Concordia
Una menor de 13 años que denunció violación asistió al hospital para interrumpir el embarazo, que transitaba la semana 20. Hubo versiones de médicos que supuestamente intervinieron, asegurando que el bebé nació vivo y permaneció agonizando, por eso declararán su objeción de conciencia. Un informe periodístico dio a conocer la situación y distintos sectores discuten el protocolo.
En noviembre, distintos medios de Concordia dieron a conocer una noticia sobre un aborto no punible que se había practicado a una menor de 13 años. Según indicaban, la niña fue intervenida cuando cursaba la semana 20 de embarazo y había sido aplicado el protocolo para casos de violación.
El abogado de la familia de la menor brindó detalles sobre los procedimientos que debieron seguir para llegar a la intervención. Si bien en casos de violación no se requiere de autorizaciones, debieron acudir a la jueza de Familia de Concordia para agilizar los trámites.
Al menos siete médicos que trabajan en el área de neonatología del hospital Masvernat de Concordia decidieron presentar escritos en los que expresaban que serán objetores de conciencia. Es que habían intervenido en el aborto que se practicó a la menor y aseguran que el bebé nació con signos vitales, permaneció en una “chata” durante 10 horas y allí falleció.
La noticia fue dada a conocer por el periodista Osvaldo Bodean, en el sitio digital El Entre Ríos. Tras la publicación, agrupaciones pro vida comenzaron movidas a nivel nacional para pedir que en la provincia que gobierna Gustavo Bordet se derogara el protocolo de interrupción del embarazo al que se adhirió en el año 2008, a la vez que comenzó una campaña en contra de la jueza Belén Esteves que, entendían, había dado autorización para que se llevara a cabo el proceso, aunque no fue así.
La palabra del periodista
Osvaldo Bodean, periodista que dio a conocer la noticia, dialogó con Mirador Entre Ríos y dio detalles sobre el hecho y la corroboración de datos. Tras la publicación, fue blanco de duras críticas por parte de agrupaciones e incluso repudiado por periodistas de la provincia, pero a la vez su labor fue resaltada por agrupaciones pro vida y otros periodistas.
“El martes 4 de diciembre a la noche, una persona que había asistido a una reunión en la sede de la asociación de magistrados y funcionarios judiciales, que había sido convocada para tratar el protocolo de abuso infantil y modificaciones que sufrió, había quedado particularmente impactada porque en esa reunión, médicos del hospital Masvernat contaron que en un reciente aborto la criatura había permanecido viva por 10 horas”, relató. “Fue una reunión formal, no una charla de pasillo, en la que estuvo el Poder Judicial, el hospital Masvernat y el Copnaf”, señaló.
“Al otro día hice lo que la praxis periodística indicaba, que fue llamar a quienes estuvieron presentes en la reunión. Nadie me negó el caso, todos confirmaron lo de las 10 horas. Luego hice otros dos llamados: Hablé con un médico del hospital y con otra médica con responsabilidades ligadas al caso”, explicó y describió: “En el primer caso me ratifica todo lo que se habló en la reunión y brinda detalles, en cambio la doctora se mostró reticente, pero le dije lo que sabía, incluso el detalle de que no había sido inscripto en el registro de nacimientos ni de defunciones, y ella respondió. Claro que tengo los audios por si la Justicia lo necesitara”.
A pesar de haber chequeado con los médicos, Bodean hizo dos contactos más. “Uno con la doctora Chiappa, que es la vicedirectora del hospital, que tampoco negó nada; sería una lógica reacción si fuese mentira. Ella me pasó con el director, Miguel Ragone, le consulté sobre el protocolo y si se prevé algo para el caso de que una criatura naciera con vida y me respondió que son casos ‘inviables’, le dije que la inviabilidad no está reconocida como un argumento jurídico en Argentina para no asistir a una persona viva, me ratifica que no, pero me explica que, aunque se lo asistiera no podría sobrevivir porque no tenía los órganos formados. Luego me dice que como facultativos ellos quisieran que se cambie el protocolo para intervenir en casos de sobrevida, creo que si no hubiese pasado algo no estaría preocupado por eso”.
