fueron afectadas por esa situación. “Algunos consiguieron otro trabajo. Hay 10 que quedaron haciendo guardia acá. Acevedo Díaz les da 1.500 pesos por semana. Y promesa de trabajo. Eso nos ofreció a nosotros también pero no ha cumplido”, remarcó.
“El Estado se lava las manos pero el acuerdo vino de la mano del exgobernador (Sergio) Urribarri y de su ministro de Producción (Roberto) Schunk. Ellos trajeron a ese empresario y así nos dejaron”, se quejó.
La espera
Mientras, los trabajadores y miembros de la cooperativa se sientan a esperar en la entrada de la vieja fábrica. Algunos sillones desvencijados, una parrilla con fuego incipiente, el infaltable mate y la esperanza de que alguien les dé una respuesta son, por ahora, sus únicas compañías.
“Pedimos que nos devuelvan estos terrenos. Él (por el mencionado empresario) los escrituró a nombre suyo. Pero nos dijo que era para hacer el proyecto que iba a estar en el Parque Industrial. En enero me encontré con una escritura de compraventa. Jamás Coceramic fue vendida. La escritura estaba firmada por David Duarte. Es expresidente de la cooperativa porque presentó su renuncia el viernes 17 de mayo, y el secretario Luis Lencina. Nosotros jamás autorizamos vender Coceramic. Queremos recuperar este terreno para al menos hacer otros emprendimientos. Se pueden hacer muchas cosas. No para que otro se haga más rico a costilla de los trabajadores”, lamentó Salzman.
Ruinas
En el predio se mezclan la desolación de las ruinas más el avance del monte en maraña de matorrales y árboles. Donde antes hubo pujanza y desarrollo ahora apenas se yerguen algunas paredes vacilantes, escombros amontonados y una chimenea que resiste como puede los embates de la destrucción.
“Quedan únicamente los hornos –describió Salzman–. Es un edificio histórico, protegido por el Concejo Deliberante. Pero se hizo caso omiso a eso. Se sacaron los techos y se vendió todo el patrimonio nuestro. Se vendieron las retroexcavadoras, las máquinas para sacar tierra, los camiones”.
También advirtió: “La chimenea corre el riesgo de que se venga abajo. Está desprotegida. Se han sacado los techos para venderlos y está a la intemperie”.
Expropiación y desacuerdo
En el Concejo Deliberante de Paraná ingresó un proyecto de ordenanza presentado por el concejal Carlos González (Cambiemos) que autoriza la permuta de un predio de la Municipalidad de Paraná en calle Apolinario Osinalde, donde actualmente funciona una dependencia de la Dirección de Parques y Paseos, por otro inmueble ubicado en la zona costera y propiedad de Coceramic (Sociedad Anónima Industrial y Comercial).
El terreno fiscal tiene una superficie de 1.245 m2 mientras que el de la parte privada totaliza unas 507 hectáreas. La diferencia de valor a favor de Coceramic sería compensada con la deuda que mantiene en concepto de tasas municipales.
“Los asociados de Coceramic no hicimos ningún arreglo con el Municipio para que expropiaran esas hectáreas”, afirmó Salzman.





















