El campeón entrerriano
El Pelado regresó este 2022, puso la cara al duro momento, remó desde atrás por momentos y terminó siendo fundamental para levantar la Copa Argentina en Mendoza: “Soy un privilegiado”, destacó el nacido en Glew, que anticipó que seguirá alentando a Patronato desde lejos en el 2023.
Gabriel Obelar
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El término de “ídolo en fútbol” se utiliza para referirse a aquellos protagonistas que se han destacado bien sea nacional o internacionalmente, y que son objeto de admiración por quienes simpatizan con lo que ellos hacen con el balón.
De esa manera define Google a los ídolos futbolísticos, pero no todos se destacan por las habilidades con los pies, al menos en Argentina y en varios clubes, los ídolos son aquellos que consiguen grandes cosas luego pasar por las peores, de jugarse, de arriesgarse o sacrificarse, cómo también poner la cara en la adversidad e identificarse con el genuino, con el hincha.
En esta definición, en la historia grande de Patronato, ingresan los que han conseguido cosas importantes, llevaron al club a lo más alto: Sebastián Bértoli, Walter Andrade, Gabriel Graciani, Lucas Márquez, Lautaro Geminiani, entre otros, por no mencionar a todos. En esa mesa, se sentó Carlos Gustavo David Quintana.
El Pelado tuvo dos etapas gloriosas en la entidad de calle Grella, pero antes, tuvo que sacar pecho en la adversidad. Llegó en 2014 para el Torneo Transición (de los 10 ascensos), se quedó pese al momento, puso la cara y se destacó en el 2015 siendo una piedra fundamental para el ascenso a Primera División. Siete años después, regresó, con el equipo complicadísimo en su lucha por la permanencia, casi hundido, puso la cara, tuvo que reponerse desde lo físico, tuvo que pelear con jóvenes y, al final, pese al descenso, fue el que levantó el primer trofeo en la historia de Patronato, siendo campeón de la Copa Argentina.
“Disfrutando, si bien ya pasó el tiempo, estoy super contento del logro, de lo que se consiguió y disfrutar de las vacaciones. La Copa no era el objetivo, pero todo nos llevó a eso y nos dimos cuenta que se podía pelear y se hizo una Copa terrible, dejando afuera a los más grandes, con una final apretada con Talleres. Fue un sueño terminar el año como se terminó”, le señaló Carlos a Mirador Entre Ríos.
Volver para ser
Fue de los primeros refuerzos confirmados de la era Delfino, aunque no fue sencilla la decisión para Quintana, que hoy celebró: “Hoy con el diario del lunes fue una gran decisión”, sentenció.
“No era tan así al principio, porque era un año difícil como lo fue. Tuvimos siempre jugando con el estrés de ganar y ganar y ganar porque necesitábamos muchos puntos, pero el fútbol tiene ese premio que cuando uno hace las cosas bien y se compromete, se conforma un buen grupo, las cosas tarde o temprano salen y nosotros, más allá de no conseguir el objetivo, tuvimos el reconocimiento de la gente por lo hecho en el Torneo y el premio de salir Campeón. Terminó siendo una gran decisión volver”, contempló en su balance.
Frente a la dificultad, el Pela contó: “Fue más familiar que otra cosa la dura decisión. Uno en lo personal me costó menos, pero después había que trasladar a la familia que estaba prácticamente instalada en Buenos Aires y fue difícil. Nunca le esquivé al poner la cara, pero si por mis hijos y mi señora, pero valió la pena todo el esfuerzo que se hizo”.
Y el premio y la imagen final, fue lo que le dio la frutilla al postre: “Uno estando en Patronato costaba imaginarlo, porque es la realidad, ni el hincha más optimista se imaginaba terminar el año así, pero tiene el doble de valor. En lo personal, ese final, entrando con la Copa al Grella, sintiéndome acompañado por mis compañeros, esa imagen me la voy a guardar por siempre”.
¿Te sentís ídolo?
“Nunca me lo plantee, sí que me siento querido, después lo sentirán o decidirán los hinchas”, expresó con una sonrisa del otro lado Carlos, que no oculta su felicidad: “Me siento un privilegiado, porque las dos etapas que tuve conseguí cosas importantes para el club. Con Gemi (Lautaro Geminiani) fuimos los únicos que estuvimos en el ascenso y vivimos esta Copa”.
“No es para muchos entrar en la historia grande del club”, remarcó el zaguero que habló de su sentimiento por la entidad: “Patronato es una parte muy importante, que me dio la oportunidad de vivir las cosas más hermosas del fútbol. Felicidad”.
A la vez, el sentimiento es doble, siendo que su hijo conoció el lugar donde nació y el club, al que le tomó un cariño especial: “El antes de venir quería conocer donde nació, el único varón y se dio la circunstancia que conozca su lugar, me acompañó a los entrenamientos, fue siempre al club, compartió momentos lindos y se sintió muy identificado con el club”.
“Estar en la historia es secundario, lo principal era hacer las cosas bien, después de un año duro en donde todos fuimos partícipes de la remontada. Hubo momentos en los que con el fútbol solo no alcanzó y había que salir a ganar siempre y lo rescatable es que corazón jamás faltó”, sostuvo Quintana.
2023 como un hincha más
Al hablar de su futuro, como todo ídolo, lo hizo con la verdad, sin ocultar nada: “Es complicado verme en la Libertadores acá, muchos factores hacen que sea muy difícil estar”.
Y en el final, tuvo palabras con el hincha: “Que el hincha apoye al club y al equipo que esté, que lo hizo este año que fue clave y por eso también se consiguieron cosas muy buenas. Segundo que disfrute jugar la copa Libertadores para la entidad. Costó mucho lograrlo y se merecen disfrutarlo y aprovecharlo”.




















