La emergencia climática en la provincia
A pesar de los esfuerzos que en estos momentos puedan realizarse para sortear de la mejor manera posible esta contingencia, se sabe que los efectos de la crisis perdurarán en el tiempo.
José Curiotto
redaccion@miradorprovincial.com
La situación generada por la crecida de los ríos y las lluvias extraordinarias en gran parte del Litoral argentino es dramática. Y a pesar de los esfuerzos que en estos momentos puedan realizarse para sortear de la mejor manera posible esta contingencia, se sabe que los efectos de la crisis perdurarán en el tiempo.
Cuando la urgencia pase, será imprescindible iniciar una enorme y costosa tarea de reconstrucción y ayuda a los más afectados.
El presidente Mauricio Macri recorrió las zonas más perjudicadas del lado entrerriano y anunció que declarará la situación de “desastre” en gran parte de esa provincia y también en Santa Fe. Es que en la región se calcula que existen alrededor de 15000 afectados directos -gran parte de ellos permanecen evacuados- y cuantiosos daños en materia productiva y de infraestructura.
De hecho, el primer mandatario se comprometió a continuar colaborando con la construcción de desagües en la ciudad de Santa Fe -la provincia también hace su aporte- y a enviar los fondos para levantar 280 viviendas en zonas seguras, donde podrán habitar familias que hoy viven fuera del anillo defensivo.
La municipalidad capitalina anunció que encarará un plan integral de reconstrucción de las calles, fuertemente afectadas por las lluvias que, en mayor o menor medida, se hicieron sentir durante casi 15 días consecutivos en toda la región.
También será necesario encarar una fuerte campaña de concientización acerca de las condiciones geográficas y lo riesgos inevitables que existen en determinadas zonas de la ciudad. Las actuales circunstancias representan un nuevo recordatorio de las consecuencias que puede provocar la urbanización de sectores que pertenecen a la cuenca de los ríos. La naturaleza, tarde o temprano, se hace sentir.
Fuera de las zonas urbanizadas, la situación de la producción agropecuaria es angustiante. El 50% del área productiva de la provincia se encuentra afectada por el agua, mientras que la lechería sufre un nuevo impacto en medio de un contexto crítico. Desde el Ministerio de la Producción advierten sobre la gravedad del caso. Se calcula que actualmente el 80 % de la zona tambera se encuentra bajo agua.
El fenómeno afecta especialmente en departamentos puntuales como, por ejemplo, Castellanos o Las Colonias. En realidad, diecisiete de los diecinueve departamentos de la provincia están perjudicados por la altura de los ríos o las precipitaciones extraordinarias. Los únicos que por el momento no sufren inundaciones masivas son 9 de Julio y General Obligado.
El 80% de la soja no pudo ser cosechado por la presencia de agua en los campos. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, está en jaque la calidad comercial de gran parte de la producción debido a la proliferación de enfermedades. La merma de rindes aún no puede predecirse, pero se calcula que el ingreso de divisas al país se reducirá aproximadamente en un 9%.
Una situación preocupante también se plantea con la producción de arroz. Hay grandes pérdidas en los sectores ganadero, hortícola, en el sorgo, la alfalfa, en pasturas; y una gran preocupación porque pronto llegará el invierno.
En definitiva, el día después de la actual emergencia también será duro. Por ese motivo resulta imprescindible establecer prioridades, informar con la verdad, invertir en infraestructura y saber que lo de hoy no es un hecho aislado. El fenómeno de El Niño, volverá más temprano que tarde.





















