Planta de Alimentos de la UNL
Comenzó a operar en marzo de 2007. Ofrece cinco variedades de alimentos. Produce entre 30 y 35 mil raciones por mes, pero tiene capacidad para elaborar un volumen mayor. Prevé la figura de asociado solidario.
Nancy Balza
redaccion@miradorprovincial.com
La firma de dos convenios, uno con el gobierno de la provincia y otro con la Municipalidad de Paraná, ambos suscriptos con pocos días de diferencia, pusieron a la Planta de Alimentos Nutritivos de la UNL en un primer plano. Eso y las recientes estadísticas que advierten que la pobreza afecta a 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes, en un país que produce alimentos para 400 millones de argentinos.
En realidad la planta tuvo su bautismo de fuego pocos días después de ser inaugurada: se abrió el 22 de marzo de 2007 y una semana después la ciudad se volvió a inundar, esta vez por lluvia, por lo que la Universidad decidió donar 100 mil raciones de los dos productos que se elaboraban por ese entonces: guiso de arroz y guiso de lentejas con destino a las zonas más afectadas.
Ahora son cinco las variedades de Iupi, la marca de alimentos de alta calidad nutricional, fácil preparación y muy bajo costo que se elabora en la sede de Junín 3440 de esta ciudad y se distribuye entre organizaciones e instituciones, pero no se encuentra en las góndolas de los supermercados. En la decisión de funcionar por fuera del circuito comercial tradicional coincidieron desde el principio la Universidad Nacional del Litoral y el Banco Credicoop Cooperativo Limitado, socio fundamental en la iniciativa.
Desde el principio
La CPN Silvina Malisani, a cargo de comercialización y relaciones institucionales, y la Ing. en Alimentos Vanesa Rodríguez, responsable de producción, conocen el funcionamiento de la planta desde que se puso en marcha y señalan que cuando ésta se creó “el objetivo no era el asistencialismo ni que se abran cada vez más comedores, sino que las familias puedan reunirse alrededor de la mesa y compartan un producto rico, terminado y muy fácil de preparar, teniendo en cuenta que hay dos o tres generaciones que no cocinaron nunca”.
Los productos no tienen agregado de sal y están diseñados de acuerdo con los requerimientos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) para niños en edad escolar. “Son productos que se adaptan para abuelos, embarazadas, mujeres en tiempo de lactancia y -en definitiva- para toda la familia. Para bebés es el arroz cuatro quesos, enriquecido con proteína de suero en polvo, que se aconseja para menores de un año. Los demás productos se pueden consumir después de los dos años. No tienen contraindicaciones, ni conservantes ni químicos, y no son medicinales -aclararon- aunque sí son ricos en proteínas y en vitamina C”.
Las raciones se destinan a instituciones vinculadas con el programa de asociados solidarios (entre un 20 y 25 % del total) y el resto a municipios y comunas, y al Ministerio de Desarrollo Social. Precisamente, el convenio que se firmó días atrás con el gobernador permitirá entregar productos a localidades del norte de la provincia que están más alejadas de los centros urbanos, sobre todo en situación de vulnerabilidad.
Una de las claves del programa es acompañar la entrega de alimentos con capacitación. “Cuando establecemos relación con una comuna, una fundación o un municipio, ofrecemos una formación sobre la importancia de la alimentación en general y las prácticas de la buena higiene; ambos temas son importantes”, explicó Rodríguez.
Además se entrega un recetario con posibles variantes para incorporar al menú, que se puede consumir tal cual como plato principal o con agregados, por ejemplo, de vegetales frescos. “Cuando se dan las clases, las nutricionistas ayudan a las mamás o a los destinatarios a incentivar el consumo de frutas y verduras de estación”, aportó Malisani.
La materia prima para la elaboración de los menúes se compra a proveedores de distintos puntos del país: Buenos Aires (verduras deshidratadas), Entre Ríos (lenteja) y Córdoba (saborizantes y arroz), aunque se espera comenzar con la producción propia de vegetales deshidratados.
Cambios y un buen potencial
Desde que comenzó a funcionar, la planta, cuyo responsable es Luis Rista, director del Programa Agrovalor, creció en varios aspectos: “Si se piensa en sus comienzos, arrancamos con dos productos (guiso de arroz y de lentejas) y hoy tenemos cinco; comenzamos con un packaging mucho más rudimentario y hoy visualmente es más estético y tiene otras características”, explica Rodríguez.
También creció en proyectos: “en un momento estuvo la posibilidad de hacer un acuerdo con Pami para distribuir el producto entre los abuelos; se incorporó la propuesta al programa Volver a Casa que comparten algunas comunas; se trabaja con comedores universitarios como el de la UNL, el del Nordeste y de La Pampa y se está tratando de llevar a cada unidad académica a través de los centros de estudiantes y las cooperadoras”, aportó Malisani.
La pertenencia a una universidad asegura una participación multidisciplinar, con representantes de Ciencias Económicas, Nutrición, Ingeniería Química y Agronomía. “Tenemos una variedad importante de visiones sobre el tema”, coincidieron.
Y la figura de asociado solidario, que permite que cada ciudadano o persona jurídica, a partir de una donación mensual, destine alimentos nutritivos a comedores y organizaciones sociales, posibilita la participación de la comunidad y la integración con una propuesta académica con directo impacto social.
"Desnutrición Cero"
El diputado nacional por Santa Fe, Mario Barletta (UCR), impulsa el Programa “Desnutrición Cero” orientado a garantizar la seguridad alimentaria en los sectores más vulnerables y, en particular, en la primera infancia. El objetivo es desarrollar una red de diez plantas -incluyendo la que ya funciona en esta ciudad- con el propósito de producir y distribuir alimentos de probada calidad nutricional destinados a ciudadanos de todas las edades que se encuadran en alguna situación de inseguridad alimentaria.
Barletta era rector de la Universidad Nacional del Litoral en 2007, cuando se puso en marcha la planta a partir del trabajo desarrollado por el Instituto de Tecnología de Alimentos, con el apoyo de Banco Credicoop.
El programa que el legislador impulsa desde el Congreso ya está en manos del ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich y de la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley, es conocido por el prestigioso neurólogo Facundo Manes -que visitó la planta-, y llegó a manos del Papa Francisco.
Dos convenios
En los últimos días la Universidad Nacional del Litoral suscribió dos importantes convenios. Uno con la provincia de Santa Fe para la provisión de 100.000 raciones de alimentos destinados a municipios y comunas de la provincia, principalmente localidades del norte. El otro con la Municipalidad de Paraná para cubrir necesidades básicas de comedores y programas instrumentados en la vecina ciudad.
Variedades
En la Planta de Alimentos Nutritivos se elaboran cinco productos: Guiso de fideos, Guiso de lentejas, Guiso de arroz, Arroz primavera y Arroz cuatro quesos.
Contacto
-Sede en la ciudad de Santa Fe, en Junín 3444/46.
-Tel. (0342) 4571193/4575104
-E-mail: alimentosnutritivos@unl.edu.ar



















