Refuerzan la seguridad del edificio
El análisis balístico es categórico en cuanto a que al menos uno de los dos impactos registrados en el frente del edificio es compatible con el uso de un arma calibre 38 corto.
Juliano Salierno
redaccion@miradorprovincial.com
El procurador general de la Corte de la provincia, Jorge Barraguirre, expresó su “preocupación” y destacó la “audacia” de quienes atentaron contra el edificio de calle San Martín 1731, donde funciona la Procuración, en pleno centro de la ciudad capital. La confirmación de que se trató de un ataque armado se conoció el 26 de mayo, con los resultados de una “inspección ocular balística” realizada por peritos Prefectura Naval Argentina.
El informe realizado por personal de Criminalística del Departamento Científico Pericial de la fuerza nacional llegó apenas tres días después de haber realizado el trabajo de campo -el 23 de mayo- y consistió en “determinar si los daños que se registran en el edificio serían producto de impactos de armas de fuego”, según lo solicitado por el fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Omar de Pedro, el 18 de mayo pasado.
El dictamen de 16 páginas, suscripto por el prefecto principal Jorge Delgado que obra en la investigación judicial, arriba a tres conclusiones: el análisis del primer impacto, registrado en la mampostería y a centímetros de la puerta de ingreso, no es determinante en cuanto al uso de arma porque según se detalla, “el orificio fue sobredimensionado con una herramienta mas dura que la mampostería”, lo cual implica la intervención de un tercero para remover el plomo.
En cambio, en el análisis de la ventana donde hasta el año pasado estaba el despacho del procurador, los peritos fueron contundentes en cuanto a que “fue producido por un elemento con la energía suficiente como para hundir el material metálico de la persiana, compatible con un disparo de arma de fuego, proyectil único, de calibre 38”.
Por último, en el análisis de la trayectoria, los especialistas ubican “como punto de partida el área del centro de la vía de circulación, y por la altura analizada, resultaría compatible con disparo de arma de fuego a bordo de rodado tipo
motocicleta o automóvil centímetros por encima de la base de la ventanilla”.
Viejo sistema
El ataque fue comunicado por la guardia policial del edificio al secretario del procurador y aunque no se registra el momento exacto -no hay cámaras de seguridad y el guardia no escuchó los disparos-, éste habría ocurrido en horas de la madrugada del fin de semana del 23 y 24 de abril.
Si bien hasta el momento el atentado no pudo ser atribuido a nadie en particular, existen sobrados elementos de contexto que permiten vincularlo a investigaciones previas o a cuestiones relacionadas con la función del procurador en el proceso de conclusión de causas penales.
“Nadie firma un atentado”, sostuvo Barraguirre, que prefirió no avanzar sobre cuestiones investigativas atinentes al nuevo Ministerio Público de la Acusación. Sin embargo, se permitió “pensar por donde pudo haber venido el ataque en función de algunas causas que coinciden con movimientos” concordantes con la fecha del hecho.
Para Barraguirre lo ocurrido es una clara maniobra para “infundir temor generalizado en quienes tenemos investigaciones de peso a cargo”, por ese motivo “estamos convencidos de que tiene relación con causas del viejo sistema”, dijo. En tal sentido el procurador confirmó que de ahora en más “se tomarán medidas que hacen a la seguridad institucional y personal”. Puntualmente se prevé la colocación de cámaras y un refuerzo en la custodia del edificio y la propia.
Agresiones previas
Para el procurador de la Corte, Jorge Barraguirre “el funcionario sabe que está expuesto a este tipo de maniobras, pero hasta que no se producen, no se concretan los temores y los peligros a los que estamos expuestos”. En tal sentido recordó “el atentado que sufrió mi padre en el 87’”, cuando ocupaba el cargo de ministro de la Corte Suprema de la provincia.
Jorge Alberto Barraguirre -padre- integró la primera Corte Suprema de Justicia de la provincia en democracia e intervino en una causa histórica de corrupción institucional como lo fue el llamado “vaciamiento del Banco Provincial”. El 1° de julio de 1987 un artefacto explosivo con trotil estalló frente a su casa de la calle Saavedra, según recuerda el destinatario en una entrevista realizada por el periodista Guillermo Tepper en el programa Entre Líneas -abril de 1997-, que se registra en la página web www.tvdoc.com.ar.
Al antecedente histórico, con serias connotaciones políticas, se suma un hecho reciente, que se encuentra a medio camino entre el caso fortuito de arrebato y las sospechas de un mensaje al procurador.
El 2 de marzo, en horas de la tarde, la esposa del Dr. Barraguirre, fue atacada por dos sujetos armados, que tras golpearla le sustrajeron algunas pertenencias. El ataque se produjo en inmediaciones de calle Saavedra al 3300, entre Obispo Gelabert y calle Junín, en el barrio Constituyentes, a la salida de su estudio jurídico.
Como resultado de la denuncia, la policía logró detener a uno de los agresores y recuperar algunos de los objetos sustraídos. Días más tarde se supo que el detenido, de unos 27 años de edad, se encontraba en libertad condicional puesto que venía de purgar una condena por homicidio.


