“Luego de verificar en todos esos lugares procedí a publicar la nota y sentí que fue un trabajo periodístico más, jamás supuse que podría ser visto como una especie de héroe por unos y por un monstruo perverso por otros”, indicó.
Cuestionamientos
Sobre los cuestionamientos por la exposición de la menor, especificó: “No sé quién es la menor, no conozco a su familia tampoco, y si conociera datos no los daría. No visibilicé datos que permitieran identificarla, sí me hago cargo que al hacer referencia a un hecho que, más que nada, quien contribuyó a dar a conocer fue el abogado de la familia, tal vez eso pudo contribuir a una individualización” y agregó: “Me siento tranquilo porque jamás vi a la niña como culpable de nada, y creo que es una víctima más en toda esta historia”.
Acerca de la causa y lo que investiga la Justicia, el periodista explicó: “La causa tiene un comienzo formal con la investigación de la violación. Hay informes de los médicos del hospital que hablaron con la niña cuando ingresó y se internó, hay informes de personal del Copnaf que asistió antes a la niña y ahora vendrá la pericia clave que es escucharla para ver si fue violada y de qué manera se puede dar con el culpable. La otra parte de la causa apunta a saber qué pasó con el aborto y si hubo sobrevida de la criatura, en este sentido hay una historia clínica de la que no emerge que hubiera habido sobrevida, entiendo que hay entrevistas con médicos y enfermeros y a su vez habría una pericia sobre el cuerpo del bebé que quedó en formol y que personal especializado del Poder Judicial tratará de evaluar para demostrar si nació con vida y por qué lapso estuvo vivo”.
Voces disidentes
Desde el Ministerio de Salud emitieron un comunicado en el que negaban el hecho y señalaban que la publicación que fue difundida “contenía hechos falsos”.
Aclararon, además que “los profesionales de la salud frente a situaciones complejas de riesgo de salud, riesgo de vida o violaciones/abuso sexual, están habilitados a proceder según lo establecido en el Código Penal Art. 86, inc. 1 y 2, siempre y cuando la niña o adolescente así lo demande. Es importante aclarar que siempre se actúa respetando la legislación argentina que reconoce situaciones en las que el aborto está permitido”.
Señalaron también que “compartimos la preocupación por la manipulación de información, exponiendo a niñas, niños o adolescentes, porque se vuelve a dañar la integridad de esas personas, vulnerabilizándolas nuevamente”.
Un grupo de periodistas entrerrianos firmaron un comunicado en el que se mostraban de acuerdo con lo que expresaron desde la cartera de Salud. Afirmaban que el caso dado a conocer contenía falacias y que la menor fue doblemente estigmatizada.
Hechos "falaces"
Pedro de La Madrid, abogado de la familia de la adolescente, quien dio a conocer detalles del hecho cuando sucedió, aseguró que “se trata de hechos falaces” y dijo que tiene pruebas de que el feto fue inmediatamente puesto en un frasco con formol y entregado a la Policía.
El letrado, que espera detalles por parte del fiscal que investiga la causa, dijo: “Yo sospecho de alguna intención, por eso hace unos días se pidieron algunas medidas probatorias como la citación de las médicas que intervinieron, que son dos y de enfermeras que asistieron en la práctica”.
“La menor tomó medicamentos, expulsó el feto, concurrieron una enfermera y una médica y lo pusieron en un frasco con formol, no puede existir un video de ese momento”, señaló ante rumores de circulación de material visual.
“Tuve acceso a la historia clínica y siento que debo sincerar y aclarar lo que sucedió. No hay que manejarse por trascendidos de médicos que no intervinieron en el proceso”, concluyó.





















