Crece la participación de las empresas de servicio en la facturación privada de Rosario
A tono con la tendencia mundial
Un informe de la Fundación del Banco Municipal da cuenta que entre 2011 y 2017 ese sector incrementó en 7 puntos porcentuales su colaboración al monto global. La industria y el comercio, en retroceso.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
El crecimiento del sector servicios en la economía mundial tiene su correlato en la facturación de las empresas rosarinas: entre 2011 y 2017 este rubro pasó de explicar el 26,3 por ciento de la recaudación por Derecho Registro e Inspección (Drei) a justificar el 33,3 por ciento. Este crecimiento se contrasta con la caída que evidenciaron la industria y el comercio, que disminuyeron su intervención en 4,9 y 2,6 por ciento, respectivamente. Estas modificaciones en el tejido económico de la principal ciudad santafesina -al que debe agregarse un leve incremento de la construcción- son las principales conclusiones a las que arriba un informe de la Fundación del Banco Municipal, en el que analiza los datos de empleo y facturación productiva en los últimos 6 años.
El trabajo, dirigido por la doctora Ana Inés Navarro, toma como base la información generada desde el Centro de Información Económica perteneciente a la órbita de la Secretaría de Producción, Empleo e Innovación de la Municipalidad de Rosario.
Consultada por Mirador Provincial, Navarro destacó que estos cambios en la composición de la facturación están en sintonía con las alteraciones que se producen en cualquier hogar, donde el presupuesto destina cada vez más porcentaje al pago de servicios, cuya cantidad viene in crescendo de la mano de la tecnología: al tradicional cable e internet hoy se suman el streaming (Netflix) y música (Spotify), por ejemplo.
"Servicios va a seguir creciendo. La estructura productiva va a ir cambiando en la medida que la tecnología es cada vez más proclive a prestar servicios", opinó la especialista, quien puso como ejemplo el caso de Uber: "Vamos yendo hacia definiciones cada vez más despegadas a producción de servicios más tecnológicos", afirmó.
Comparación por rubros
En el año 2011 las empresas en Rosario declararon una facturación total de 16.641 millones de pesos, de los cuales la categoría servicios privados aportaba 4.373 millones de pesos (26,3 por ciento). Seis períodos después, la participación de este rubro creció poco más del 25 por ciento, ya que aportaba 5.485 de los 16.460 millones de pesos declarados por el sector privado (un 33,3 por ciento).
En esta misma línea de comparación, la industria fue la gran perdedora, ya que entre 2011 y 2017 relegó 7 puntos de participación: pasó de explicar el 25,5 por ciento al 20,6 por ciento. Comercio también perdió terreno, aunque sigue siendo el principal aportante: en el primer año se ubicó en los 7.351 millones de pesos (44,2 por ciento del total), mientras que en el segundo período estuvo en 6.840 millones de pesos (41,6 por ciento).
"Por más que haya cambios en los pesos relativos, comercio sigue teniendo el primer lugar. De hecho, sacando servicios, el resto de los sectores había mostrado una caída fuerte hasta 2016, pero comercio era el que menos había disminuido", agregó la investigadora.
Cuando se la consultó sobre la baja percibida por el rubro fabril, Navarro señaló que una de las causas bien puede ser el aumento del precio del metro cuadrado industrial (que viene expulsando varias empresas hacia las ciudades del área metropolitana, como Funes o Roldán), aunque por los datos que recoge el informe no se puede detectar. "Lo que también cuenta es que cuando una firma se va de Rosario en general deja sus oficinas administrativas y de ventas aquí, por lo que hace aumentar el peso de los servicios en la cuenta general", agregó.
2017, el año de los ladrillos
La serie analizada por la Fundación del Banco Municipal refleja el ciclo económico característico de la economía argentina: alzas y bajas en el nivel de actividad de cerca de 12 meses de duración.
Se identifican como hechos desencadenantes del ciclo las sendas devaluaciones experimentadas en 2014 y 2016, cuyo efecto negativo es notorio sobre la facturación productiva local. Los efectos de la primera devaluación resultan más extensos y profundos en comparación con los de la segunda.
Los datos también muestran que en 2017 hubo un alza superlativa de la construcción, que registró un incremento nominal en su facturación del 73 por ciento. ¿Cómo se entiende este crecimiento soberbio? Mayormente como consecuencia del gran impulso a la obra pública: esa rama resultó la de mayor variación nominal (113 por ciento) dentro de la categoría, seguida por la que explica la ejecución de edificios (79 por ciento). En realidad, la demolición y preparación de terrenos se ubicó aún más arriba (176 por ciento), pero se descarta por su escaso peso específico dentro del sector (apenas 1 por ciento).
"Si uno hace una comparación interanual el de la construcción es el sector que claramente más creció. Pasó de explicar el 3 por ciento de la facturación al 4,5 por ciento", indicó el secretario de Hacienda del Municipio, Santiago Asegurado, quien justificó el fuerte avance "con la decisión de los dos gobiernos subnacionales de sostener los recursos para la obra pública".
Los ladrillos ayudan a entender también el comportamiento de la industria, que aunque debajo del promedio se mantuvo bastante cerca (30 por ciento). Siderurgia, metalmecánica y minerales no metálicos son las ramas que lideran el sector. Como contracara, textil y confecciones continúan mostrando variaciones negativas.
La industria fue la gran perdedora, ya que entre 2011 y 2017 relegó 7 puntos de participación: pasó de explicar el 25,5 por ciento al 20,6 por ciento.




















