Teatro del Bardo hace escuela
Treinta y tres espectáculos. Giras por La Argentina y países de América y Europa. Trabajos con escuelas. Una carpa de circo. Publicaciones. Y una escuela pronta a nacer son algunos hechos que iluminan la historia de este grupo teatral que celebra dos décadas en el camino de “aprender haciendo”.
Carlos Marín
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“Que 20 años no es nada”, dice el tango. Es posible. El tiempo es una dimensión maleable al ser tamizado por la impresión que cada persona tiene de las experiencias vividas. Pero a la vez, el mismo período – dos décadas- puede abarcar una extensión inconmensurable. Algo de esa posición ambivalente atraviesa la charla con Valeria Folini.
“¡Uh! ¿Pasaron tantos años? ¿Qué hicimos en este tiempo?”. Las preguntas movilizan a la directora, actriz, pedagoga y fundamentalmente militante del quehacer teatral, a colocar en análisis una etapa que en 2019 tiene un momento propicio para evaluar lo hecho con Teatro del Bardo, agrupación nacida en 2000 y que esta temporada celebrará con el público ese recorrido.
“El teatro es relaciones, es construir vínculos con los otros, que para nosotros es lo más importante”, señala Folini nacida en Buenos Aires y afincada en Entre Ríos desde los albores del siglo. Y su mirada se ilumina cuando habla de lo hecho “en estos años de un proyecto que junto a amigos, colegas, conocidos, se ha sostenido contra viento y marea”.
Hacer camino al andar –como eco de la poesía de Machado-, aprender haciendo, es una premisa que ha marcado el trayecto de este colectivo que como organismo viviente ha crecido en distintas direcciones y desarrollado diferentes facetas y dimensiones ligadas al arte escénico en diversas vertientes y modalidades.
Uno de los ejes de esa tarea es la decisión de enlazar educación y arte. Teatro del Bardo avanza en el desarrollo teórico de una línea con escasa presencia aún en la provincia y en el país. Se trata de un trabajo metódico que vincula teoría y práctica con investigación. La pregunta “¿qué pasa con el teatro en las escuelas como una herramienta más para el docente?” dispara la reflexión del equipo “Educación por el arte”.
“Nos mueve plantear las implicancias del hecho artístico para la tarea docente en su espacio de trabajo”, cuenta Folini. Y destaca: “Trabajamos mucho con escuelas periféricas, rurales, en lugares en que no existe la posibilidad de acceso al teatro”. Se trata de “llevar esa herramienta y su potencial para los docentes”. La metodología propone generar preguntas y dejar que el espectador a partir de estimular el interés y la curiosidad pueda despertar a las respuestas.
Hitos
En su recorrido Teatro del Bardo se ha movido desde la comarca hacia el mundo, proyectando su trabajo más allá de la provincia hasta llegar a otros públicos en el extranjero: Brasil, México, Dinamarca, y en este momento, España. Londrina, Odin Teatret, Tijuana, Barcelona –donde actualmente se presenta la obra “Fedra en Karaoke” en una gira que incluye también Marbella-, son referencias que han quedado como mojones de lo hecho.
Mientras habla a EL DIARIO de sus compañeros de grupo con alegría, la emoción de Folini por lo vivido se cuela, incontenible, entre sus palabras. En su relato se suceden imágenes que se enlaza y llevan a una deriva en el tiempo. Así aparecen las primeras obras en La Hendija, el Festival de otoño, Arte de contrabando, Otoño Rojo, giras, un corredor teatral regional, programas radiales y La Moringa –un sueño, el de la carpa de teatro y circo propia para alojar espectáculos de diverso tipo, que el grupo hizo realidad-.
“La Moringa fue encarada como Asociación Civil y es la cuarta temporada que está en funcionamiento”, destaca la artista y docente.
En la serie de postales que pasan, la impresión más reciente es “Resistencia Trágica. La construcción de la embriaguez y el ensueño”, un libro editado en 2018 en que se recopila y sistematiza el resultado de las investigaciones, reflexiones y trabajos realizados a partir de la “Antropología Teatral” y no “Teatro Antropológico”, como aclara Folini. Y precisa que –entre otros puntos- la antropología teatral “se basa en el principio de `aprender a aprender´”.
El volumen expone 20 años de investigación sobre tragedias y mitos griegos, sobre mujeres trágicas, y sobre los géneros latentes en la tragedia, una idea que El Bardo ha sostenido. En sus 140 páginas, reúne siete adaptaciones libres sobre los textos clásicos que enfocan el rol de la mujer –social y simbólico- en la sociedad griega, hace 2500 años. “Quisimos ir a la fuentes para ver el origen de problemas actuales. Fue la posibilidad de pensar nuestra cotidianeidad –como el concepto de democracia- pero yendo muy lejos en el tiempo. Y verificar que muchas cosas no han cambiado. Para eso estudiamos la tragedia –que contiene todos los géneros que se desarrollarán luego en el teatro occidental- con los grandes clásicos. Creemos que el libro es un aporte para repensar todo eso”, confió Folini a MIRADOR ENTRE RÍOS
Estrenos y nacimientos
Mientras, para la temporada que arranca, Teatro del Bardo se prepara para celebrar a pleno, con proyectos sostenidos por “prepotencia de trabajo” y cimentados en la madurez y confianza que traen la experiencia.
“Retomamos nuestro trabajo con las escuelas el ciclo `La escuela va al teatro´ que organizamos junto al Teatro 3 de Febrero desde 2015”, destaca Folini. Y mientras sonríe –expresión de gozo que llega al calor de la evocación de una experiencia memorable- adelanta el estreno de un nuevo espectáculo que retoma uno de los proyectos añorados por los integrantes del grupo: ”Cabaret Brecha”. “Vamos a volver a presentarnos con `Plan B o la deconstrucción del artefacto´, un trabajo en el que repasamos estos 20 años y que hacemos para darnos el gusto de festejar. Con él retomamos el espíritu de aquella puesta inolvidable que hicimos en La Hendija Lo vamos a llevar a escena en (el Centro Cultural) La Vieja Usina.”.
Este nuevo proyecto, que estrena el 28 de abril, ensambla el trabajo de actores del núcleo fundador –los “viejos”- con gente que se incorporó recientemente, los “nuevos” expone la vitalidad de una experiencia que se sostiene con continuidad.
La culminación de todo el programa previsto para la celebración, es la apertura de “La escuela del Bardo”, un proyecto formativo anhelado durante años que el 1 de abril comenzará su actividad a pleno en Avenida Almafuerte al 100. Se trata, explica la directora teatral, “de compartir la experiencia que hemos generado en la formación de actores”.
“Creemos que los actores se hacen actuando, y se aprende en la escena”, explica Folini. “Es un poco una provocación, pero en esta dialéctica del hacer, hemos logrado sistematizar y construir una metodología para pensar el teatro, de hacerlo y formar a los actores”.
La propuesta es que cada uno de los ocho integrantes del cuerpo docente desarrolle aspectos del quehacer en los que ha profundizado por interés.





















