Preocupa que puedan ser usurpadas
Los beneficiarios, con preventa acordada, de un complejo de 132 viviendas del Plan Procrear en Rafaela no reciben respuesta sobre el plazo de entrega por parte de la entidad bancaria que debe financiarlas. La situación provoca preocupación y sospechas sobre los verdaderos motivos de la dilación.
Juan Carlos Scalzo
redaccion@miradorprovincial.com
Entre las posibilidades a las que podrían apelar, no se descarta la presentación de un recurso de amparo colectivo aunque la preocupación es que puedan ser usurpadas.
El sorteo de las viviendas, ubicadas en barrio Villa del Parque de Rafaela (sector sureste de la ciudad) se realizó en mayo del año anterior y su construcción estuvo totalmente terminada a inicios de setiembre último, pero en todo ese tiempo casi nada se avanzó con la tramitación de los boletos de compra-venta que otorguen la propiedad de los inmuebles a los adjudicatarios.
Todo parecía que marchaba sobre rieles luego de que tras el sorteo fueron citados para presentar la documentación de ingresos del grupo familiar. Una vez conseguida la aprobación del banco comenzaron a pagar una suma cercana a los 500 pesos mensuales, hasta que se determinara el valor final de las cuotas. Más tarde, precisamente en abril pasado, se dio otro paso que puso más cerca la ilusión del techo propio de los beneficiados, cuando fueron informados sobre cuál será la unidad que le corresponde en el complejo, distribución que también se realizó por sorteo.
Y la última noticia que tuvieron data del 30 de agosto último, oportunidad en la que los responsables de Procrear les informaron por nota que “las obras estaban finalizadas y las viviendas ya fueron recibidas por el programa”.
Mediante esa comunicación también se les indicaba que “el Comité Ejecutivo evaluará próximamente los precios definitivos de las viviendas para que, una vez aprobados, convoquemos a todos los beneficiarios con preventa a fin de que, conforme lo indican las bases y condiciones, puedan revalidar su situación crediticia y luego recibir su vivienda”.
En el final se establecía: “Estimamos que la convocatoria a revalidar la situación crediticia tendrá lugar en un
plazo no mayor a 45 días de la presente”. Tiempo que expiró a mediados de octubre, por lo que la incertidumbre y la intranquilidad, al no recibir explicaciones de las autoridades locales del banco Hipotecario, llevaron a los beneficiarios a golpear otras puertas.
Reclamos
Primero fue el Ejecutivo municipal, y el propio intendente Luis Castellano salió a manifestar el malestar por la indefinición de la situación y, dos semanas atrás, los vecinos llegaron hasta el Concejo rafaelino para hacer oír a los ediles las consecuencias provocadas por la tardanza.
Más allá de la charla, quienes se sienten perjudicados por la tardanza en recibir las viviendas dejaron una nota que tomó estado público narrando “la difícil y problemática situación que atravesamos ante el constante atraso, demora y falta de información sobre la entrega de las viviendas”.
“Esas problemáticas -dice el texto- se refieren a familias que tienen ya contratos de alquileres vencidos, a vencer y que al tener desde hace meses constantes promesas incumplidas de entregas, no podemos tomar decisiones de cómo seguir adelante”.
Algunas de las expresiones que se escucharon tras el encuentro sirven para graficar fielmente la zozobra que padecen los beneficiarios del plan. Uno de ellos manifestó que el precio de los departamentos subió un 26% y ahora hay que ver si a todos nos dan los números para pagar la cuota”. Otro contó la penosa circunstancia que le toca vivir al señalar que “hace 8 meses nos dijeron que estábamos a punto de tener la casa y con mi familia estamos viviendo de amigos o familiares”. También se escuchó el lamento de alguien que aseguró que “a fin de mes (por octubre) me tengo que ir de la casa que alquilo porque no me prorrogan”.
Y no faltó quien expuso su temor y el de muchos: “Nos estamos arriesgando a que se meta cualquiera y nos usurpen la casa”, dijo una mujer y quien estaba a su lado deslizó que esto “esto tiene tufillo político y a este paso seguramente los que finalmente reciban las casa deberán esperar hasta el año que viene cuando les convenga (a los políticos) sacarse la foto.
El resultado del encuentro fue que vecinos y concejales decidieron entregar una nota en la sede local del Banco Hipotecario pidiendo que en un plazo de siete días alguien de la Casa Central de la entidad financiera con sede en Buenos Aires arribe a Rafaela para brindar precisiones.
Algo huele mal
La respuesta sólo fueron contactos telefónicos con algunos ediles y con el titular del Cuerpo, Silvio Bonafede, de funcionarios de mediano rango del Hipotecario quienes intentaron llevar tranquilidad aunque nada detallaron sobre plazos de entrega.
Tras estas gestiones, el banco comenzó a llamar a los adjudicatarios, pero tras las entrevistas denunciaron que los habían convocado para hacerles firmar una nueva preadjudicación del crédito, cuando esperaban poder firmar el boleto de compra-venta.
A mitad de la semana anterior venció plazo que el Concejo había puesto para obtener información concreta del banco: lo que se recibió fue la copia de una nota enviada al los beneficiarios del programa desde el Banco Hipotecario Nacional en la que no se establece cuándo será la entrega, aunque sí se informa que “el Comité Ejecutivo del Programa aprobó una nueva actualización de los rangos salariales”.
Amparo
Una de las alternativas que no se descarta por los beneficiarios es presentar un recurso de amparo colectivo, solicitando la entrega inmediata de los departamentos adjudicados, algo que ha cobrado mayor fuerza a partir de la última misiva del Banco Hipotecario.



















