Sector en baja
Tras nueve meses consecutivos de caída libre en la industria automotriz, los despidos, suspensiones y vacaciones adelantadas fueron una constante a lo largo de este período. Diversos sectores se encuentran en alerta por la grave situación que están atravesando, y que ya la califican como “la peor de los últimos 14 años”.
Ignacio Pellizzón
redaccion@miradorprovincial.com
La apertura de las importaciones, el reemplazo de vehículos que estaban compuestos por gran cantidad de autopartes nacionales, el declive económico en Brasil, entre otras, generaron un contexto desfavorable y de caída para el sector local que no logró repuntar a lo largo de todo este período, aunque contrariamente mantuvo en alza las ventas de autos 0 km.
La ecuación es simple: aunque se produzca a nivel nacional menos cantidad, se vende igual o más porque se reemplaza el producto terminado por otro que es importado. Por este y otros motivos, la comercialización a nivel nacional de 58.078 vehículos en noviembre evidenció un crecimiento del 13,9% en comparación con el mismo mes de 2015, cuando se habían patentado 50.976 unidades.
Todo mal en la provincia
Así definió el balance anual el secretario general de Smata Rosario, Marcelo Barros, quien nuclea a los trabajadores de autopartes de la ciudad. “El balance es negativo totalmente, porque hay gente suspendida, despedidos, ahora están dando vacaciones por adelantado”, sintetizó a Mirador Provincial.
Desde que no se fabrica más en la fábrica de General Motors, en Alvear, los autos Agile y Corsa, “se trajeron en reemplazo el Split y el Ónix, que son totalmente importados, por lo que derrumbó la industria nacional y generó un achicamiento en todo el sector, lo que derivó en despidos y suspensiones de trabajadores. Estamos muy preocupados por la situación que estamos atravesando”, apuntó Barros.
“La fuerte apertura a las importaciones, los altos índices inflacionarios y la crisis económica devaluatoria en la que se encuentra Brasil, produjo a lo largo de este año un desplome en la industria automotriz nacional, provincial y local. Por ejemplo, en febrero se comenzarán a fabricar en GM menos autos por hora lo que arrojaría entre 400 y 600 trabajadores menos, esto influye en toda la cadena de valores que acarrea la producción de un vehículo”, aclaró.
Otro inconveniente que detectan en la industria de autopartes, tiene que ver con la instalación de los equipos de gas. “De cuatro implantes que se realizaban, se pasó a dos, es decir la mitad lo que se traduce en menos empleo para el sector”, expresó el secretario general de Smata Rosario.
Y disparó: “En toda la provincia de Santa Fe hay más de dos mil despidos consumados.
Mercedes Benz despide gente, Ford despide gente, Volkswagen anticipó que desvinculará empleados, por lo que entendemos que a nosotros nos tocarán mil trabajadores menos y ni hablar de las pequeñas y medianas empresas vinculadas a las autopartes que están desapareciendo. Sinceramente es insostenible”, culminó Barros.
Los que no minten
Los números son el fiel reflejo del contexto que atravesó la industria a lo largo de este año. Según datos del Indec, la producción industrial nacional registró en julio una caída del 7,9% respecto de igual mes del 2015, la más fuerte en catorce años.
Los números demostraron que tras sumar seis caídas interanuales consecutivas, se encuentra en recesión. La importante baja de julio es la más alta de los últimos 14 años, ya que la contracción anterior se produjo en agosto del 2002 bajo la presidencia de Eduardo Duhalde, con una registro negativo del 8,5% interanual, cuando el país salía de la crisis de diciembre del 2001.
Por su parte, la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) develó que durante el décimo mes del año se produjeron en las terminales automotrices del país 37.832 unidades, un 16,4% menos que en octubre de 2015. También son malos los números si se los compara con septiembre de este año: un 11,2% menos de automóviles producidos entre uno y otro mes.
Sin embargo, la contracara es que se registra una mejora en el patentamiento de vehículos en el mercado local, las automotrices comercializaron a la red de concesionarios 56.357 unidades, volumen que se ubicó 16,9 % por debajo del mes anterior, pero un 9% por encima de octubre del año pasado.
La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) develó que durante el décimo mes del año se produjeron en las terminales automotrices del país 37.832 unidades, un 16,4% menos que en octubre de 2015.
Lo curioso
Pese a que las líneas de producción automotriz sufrieron una caída estrepitosa a lo largo del 2016, el nivel de ventas de autos 0 km creció más que en 2015. Curiosamente en este ciclo se alcanzó, hasta el momento, un total de 667.495 coches comercializados, mientras que el año anterior se alcanzó la suma de 612.440, es decir que hubo un crecimiento porcentual.
¿Por qué se da esta particularidad? “Las fábricas trabajan con stock y van agregando según estimación de demanda, si no se cumple y los turnos continúan se siguen fabricando vehículos, produciendo unidades. Asimismo, si bien bajó el nivel productivo de autos, las ventas se mantuvieron en alza porque también se incorporaron los coches importados, algo no menor”, explicó a Mirador Provincial, el economista y titular de Fundación Pueblos del Sur, Daniel Guida.
“En el mundo prácticamente ya no se trabaja con el fordismo, sino que se incorporó el Just in Time (política de mantenimiento de inventarios al mínimo nivel posible donde los suministradores entregan justo lo necesario en el momento necesario para completar el proceso productivo), lo que de alguna manera detiene el sistema productivo”, añadió.
En relación al balance económico que refiere a la industria automotriz, Guida expresó que “fue un año negativo en cuanto a producción, lo que repercutió irremediablemente en las terminales pero sobre todo en las autopartistas”, generando gran preocupación en el sector, ya que si bien las ventas se mantuvieron en alza no fue así en las líneas de producción y en todas sus cadenas de valores.
El titular de Fundación Pueblos del Sur, señaló, también, que “no hay crisis severa en el sector como sí la hubo en 2000, pero es una realidad que estamos atravesando un momento de corto plazo con una mira a un empeoramiento en el mediano plazo. En pocas palabras, la industria se encuentra en caída”, afirmó.
Según datos del Indec, la producción industrial nacional registró en julio una caída del 7,9% respecto de igual mes del 2015, la más fuerte en catorce años.



















